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Operativo nacional por la visita del Papa León XIV movilizará a 5.000 policías y más de 1.500 militares

Operativo nacional por la visita del Papa León XIV movilizará a 5.000 policías y más de 1.500 militares

El dispositivo de 47 horas exigió trasladar a 1.400 policías entre departamentos y combinará vigilancia terrestre, naval, aérea y tecnológica. Habrá un centro de monitoreo conjunto, ciberdefensa, comunicaciones de respaldo y evacuación aeromédica. Paysandú será el eje de las operaciones militares y se reforzarán los controles migratorios ante la llegada de visitantes del exterior.

La seguridad durante la visita del papa León XIV a Uruguay, prevista a partir del viernes 6 de noviembre, abarcará mucho más que la custodia del pontífice y de los lugares donde se desarrollen sus actividades. El operativo deberá contemplar los desplazamientos de miles de personas por el territorio nacional, la circulación por rutas y caminos, el movimiento en las fronteras y la continuidad de las tareas habituales de seguridad pública. Para ello, el Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas pondrán en marcha una estructura de coordinación que integrará personal, recursos tecnológicos, medios de transporte y sistemas de comunicación de ambas instituciones.

El dispositivo fue presentado este martes 3 por el ministro del Interior, Carlos Negro, junto con los principales mandos de la Policía Nacional y del Estado Mayor de la Defensa (ESMADE). La planificación se desarrolló en el ámbito del Consejo de Defensa Nacional (CODENA), con la participación de las autoridades de la Iglesia Católica, e incluyó la coordinación con las intendencias, los organismos sanitarios y los servicios públicos.

Negro destacó que Uruguay recibirá a una figura de relevancia internacional, tanto por su condición de líder religioso como por su dimensión política, en un acontecimiento que concentrará la atención mundial. Pero puso especial énfasis en las responsabilidades que implicará la movilización del público.

"Va a ser un despliegue histórico en todos los rincones de nuestro país", afirmó, y explicó que la planificación "no implica solamente aquellos lugares donde va a estar presente el Papa León", sino también la circulación de personas a través de las fronteras y por distintos puntos del territorio.

El ministro consideró que ese movimiento de personas genera "una situación bastante poco conocida para nuestro país" y sostuvo que el Estado deberá asegurar tanto la protección del visitante como las condiciones necesarias para que la población participe de las celebraciones.

Cuatro jefaturas con intervención directa y 1.400 policías trasladados entre departamentos
El director de la Policía Nacional, José Manuel Azambuya, explicó que la operación involucra a las 36 unidades de la institución: las 19 jefaturas departamentales y las 17 direcciones nacionales y generales. Todas tienen cometidos asignados, aunque con responsabilidades distintas según su ubicación y especialidad.

Las jefaturas de Montevideo, Canelones, Florida y Paysandú estarán directamente vinculadas a las actividades y desplazamientos del pontífice. Las restantes cumplirán funciones de apoyo, dentro de una organización que se extiende a todo el país.

Azambuya informó que aproximadamente 5.000 policías están directamente involucrados en el operativo y que cada unidad cuenta con órdenes específicas para las tareas que deberá desarrollar.

La planificación comenzó una vez que se confirmó oficialmente la visita y se dividió en cuatro fases. Al momento de la presentación, las dos primeras estaban cumplidas y se transitaba la tercera, con los recursos humanos, tecnológicos y logísticos de la institución destinados a la preparación del dispositivo.

El subdirector ejecutivo de la Policía Nacional, Robert Taroco, aportó detalles sobre la distribución del personal y la magnitud de los movimientos necesarios para garantizar la cobertura.

Explicó que fueron trasladados 1.400 policías de un departamento a otro, mediante una organización logística que requirió la colaboración de instituciones públicas y actores privados. El jerarca agradeció especialmente esa cooperación, que permitió concretar los desplazamientos y disponer del personal en los lugares previstos.

Taroco señaló que estarán destinados "en forma directa, casi 3.000 efectivos" a la cobertura durante las 47 horas de permanencia de León XIV en Uruguay.

La movilización también plantea una exigencia a la Policía Nacional: mantener los servicios regulares de seguridad mientras una parte importante de sus recursos se concentra en la visita papal.

Azambuja reconoció el esfuerzo que ello representa para la institución y procuró transmitir tranquilidad respecto de la continuidad de esas funciones.

"Si bien la policía está abocada en gran parte a lo que es el operativo del Papa, también vamos a cumplir con la misión sustancial que tenemos de garantizar la seguridad interna de nuestros ciudadanos en todo el territorio nacional", aseguró.

Vigilancia integrada: cámaras, drones, escudos fronterizos y aeronaves
El despliegue policial tendrá como uno de sus ejes un Centro de Gestión Integrada de Tecnología, creado para centralizar el monitoreo y permitir que las fuerzas participantes compartan la información obtenida a través de sus distintos sistemas de vigilancia.

Azambuya detalló que se utilizarán las cámaras instaladas en el territorio nacional, los escudos digitales en las fronteras, drones, aeronaves no tripuladas de ala fija, helicópteros y aviones, así como las unidades operativas desplegadas en tierra.

Todos esos medios estarán integrados en el centro de gestión del Ministerio del Interior y de la Policía Nacional, donde también operarán las Fuerzas Armadas.

"La idea es tener la información rápida", explicó Azambuya, para que cualquier situación detectada en las áreas bajo vigilancia pueda ser comunicada de inmediato y se adopten las medidas correspondientes.

El director fue explícito sobre el alcance de esa capacidad de respuesta: el sistema permitirá tomar las acciones necesarias para "neutralizar alguna amenaza de ser necesario".

La concentración de recursos tecnológicos permitirá monitorear simultáneamente diferentes puntos del país y coordinar las actuaciones de los organismos participantes. Su funcionamiento estará vinculado tanto a las actividades de León XIV como a los desplazamientos de personas y al control territorial durante las jornadas de la visita.

Paysandú será el centro de gravedad militar: cinco componentes y hasta 1.700 efectivos
El Estado Mayor de la Defensa organizará su participación en cinco componentes: terrestre, naval, aéreo, de ciberdefensa y sanitario. El despliegue comprenderá entre 1.000 y 1.700 efectivos de las Fuerzas Armadas, con Paysandú como principal centro de operaciones.

El jefe del ESMADE, general del aire Rodolfo Pereyra, explicó que la actuación militar incluirá el ejercicio de las competencias que corresponden a las Fuerzas Armadas en el mar, en las aguas territoriales y en el espacio aéreo.

Recordó que, en esos ámbitos, las fuerzas respectivas también cumplen funciones policiales, actúan como auxiliares de la Justicia y tienen atribuciones para intervenir ante delitos o faltas.

A esas responsabilidades se agregará la posibilidad de respaldar a las fuerzas de seguridad en situaciones que requieran reforzar su capacidad de respuesta.

Pereyra señaló que los efectivos militares estarán preparados para intervenir, a requerimiento de las autoridades correspondientes, si se producen desbordes durante los eventos.

El general destacó especialmente la integración con la Policía Nacional, a la que atribuyó un valor que va más allá de las tareas de seguridad de esta visita. Consideró que la oportunidad de trabajar conjuntamente constituye "un hito para nosotros y para todas las fuerzas", y manifestó que esa cooperación era "un deseo que teníamos desde hace mucho tiempo".

El detalle de la organización militar estuvo a cargo del jefe de Operaciones del ESMADE, el general Mario Moreira, responsable de dirigir los cinco departamentos que se involucrarán en el operativo.

Moreira explicó que Paysandú concentrará la integración de las operaciones terrestres, navales y aéreas, especialmente en el ámbito fronterizo. El dispositivo incluirá también una línea de operaciones aéreas entre Montevideo y Paysandú, mientras que la ciberdefensa se incorporará como otro ámbito de actuación conjunta.

Pero el jefe militar introdujo un elemento de particular relevancia: la operación también servirá para evaluar la capacidad de las Fuerzas Armadas para actuar de manera coordinada y ejercer el control territorial.

"Una de las comprobaciones que va a salir de este operativo es si las Fuerzas Armadas estamos en condiciones de controlar nuestro espacio territorial", afirmó.

Moreira sostuvo, además, que será la primera vez que las Fuerzas Armadas operen de forma conjunta desde la entrada en vigencia del Decreto 278 de 2022. La referencia formó parte de su explicación sobre la importancia institucional de la operación y de las capacidades que se vienen desarrollando entre las distintas fuerzas.

El jerarca señaló que varios de los recursos preparados para esta visita quedarán disponibles para futuras actuaciones del Estado, incluidas las vinculadas al Sistema Nacional de Emergencias.

Comunicaciones de respaldo, ciberdefensa y evacuación aeromédica
La planificación militar incorpora medidas específicas para mantener la capacidad de respuesta ante eventuales contingencias que puedan afectar el desarrollo de las actividades.

Una de ellas es un centro de comunicaciones conjunto, preparado para mantener las comunicaciones propias del operativo en caso de interrupción de los servicios habituales de Antel.

Moreira explicó que se trata de una capacidad desarrollada mediante el trabajo integrado de las Fuerzas Armadas y que permitirá disponer de un sistema de respaldo para mantener las comunicaciones necesarias durante la operación.

En ese contexto, el jerarca hizo referencia a unas 600 personas involucradas en la gestión del operativo y destacó que la experiencia de coordinación permitirá conservar capacidades útiles para futuras intervenciones.

La incorporación de un componente de ciberdefensa complementará el funcionamiento de esa estructura, junto con los medios terrestres, aéreos y navales.

Otro de los aspectos previstos es la asistencia sanitaria, especialmente ante la posibilidad de que el pontífice requiera atención médica durante su estadía.

Moreira informó que el Hospital Militar será el centro de referencia para eventuales problemas de salud de León XIV, mientras que las Fuerzas Armadas trabajaron con SAME 105 en la preparación de un dispositivo de evacuación aeromédica.

Como parte de esos preparativos, se realizaron pruebas en el helipuerto ubicado frente al Hospital Militar, considerado uno de los posibles puntos para este tipo de traslados.

La organización también coordina con ASSE para la cobertura médica y con otros organismos públicos que brindarán apoyo a las operaciones.

Moreira destacó que tanto la capacidad de comunicaciones como la evacuación aeromédica son resultados del trabajo conjunto realizado para la visita y que podrán aprovecharse en otras situaciones.

Al cerrar su intervención, mencionó la colaboración de Antel, la Intendencia de Montevideo, las restantes intendencias departamentales y el SAME 105, así como la Policía Nacional y el Ministerio del Interior.

Fronteras reforzadas y cooperación con Argentina, Brasil e INTERPOL
El ingreso de visitantes del exterior constituye otro frente de actuación, con especial atención a los días previos a la llegada de León XIV.

La directora nacional de Migración, Myriam Coitinho, informó que se fortalecerá la dotación de personal en los pasos terrestres habilitados con Argentina y Brasil, así como en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, donde se recibirá al pontífice y a su comitiva.

La funcionaria anticipó una afluencia importante de personas desde el jueves 5 de noviembre, por lo que las medidas procurarán facilitar la atención de los viajeros y mantener la capacidad de respuesta ante un incremento de los controles.

Los puestos migratorios tendrán cobertura durante las 24 horas y contarán con el apoyo de la Migramóvil, el dispositivo móvil de la Dirección Nacional de Migración. También se coordinaron refuerzos con el Ministerio de Defensa Nacional en los puentes internacionales.

A esa organización se suma la cooperación regional. El Ministerio del Interior informó que se establecieron enlaces con Argentina, Brasil e INTERPOL, a través de los mecanismos vinculados al Mercosur, para fortalecer el intercambio de información y la coordinación durante la permanencia del papa.

La vigilancia fronteriza estará articulada con el despliegue policial y militar y con el sistema de monitoreo tecnológico centralizado, que también utilizará los escudos digitales disponibles en esos puntos del territorio.

Advertencias por la circulación en rutas y recomendaciones para los asistentes
La Policía Nacional también hizo especial hincapié en los desplazamientos por carretera, ante la posibilidad de una circulación intensa de vehículos hacia los lugares donde se desarrollarán las actividades del pontífice.

Taroco advirtió que durante las 47 horas de permanencia de León XIV podrían registrarse importantes movimientos de personas por rutas y caminos, con vehículos desplazándose entre distintos puntos del país.

El jefe del Estado Mayor de la Policía Nacional, Yony Mezquita, y el director de la Policía Caminera, Luis Calzada, recomendaron planificar los viajes con anticipación, consultar el estado de las rutas y prever posibles demoras o desvíos.

Las autoridades aconsejaron llegar al menos una hora antes a los lugares de concentración, respetar los límites de velocidad, adaptar la conducción a las condiciones del tránsito y del clima, y seguir las indicaciones de los funcionarios policiales.

También solicitaron utilizar únicamente los lugares habilitados para circular, detenerse o estacionar, y llevar la documentación personal y la del vehículo, incluida la licencia de conducir.

Para los visitantes procedentes del exterior, Migración recomendó verificar previamente los requisitos de ingreso al país, comprobar la vigencia y el estado de las cédulas de identidad o pasaportes y contar con la documentación y las autorizaciones correspondientes cuando viajen menores de edad.

La previsión de demoras en los pasos fronterizos llevó, además, a recomendar que los viajeros se presenten con suficiente antelación y tengan a mano los documentos necesarios para agilizar los controles.

Las distintas medidas forman parte de una operación que combinará la custodia del pontífice con funciones de seguridad pública, control fronterizo, vigilancia militar, apoyo sanitario y gestión del tráfico durante la visita.

Además de esa responsabilidad inmediata, los mandos militares han identificado en el despliegue una oportunidad para comprobar el funcionamiento integrado de sus fuerzas y consolidar capacidades de respuesta que podrán permanecer disponibles para otras operaciones del Estado.




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