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Economía: Uruguay cerró 2025 con actividad estancada y crecimiento anual de 1,8%

Economía: Uruguay cerró 2025 con actividad estancada y crecimiento anual de 1,8%

El informe oficial del Banco Central del Uruguay confirmó un freno en la actividad hacia el cierre del año, con un crecimiento de apenas 0,1% en el último trimestre, en un escenario donde el avance de 2025 se apoyó en sectores específicos y mostró desempeños dispares.

La economía uruguaya prácticamente no creció durante el tramo final de 2025. Según el informe de Cuentas Nacionales del Banco Central del Uruguay (BCU), el Producto Interno Bruto (PIB) registró una variación interanual de 0,1% en el cuarto trimestre, lo que confirma un escenario de estancamiento hacia el cierre del año.

Ese comportamiento contrasta con el resultado anual, que mostró un crecimiento de 1,8% respecto a 2024, sostenido en buena medida por factores puntuales como la reactivación de la refinería de Ancap, el dinamismo de la industria alimentaria, la actividad comercial y los servicios vinculados al turismo.

El crecimiento de 1,8% se ubicó por debajo de la proyección oficial manejada durante la discusión presupuestal, que estimaba una expansión en torno al 2,6%.

En los días previos a la publicación del informe, el ministro de Economía, Gabriel Oddone, había señalado que existía la posibilidad de que no se alcanzaran esas previsiones, en línea con advertencias realizadas por distintos analistas.

Sectores que impulsaron y sectores que frenaron
Desde el enfoque de la producción, el principal motor del crecimiento anual fue la industria manufacturera, que aumentó 6,2%, impulsada por el retorno a la operativa de la refinería de Ancap —que en 2024 había estado detenida por mantenimiento— y por el buen desempeño de las industrias alimentarias, especialmente frigoríficos, lácteos y molinería.

También registraron incidencia positiva el comercio, alojamiento y suministro de comidas y bebidas (1,9%), asociado al mayor movimiento turístico y a la actividad comercial, y los servicios financieros (4,2%).

En menor medida, crecieron Agropecuario, Pesca y Minería (2,3%), actividades profesionales y arrendamiento (0,9%), y el conjunto de salud, educación, actividades inmobiliarias y otros servicios (0,7%).

En sentido contrario, la construcción cayó 2,5% por menor ejecución de obras de infraestructura, mientras que el sector de energía eléctrica, gas y agua retrocedió 3,1% debido a una menor generación de energía renovable, mayores importaciones y menor exportación de energía.

Demanda interna y sector externo
El crecimiento de 2025 estuvo sostenido por la demanda interna. El consumo final aumentó 2,0%, con subas tanto en los hogares (2,1%) como en el gasto del gobierno y las instituciones sin fines de lucro (1,8%).

La formación bruta de capital creció 4,3%, aunque impulsada principalmente por acumulación de existencias, ya que la inversión fija apenas avanzó 0,3%.

En el sector externo, las exportaciones de bienes y servicios aumentaron 1,9%, con mayores ventas de soja y carne y un incremento del gasto de turistas no residentes, especialmente argentinos. Sin embargo, las importaciones crecieron 4,1%, lo que redujo el aporte neto del sector externo.

El informe también señala una mejora en los términos de intercambio, ya que los precios de importación cayeron más que los de exportación.

Datos nominales y estructura de la economía
En valores corrientes, el PIB alcanzó los 3,516 billones de pesos en 2025, con un aumento del índice de precios implícito de 4,3%.

En la estructura del producto, aumentó la participación de Agropecuario, Pesca y Minería (7,2%) y del conjunto de salud, educación, actividades inmobiliarias y otros servicios (25,0%), mientras que se redujo la incidencia de comercio, alojamiento y comidas (13,7%) y de la construcción (4,3%).

El consumo final representó el 79,4% del PIB y la inversión el 16,2%.

Cuarto trimestre: el freno de la actividad
El último tramo del año consolidó el cambio de ritmo de la economía. En el cuarto trimestre, además de la variación interanual de 0,1%, la actividad también creció apenas 0,1% en términos desestacionalizados respecto al trimestre anterior.

En ese período, los servicios financieros (4,0%), la industria manufacturera (1,7%) y el comercio (1,2%) fueron los sectores con mayor incidencia positiva.

En cambio, se registraron caídas relevantes en Agropecuario, Pesca y Minería (-7,7%), energía eléctrica, gas y agua (-5,4%) y construcción (-1,1%).

La caída del sector agropecuario se explicó por menores rendimientos en cultivos de verano y una reducción en la actividad silvícola, mientras que el retroceso en energía respondió a una menor generación de fuentes renovables.

Consumo, inversión y comercio
Desde el gasto, el cuarto trimestre mostró un aumento del consumo final de 2,0%, con crecimiento en hogares y en el sector público.

La formación bruta de capital creció 2,2%, impulsada por acumulación de existencias —principalmente combustibles, vehículos y celulosa—, mientras que la inversión fija cayó 0,9% por menor ejecución de obras de infraestructura.

En el sector externo, las exportaciones de bienes y servicios disminuyeron 1,9%, con menores ventas de celulosa, vehículos y energía eléctrica, aunque parcialmente compensadas por mayores exportaciones de carne y colza y por el crecimiento del turismo receptivo.

Las importaciones aumentaron 5,1%, con incrementos en bienes de consumo, insumos productivos y combustibles.

Revisión de datos de 2024
El Banco Central también informó una revisión al alza del crecimiento de 2024, que pasó de 3,1% a 3,3%.

La corrección respondió a ajustes en la estimación de la producción agropecuaria —especialmente soja— y a la incorporación de nuevas estadísticas en comercio exterior, industria y servicios.


Acceder al informe completo del Banco Central del Uruguay (Cuentas Nacionales 2025):