Delcy Rodríguez lamentó perder "incidencia" sobre "PS" tras la caída de Ábalos como ministro y secretario de Organización del PSOE
- Oct 19 2026
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, lamentó perder «incidencia» sobre «PS», en referencia al presidente del Gobierno español, tras la caída de José Luis Ábalos. Así se lo trasladó por mensaje al empresario Víctor de Aldama horas antes de reunirse con Koldo García en Caracas en octubre de 2021 y apenas tres meses después de la fulminante destitución de quien fuera todopoderoso ministro de Transportes y secretario de Organización del partido
Según esta comunicación inédita, a la que ha tenido acceso en exclusiva EL MUNDO y que obra en poder del Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional de España en la causa secreta que rastrea la supuesta financiación irregular del PSOE, la entonces mano derecha de Nicolás Maduro trató con Aldama cómo reconducir la interlocución privilegiada que había conseguido con el Ejecutivo socialista a través suyo.
En el marco de esta relación se había organizado el viaje fallido de Delcy a España en enero de 2020, conocido como Delcygate, en el que estaba previsto que se reuniera con otros ministros y empresarios españoles; y Aldama había negociado personalmente con la jerarca chavista millonarios negocios de petróleo que, según ha testificado ya antes el juez Ismael Moreno, sirvieron para financiar al PSOE y a la Internacional Socialista. Asimismo, el empresario facilitó a Delcy información confidencial del Gobierno español que le trasladaba Ábalos, anticipándole, por ejemplo, el relevo de Arancha González Laya como ministra de Asuntos Exteriores.
Estas operaciones mercantiles se concretaron en la compra de cientos de miles de barriles de petróleo en la refinería que la petrolera estatal venezolana PDVSA dispone en la localidad caribeña de Amuay. Las transacciones fueron negociadas personalmente por Aldama con Delcy a través de decenas de mensajes desvelados por este diario que fueron intercambiados a través de la aplicación de mensajería de máxima seguridad Threema.
Al conocer la decisión de Sánchez de relevar a Ábalos, Delcy trasladó todo su «apoyo» al jefe, como se refería a Ábalos; mantuvo una conversación telefónica con él a través del teléfono del empresario; y llegó a planear un encuentro en persona en Cuba con el ex ministro. Poco después, Delcy accedió a recibir a Koldo García en Caracas a petición del ex asesor ministerial.
Antes de esta cita, mantuvo una conversación telefónica con él y se la reportó inmediatamente a Víctor de Aldama. «Sobre tema PS dice (Koldo García) que espera mi instrucción», le escribió la jerarca chavista el 6 de octubre de 2021. Aunque añadió que «sabe que no la va a poder cumplir» y le recalcó que «en ese sitio», en alusión a Moncloa, «tengo cero incidencia».
En ese momento, Aldama había roto relaciones con Ábalos y su colaborador, a quienes había estado pagando comisiones durante años. El motivo radicó en que, según la versión que expuso en el juicio celebrado en el Tribunal Supremo y tras el que resultaron condenados los tres, le estaban exigiendo cantidades disparatadas que se negaba a sufragar. Indicó que les dijo que «no era el Banco de España», que ya habían abandonado el Ejecutivo y que carecían de influencia alguna.
Aldama contó a Delcy en el mensaje inmediatamente anterior que Ábalos y Koldo le culpaban a él de la decisión de Sánchez de apartarlos del Gobierno. «Te va a decir que a Ábalos le han echado por mi culpa», le relató el empresario a la ex vicepresidenta de Nicolás Maduro en una larga de nota de voz en la que le añadió que Koldo iba a «meter mierda» contra él en la reunión que se celebraría horas después. «Parece que ahora me lo quieren meter todo a mí en la mochila».
Este extremo contrasta con la versión expuesta hasta ahora por Sánchez, que siempre ha negado haber tenido conocimiento del cobro de comisiones de quien fuera su persona de máxima confianza en el partido y que la decisión de sustituirlo por Óscar Puente se debió a que quería dar un impulso al Gobierno en ese momento.
Cabe recordar que en la sentencia del Supremo sobre el caso Mascarillas ha quedado acreditado que Aldama actuó como conseguidor del Gobierno de Sánchez. En la histórica resolución (en la que los magistrados de la Sala de lo Penal por unanimidad impusieron una pena 24 años de cárcel a Ábalos por nueve delitos de corrupción) consta como hecho probado que «Aldama aportó sus conexiones con políticos venezolanos» al PSOE.
En el referido mensaje de audio Aldama enfatizó a Delcy que en los negocios millonarios de petróleo que habían tratado nunca había «utilizado el nombre del jefe» y le pedía de esta forma que se lo dejara claro a Koldo. Éste, sin embargo, insistía en que Aldama había empleado el nombre de Ábalos en beneficio propio para enriquecerse y que no había compartido con ellos todas las ganancias.
Según precisa a este periódico el propio Aldama, la preocupación de Delcy Rodríguez en estos mensajes no sólo se circunscribía a mantener la «interlocución» con el Ejecutivo dirigido por Sánchez para abordar cuestiones que afectaban a la relación diplomática entre ambos países. También englobaba «la continuidad de los negocios de petróleo», en los que, insiste, participaban los responsables del PSOE.
Estas operaciones consistían en la compra de crudo a la petrolera estatal PDVSA a través de dos empresas intermediadas por Aldama que luego lo revendían a refinerías de Europa y Asia. La primera de estas sociedades es Pegaso Energy, con sede en la ciudad suiza de Ginebra, y la segunda, la rusa Kvart Ltd, a través de la que se instrumentalizaban los pagos para eludir las sanciones internacionales impuestas al Régimen de Maduro.
Siempre según el relato del empresario ante la Audiencia Nacional, negado rotundamente tanto por Ábalos como por Koldo, al menos 300.000 euros fueron entregados a ambos por él mismo en enero de 2019 para financiar al partido. Aldama precisa que la entrega la realizó en el chalé de la urbanización madrileña de El Viso donde se encontraba la residencia oficial del ministro de Transportes.
Estos fondos procedían, supuestamente, de una transferencia de PDVSA que se articuló desde Rusia a través de una sociedad del empresario venezolano Francisco Flores denominada Apamate. La interposición de Flores en estas operaciones la atribuye Aldama al hermano de Delcy, Jorge Rodríguez, que también llegó a reunirse con Ábalos en Madrid. En esa cita le pidió mantener un canal de comunicación con el Gobierno y reclamó que no se reconociera a Juan Guaidó como presidente legítimo y, por lo tanto, que no fuera recibido en su visita a Madrid. Ábalos y Sánchez accedieron finalmente a esta solicitud, dando así un bandazo a la política exterior desplegada hasta ese momento con la oposición venezolana.
La reunión presencial entre Koldo y Delcy tuvo lugar entre los días 7 y 8 de octubre. Al terminar la misma, Aldama escribió de nuevo a la dirigente chavista. «Hola Delcy, qué tal con K?». «Hola, Vic. Nada que no sepas», le confirmó. «Para mí lo importante es tu opinión, no lo que ellos cuenten ahora», respondió Aldama. «Ojalá y ustedes superen sus diferencias. No es bueno para ustedes esta situación. Obviamente no estaré en el medio. Es un asunto de ustedes», apostilló.
«Yo nunca te meteré en medio de esto, como no lo he hecho antes. Sólo quiero que sepas la verdad y ellos tienen su versión y yo la mía, que coincide seguramente con la de Z (Zapatero), pero bueno. Él habló con el uno de aquí, ya te contaré cuando te vea. El uno le habló sobre A (Ábalos) en Lanzarote sobre por qué decidió tomar esa decisión en julio», zanjó el empresario.
De ahí que, una vez rota la relación entre Sánchez y Ábalos, emergiera, incidió Aldama a Delcy, la figura del ex presidente del Gobierno, que había logrado entonces una cercanía con el presidente «mucho mejor que antes». José Luis Rodríguez Zapatero introdujo entonces en el Régimen de Maduro a su íntimo amigo Julio Martínez, que ha confesado recientemente haber ejercido de testaferro del histórico líder socialista para, entre otras cuestiones, cobrar una comisión del 1% a cambio del rescate de la aerolínea española de capital venezolano Plus Ultra. Julito, como se le conoce entre su entorno, abordó también negocios millonarios con los jerarcas chavistas en paralelo a los del lobby de Ábalos, Koldo y Aldama.
El Mundo
Imagen extraída de: La Gran Aldea












