Oddone anunció que Uruguay cambiará la forma de medir déficit y deuda: “Son gasto público igual”
- May 14 2026
El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, anunció que el gobierno avanzará en una revisión de la forma en que Uruguay contabiliza y reporta sus cuentas públicas y sostuvo que, cuando esos cambios comiencen a reflejarse plenamente en las estadísticas oficiales, el país deberá mostrar niveles más altos de déficit fiscal y deuda pública que los actualmente informados.
La definición surgió durante el almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), mientras el titular del MEF explicaba el proceso de actualización técnica y contable que el gobierno pretende impulsar junto con organismos internacionales.
“Vamos a reportar un mayor déficit fiscal, que es la realidad. Vamos a reportar una mayor deuda, que es la realidad. Lo que pasa es que nosotros hemos hecho con contabilidad creativa este tipo de simulaciones en los últimos 20 años”, afirmó Oddone ante empresarios y ejecutivos.
El ministro aclaró, además, que el cambio no implica que Uruguay vaya a gastar ni a endeudarse más que antes, sino que determinadas obligaciones e inversiones pasarán a incorporarse de manera distinta en las cuentas oficiales del Estado.
“Son gasto público igual”, sostuvo al referirse a inversiones que históricamente quedaron fuera del denominado “perímetro fiscal”, el criterio técnico que determina qué gastos, pasivos y compromisos son incorporados formalmente en la contabilidad estatal.
Durante la exposición, Oddone explicó que parte de esas inversiones se ejecutaron mediante mecanismos que permitían excluirlas de la medición tradicional del déficit y la deuda, aunque igualmente generaban compromisos económicos para el sector público.
La discusión, de fuerte contenido técnico pero con enorme impacto político y económico, se asoció con la necesidad de adecuar las estadísticas fiscales uruguayas a estándares internacionales más amplios y transparentes.
“Estamos trabajando con el Fondo Monetario Internacional en mejorar nuestras estadísticas fiscales”, señaló el ministro.
La propia presentación distribuida por el Ministerio de Economía respaldó ese cambio de enfoque. En una lámina titulada “Mejores prácticas basadas en estándares internacionales”, el gobierno informó que trabaja junto al Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en asistencia técnica vinculada a las estadísticas fiscales, la contabilidad patrimonial del Gobierno Central y la transparencia presupuestaria.
El planteo realizado por Oddone supone, en los hechos, una revisión de la forma en que Uruguay viene presentando, desde hace años, parte de sus cifras fiscales.
Hasta ahora, determinadas inversiones ejecutadas mediante fideicomisos, mecanismos extrapresupuestales u otros instrumentos podían quedar parcialmente fuera del cálculo tradicional del déficit y de la deuda reportados oficialmente, aun cuando terminaran por implicar obligaciones económicas para el Estado.
La propia presentación del MEF incluyó una nota metodológica sobre el resultado fiscal de 2025, en la que se aclara que el indicador “observado” no incorpora los ingresos de fideicomisos vinculados a la seguridad social ni los adelantos de pasividades del BPS.
El ministro defendió que la actualización metodológica apunta precisamente a reducir ese tipo de distorsiones y a consolidar un esquema de mayor credibilidad estadística ante organismos internacionales, inversores y mercados.
“No estamos haciendo nada distinto a lo que hace el mundo”, afirmó.
La exposición de Oddone estuvo atravesada por un mensaje reiterado sobre la necesidad de preservar la estabilidad macroeconómica en un escenario internacional que describió como especialmente complejo, marcado por la desaceleración global, la volatilidad financiera y las tensiones geopolíticas.
En ese contexto, defendió las fortalezas acumuladas por Uruguay en las últimas décadas y sostuvo que el país mantiene indicadores comparativamente sólidos en inflación, reservas internacionales, composición de la deuda y riesgo soberano.
La presentación oficial afirmó, por ejemplo, que Uruguay continúa exhibiendo el spread soberano más bajo de América Latina incluso en medio de la turbulencia internacional reciente.
Oddone también ratificó que el gobierno mantendrá las metas fiscales previstas para 2026 pese a una recaudación inferior a la esperada y a un contexto externo más adverso.
En paralelo, el ministro defendió una agenda económica centrada en reformas microeconómicas y no en devaluaciones como mecanismo de competitividad.
Dentro de esa estrategia mencionó medidas de simplificación regulatoria, autodespacho aduanero, fortalecimiento de la defensa de la competencia, cambios para fintech y startups y revisión de costos energéticos y logísticos.
Sin embargo, dentro de una exposición atravesada por sostenibilidad fiscal, competitividad e inversión, una de las señales más profundas terminó siendo el reconocimiento explícito de que Uruguay deberá empezar a mostrar cuentas públicas distintas a las reportadas históricamente.
Y que, según el propio ministro de Economía, parte de esa diferencia se debe a mecanismos de “contabilidad creativa” utilizados en las últimas dos décadas.












