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ANCAP recalcula la infraestructura que abastece de petróleo a todo Uruguay

ANCAP recalcula la infraestructura que abastece de petróleo a todo Uruguay

La empresa estatal confirmó que analiza sustituir componentes críticos de la terminal petrolera de José Ignacio, evalúa adquirir una nueva boya tras medio siglo de operaciones y revisa su logística energética en un escenario marcado por el envejecimiento de la infraestructura, el sector offshore, Vaca Muerta y la transición hacia otros combustibles.

El reciente recambio de la boya petrolera de ANCAP frente a José Ignacio volvió a poner en primer plano una infraestructura estratégica para el funcionamiento energético del país: por esa terminal marítima ingresa prácticamente todo el petróleo que abastece a Uruguay.

Durante una entrevista emitida este lunes en La Primera Página de la Revista de FM GENTE, la gerenta de Energías de ANCAP, Cecilia San Román, confirmó que la empresa trabaja en una etapa de revisión y rediseño de distintos componentes críticos de ese sistema, algunos con varias décadas de operación acumulada.

“Es la entrada de todo el petróleo para el país. Desde ahí abastecemos de combustibles a todo nuestro territorio”, afirmó.

La jerarca explicó que el cambio de boya se realiza aproximadamente cada 10 o 12 años y que actualmente ANCAP opera con dos estructuras que se alternan mientras una de ellas está en mantenimiento.

Sin embargo, señaló que las boyas actualmente en funcionamiento tienen aproximadamente 50 años.

“Estamos iniciando un proceso con todo el personal de ingeniería y de logística de ver la posibilidad de adquirir una nueva boya”, indicó.

San Román explicó que los avances tecnológicos, las nuevas exigencias operativas y las propias condiciones marítimas obligan a revisar el esquema actual.

“Esto del cambio climático también nos va cambiando las condiciones de operación”, sostuvo.

El PLEM, reparaciones y desgaste estructural
San Román también se refirió al PLEM, la conexión submarina ubicada en el lecho marino que integra el sistema de descarga de crudo.

La jerarca confirmó que ANCAP debió realizar reparaciones tanto externas como internas en esa estructura y que actualmente está trabajando en los pliegos para una futura sustitución.

“Estamos estimando que estaremos realizando una sustitución del PLEM alrededor de dos años”, señaló.

San Román explicó que el sistema está sometido a un fuerte desgaste mecánico y corrosivo. “Están expuestos a un gran estrés mecánico a raíz de las olas, pero también a un medio salino”, indicó.

También señaló que, tras cada descarga de crudo, la infraestructura vuelve a quedar cargada de agua de mar por razones de seguridad ambiental y de prevención ante eventuales contingencias climáticas.

“No lo hacemos por comodidad operativa. Preferimos estar del lado de la seguridad”, afirmó.

Pérdidas detectadas y monitoreo más frecuente
La revisión de infraestructura también alcanzó al oleoducto que une José Ignacio con la refinería de La Teja, donde ANCAP detectó “diferentes pérdidas” durante 2024.

Según explicó, una inspección con una “herramienta inteligente” identificó “varios puntos” con distintos niveles de riesgo. “Se comienzan solucionando los más graves, pero sabemos que tenemos varios puntos”, sostuvo.

La gerenta agregó que el envejecimiento de la infraestructura obliga a ANCAP a modificar sus criterios históricos de inspección y mantenimiento.

“Ya no podemos hacer las inspecciones de forma tan aislada”, señaló.

La dimensión logística del sistema
Asimismo, la ingeniera defendió el modelo operativo de José Ignacio frente a alternativas de descarga directa en Montevideo.

Explicó que la terminal oceánica permite operar con buques de mucho mayor porte gracias a profundidades de entre 19 y 20 metros, frente a los aproximadamente 7 metros del muelle de La Teja. Eso, indicó, permite reducir costos logísticos y operar a mayor escala.

Actualmente, según detalló, cada 20 días ingresan aproximadamente un millón de barriles de petróleo a través de la terminal marítima ubicada frente a José Ignacio.

La infraestructura incluye ocho tanques de almacenamiento en la Terminal del Este y un sistema de transferencia permanente hacia Montevideo, donde ANCAP procesa el crudo y acumula combustibles refinados.

Vaca Muerta, offshore y nuevos combustibles
La entrevista también expuso cómo ANCAP proyecta la infraestructura energética del país para los próximos años.

San Román confirmó que la refinería uruguaya ya está incorporando, de manera creciente, crudo Medanito proveniente de Vaca Muerta, en Argentina.

“Estamos adquiriendo bastante Medanito porque se adapta mucho a nuestra canasta de productos”, afirmó.

Además, vinculó el futuro de la terminal de José Ignacio con la eventual exploración offshore en aguas uruguayas y con posibles cambios en la matriz energética.

“Dependiendo de lo que encontremos también en esa actividad de exploración, puede que debamos acondicionar nuestra logística diferente”, señaló.

La jerarca incluso dejó abierta la posibilidad de que la boya pueda utilizarse en el futuro para otras operaciones vinculadas a combustibles o productos energéticos distintos al crudo tradicional.

“No lo descarto”, respondió al ser consultada sobre nuevos usos de la infraestructura.

Gas natural y transición energética
Otro de los ejes abordados fue el papel que ANCAP proyecta para el gas natural como combustible de transición.

San Román confirmó que la empresa trabaja en estrategias para ampliar su uso industrial y, eventualmente, en el transporte de carga. “Está dentro del plan estratégico potenciar el uso del gas natural”, afirmó.

La jerarca sostuvo que Uruguay busca reducir gradualmente el uso de combustibles más contaminantes mientras se desarrollan tecnologías vinculadas al hidrógeno y a los e-fuels.

Sin embargo, también recordó los antecedentes problemáticos de los gasoductos construidos entre fines de los años noventa y comienzos de los años 2000.

“Fueron inversiones que nunca se amortizaron en el país”, afirmó al recordar que, tras su construcción, durante años prácticamente no circuló gas por esas conexiones regionales.




foto: ANCAP