Actualidad
Tema
Abella: “Cuando la gente se queja, tiene razón porque con el bacheo no hemos podido”

Abella: “Cuando la gente se queja, tiene razón porque con el bacheo no hemos podido”

El intendente defendió el avance de las obras en los barrios, aunque admitió que la IDM todavía no logró responder a los reclamos por el estado de las calles. Detalló las intervenciones en marcha, confirmó la ejecución de casi US$ 8 millones en obras pluviales y explicó cómo el crecimiento urbano obliga a revisar la planificación de la infraestructura.

Miguel Abella reconoció que su administración aún no ha logrado dar respuesta a los problemas de bacheo y admitió que los reclamos de los vecinos están justificados. Sin embargo, defendió el avance del plan de obras para los barrios, aseguró que las primeras intervenciones comenzaron antes de lo previsto y reafirmó su compromiso de cumplir lo prometido durante la campaña electoral.

“Cuando la gente se queja, tiene razón porque con el bacheo no hemos podido. Yo no soy de esconderme ni de decir que no tiene razón”, afirmó durante una rueda de prensa en San Carlos, en el marco del lanzamiento de las Jornadas Carolinas.

Abella señaló que, si bien se avanzó considerablemente en la instalación de luminarias, el deterioro de las calles sigue siendo una de las principales demandas pendientes. Incluso recurrió a una observación que, según contó, le hacen los propios vecinos: “Hemos avanzado un montón con la luminaria, pero tú tapas la luminaria y lo único que te salen a decir es: ‘Bueno, ahora se ven mejor los pozos’”.

“Y bueno, sí, se ven mejor los pozos. Con los pozos no hemos podido llegar, porque es la realidad”, agregó.

El jefe comunal recordó que transcurrieron 15 meses de una administración de 60 y sostuvo que las dificultades actuales no modifican su confianza en cumplir con la planificación. “Hay tiempo para lo que uno planificó. Uno está tranquilo porque sabe que va a cumplir con lo que uno planificó”, aseguró.

Obras adelantadas y una deuda con los barrios
Consultado sobre si la Intendencia dará prioridad a las obras barriales o a la infraestructura vial de mayor porte, Abella reafirmó que la atención de los problemas provocados por el agua constituye uno de los principales compromisos de su gobierno.

“Lo primero que voy a atacar son los barrios a los que les afecta el agua. Lo dije siempre y es lo que arranqué a hacer de entrada”, señaló.

El intendente recordó que durante la campaña electoral había advertido sobre el rezago de la infraestructura barrial frente al crecimiento del departamento. “Tenemos un debe grande que no acompañó el crecimiento”, expresó al explicar por qué considera necesario concentrar las primeras intervenciones en esas zonas.

Aunque el despliegue del plan de obras barriales, que contempla una inversión de US$ 50 millones, debía aguardar la aprobación de la modificación presupuestal, la administración resolvió adelantar algunas actuaciones.

Abella mencionó las obras en Villa Hípica, donde se están ejecutando 77 cuadras, y en La Milagrosa, donde se están ejecutando casi 15 cuadras. También destacó la intervención en Balneario Buenos Aires, donde fue necesario atender problemas vinculados al agua y se trabaja en una obra pluvial de gran envergadura.

Según explicó, esas intervenciones forman parte de los trabajos ya iniciados, mientras se avanza con otras licitaciones para extender las obras a más barrios.

“Vamos a trabajar en los barrios, que es lo que hace falta”, insistió.

La infraestructura vial y los cuellos de botella
La prioridad asignada a los barrios no supone, según Abella, dejar de atender las necesidades de infraestructura vial de mayor escala.

El intendente sostuvo que los principales problemas de circulación del departamento están identificados y que las intervenciones deberán adecuarse a las exigencias de una movilidad cada vez más condicionada por el crecimiento urbano.

Entre los puntos críticos, mencionó la Perimetral y la ruta 39, así como los sectores próximos a la cancha de Peñarol, en Benito Nardone y en Camino Lussich.

Se trata, según indicó, de lugares donde se generan cuellos de botella que requieren soluciones para ordenar la circulación y evitar que las dificultades se agraven.

Abella aseguró que esas actuaciones están comprendidas en la planificación de su administración, aunque insistió en que la ejecución de los compromisos debe evaluarse en el horizonte completo del período de gobierno.

Casi US$ 8 millones en pluviales y nuevos problemas en El Tesoro
Otro de los asuntos abordados fue la respuesta de la Intendencia ante las inundaciones y los anegamientos registrados durante episodios de lluvias intensas.

Abella informó que actualmente se están ejecutando obras pluviales por un monto de casi US$ 8 millones, pero advirtió que las soluciones implementadas en determinadas zonas no impiden que surjan dificultades en otros puntos del departamento.

Recordó que, durante las fuertes precipitaciones registradas meses atrás, sectores que anteriormente presentaban problemas no volvieron a sufrirlos, aunque las complicaciones se trasladaron a otros lugares.

Uno de los casos que identificó fue El Tesoro, donde la administración trabaja en problemas de drenaje asociados a las transformaciones que el territorio experimentó durante las últimas décadas.

El intendente explicó que parte de la zona comprendida entre Juana de América y el arroyo estaba ocupada antiguamente por bañados que fueron rellenados y urbanizados.

“El que conoce la zona sabe bien claro que esto es culpa del crecimiento, porque todo eso hace 30 años atrás eran bañados y hoy ya no son más bañados, están llenos de casas”, afirmó.

Según detalló, la Intendencia ya había identificado preliminarmente el problema y el director de Obras tenía previsto reunirse esa misma tarde con los vecinos para analizar la situación.

La dificultad, explicó, radica en cómo conducir el agua que llega desde distintas cañadas a través de una planicie cuya configuración natural fue modificada por los rellenos y las construcciones. El objetivo es encontrar una solución que permita encauzar esos caudales hacia el arroyo y ordenar el drenaje de la zona.

Una nueva mirada sobre los fraccionamientos y el crecimiento urbano
Los problemas derivados de la expansión de las áreas urbanizadas llevaron a Abella a plantear también un cambio en los criterios técnicos con los que la Intendencia analiza los nuevos proyectos de fraccionamiento.

El jefe comunal explicó que solicitó a los ingenieros municipales que las evaluaciones no se limiten al terreno sobre el que se propone una intervención, sino que incorporen las características del entorno y las consecuencias que podrían generar futuros desarrollos en los predios colindantes.

“Cuando se presenta un fraccionamiento, ahora no se mira solamente el fraccionamiento. Hay que mirar todo lo que está alrededor y saber qué es lo que va a pasar con lo que viene”, sostuvo.

Abella advirtió que un campo que hoy permanece sin urbanizar puede ser objeto de un nuevo emprendimiento en el futuro, por lo que las soluciones previstas para un fraccionamiento deben contemplar también cómo se resolverá el drenaje de las áreas circundantes y de qué manera podrán extenderse los servicios.

El planteo supone considerar el funcionamiento de una zona en su conjunto, especialmente en aquellos lugares donde la incorporación de nuevos terrenos al desarrollo inmobiliario puede alterar el escurrimiento del agua y aumentar las exigencias sobre una infraestructura ya existente.

“Hay una mirada distinta porque hoy no se mira solamente lo que se presenta, sino que se está tratando de mirar el entorno completo desde la zona donde se va a desarrollar”, afirmó el intendente.





foto: archivo

Redes

Clima