Actualidad
Tema
“¿Por qué cesaron a Curbelo?”: la pregunta atravesó el debate político en la Junta

“¿Por qué cesaron a Curbelo?”: la pregunta atravesó el debate político en la Junta

La discusión sobre la declaración de respaldo al Hemocentro Regional de Maldonado dejó expuesta una diferencia política más profunda que la propia votación del texto. Mientras el oficialismo cuestionó cómo ASSE gestionó el cese del Dr. Jorge Curbelo y defendió la necesidad de respaldar institucionalmente al Hemocentro, el Frente Amplio insistió en que aún no está claro cuál fue el verdadero motivo de la decisión y sostuvo que la Junta se adelantaba a conclusiones en medio de una auditoría aún en curso.

La pregunta apareció de forma explícita durante la sesión y terminó atravesando buena parte del debate.

“¿Cuál es el motivo del cese? ¿Fue la auditoría? ¿Fue la pérdida de confianza? ¿Fue el reajuste? ¿Fue la reorganización?”, planteó el edil frenteamplista Juan Urdangaray durante su intervención.

La secuencia no fue casual. El planteo apuntó directamente a una de las zonas de mayor tensión del caso desde el inicio: las distintas explicaciones públicas que fueron apareciendo sobre el fundamento del cese de Curbelo.

En los últimos días, el escenario combinó referencias a una “reestructura”, menciones a la “pérdida de confianza”, una auditoría en curso, cuestionamientos derivados de un informe interno atribuido a ASSE y el conflicto generado por el eventual recorte presupuestal al Hemocentro. Sobre esa superposición de argumentos se apoyó buena parte del debate político de la sesión.

El Frente Amplio cuestionó que la Junta se adelantara
Durante la discusión, el Frente Amplio evitó confrontar directamente con el Hemocentro o con la relevancia institucional del servicio. La línea argumental fue otra: cuestionar el sentido político de la declaración aprobada por la mayoría oficialista mientras todavía no existen conclusiones definitivas sobre la auditoría.

Urdangaray sostuvo que el debate se estaba desarrollando “sin conocer aún el resultado final” de la investigación administrativa y planteó que el sistema político debía actuar con cautela antes de validar determinadas interpretaciones sobre el caso.

Ese enfoque también estuvo presente en otras intervenciones del Frente Amplio, que insistieron en que el presidente de ASSE ya aseguró públicamente la continuidad de los servicios del Hemocentro y negó un recorte presupuestal, mientras la ministra de Salud Pública garantizó el mantenimiento de las prestaciones.

La posición frenteamplista terminó consolidándose en el voto negativo tanto a la declaración general como al desglose de sus artículos.

Robaina endureció el tono y cuestionó el manejo del caso
La presidenta de la Junta Departamental, Verónica Robaina, fue una de las voces más firmes del oficialismo y llevó la discusión a un plano político e institucional mucho más profundo.

En su intervención defendió el rol histórico de Curbelo en la construcción del Hemocentro y cuestionó el manejo público que tuvo el caso desde ASSE.

“Lo que no tiene ningún derecho ningún gobierno ni ningún gobernante es a ensuciar el nombre de nadie”, afirmó en sala.

Más adelante, Robaina cuestionó directamente la lógica con la que se comunicó el cese y el inicio de la auditoría.

“Se estaba destituyendo al doctor Jorge Curbelo [...] porque se le había perdido la confianza y que se iba a hacer una auditoría para comprobar si habían o no irregularidades”.

La presidenta de la Junta sostuvo que el procedimiento generó un daño público previo a la existencia de conclusiones formales y defendió la necesidad de separar el resultado de una auditoría de la construcción política y comunicacional del caso.

La auditoría de 2022 entró de lleno en la discusión
Uno de los momentos más relevantes del debate fue cuando Robaina incorporó a la discusión política la auditoría interna y de gestión realizada por ASSE en 2022 sobre el Hemocentro, publicada este martes por Punta News.

La presidenta recordó que ese documento concluyó que el servicio contaba con controles suficientes para asegurar el destino final de la sangre y que “no se detectaron desvíos”.

“Ya pasó esto en el 2022 y hubo una auditoría en el Hemocentro y el resultado fue sin observaciones, cero”, afirmó.

Aunque la auditoría sí incluía observaciones sobre controles internos, contrataciones, trazabilidad y mecanismos administrativos, el planteo político del oficialismo buscó reforzar la idea de que el Hemocentro ya había atravesado instancias de revisión previas sin que surgieran irregularidades vinculadas al circuito principal de los hemocomponentes.

Con eso, la auditoría dejó de ocupar únicamente un lugar técnico y pasó a formar parte central de la disputa política sobre el caso.

Fabricio Rodríguez apuntó a las contradicciones del relato oficial
Otro de los ediles que profundizó sobre las inconsistencias en torno al cese fue el nacionalista Fabricio Rodríguez.

Durante su intervención insistió en que las explicaciones públicas fueron cambiando con el correr de los días y cuestionó la falta de claridad sobre el fundamento real de la decisión tomada por ASSE.

Ese planteo reforzó una de las ideas que terminó atravesando toda la sesión: la existencia de versiones superpuestas sobre el motivo del cese y la ausencia de una explicación política unificada sobre el proceso.

El Frente Amplio intentó despegar al Hemocentro de la confrontación partidaria
La edil frenteamplista Carina Gómez introdujo otro elemento relevante en el debate: la disputa por la construcción política e histórica del Hemocentro.

Durante su intervención recordó el papel que tuvieron gobiernos frenteamplistas en distintas etapas del desarrollo del centro regional de sangre y mencionó la participación de actores como ANCAP, el Ministerio de Salud Pública y la administración del exintendente Óscar de los Santos.

El planteo tuvo un objetivo claro: evitar que el debate derivara en una lectura de confrontación entre el Frente Amplio y el Hemocentro, y reafirmar que la institución también se consolidó durante administraciones frenteamplistas, incluso manteniendo a Curbelo al frente de la dirección técnica.

Una discusión que dejó abierto el núcleo del caso
Más allá de la votación de la declaración, la sesión dejó planteado un escenario político mucho más complejo.

Porque el debate ya no giró solamente sobre el respaldo institucional al Hemocentro o sobre la figura de Curbelo, sino sobre algo más profundo: cómo se construyó públicamente el caso y cuál fue realmente el motivo del cese.

La pregunta formulada en sala por el Frente Amplio terminó funcionando como síntesis de toda esa tensión.

“¿Fue la auditoría? ¿Fue la pérdida de confianza? ¿Fue el reajuste? ¿Fue la reorganización?”

Y justamente ahí quedó expuesto que, incluso en medio de una discusión política de alto voltaje, todavía no existe una respuesta única sobre el punto central del caso.

Redes

Clima