ASSE confirma gasto en lunch bajo gestión Danza ante pedido de informes de Casaretto y lo defiende como práctica habitual
- Apr 11 2026
La administración encabezada por Álvaro Danza lo justificó como una práctica habitual, un criterio que el legislador rechazó y cuestionó públicamente al sostener que este tipo de gastos no deberían realizarse “con la plata del pueblo”.
La Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) confirmó oficialmente la realización de un lunch de fin de año para funcionarios del edificio central y adoptó una posición institucional sobre el gasto en respuesta al pedido de informes presentado el 17 de diciembre de 2025 por el diputado nacionalista Federico Casaretto. La definición no introdujo matices: el gasto se validó como parte de prácticas habituales de gestión por parte del Directorio encabezado por Álvaro Danza.
De acuerdo a la respuesta oficial de ASSE al pedido de informes —difundida por el diputado Federico Casaretto en su cuenta de X—, el evento se realizó el 30 de diciembre de 2025 a las 12:00 horas en el salón de actos del edificio central y estuvo “destinado a los funcionarios y personal de servicios contratados que trabajan en el edificio”, con el objetivo de realizar un “agradecimiento y saludo de fin de año por parte del Directorio”. En la respuesta, el organismo sostuvo que este tipo de actividades se realizan “como es habitual en las instituciones públicas y privadas” y aclaró que “no se dispuso ningún otro gasto destinado a dicho evento”.
El gasto —por un total de $344.150, mediante una compra directa para un servicio de lunch destinado a 700 personas— ya había sido expuesto en la documentación oficial que Casaretto difundió en diciembre. A partir de ese punto, el legislador articuló una ofensiva parlamentaria sobre el caso, con una denuncia pública y un pedido de informes para que ASSE detallara las condiciones, los fundamentos y la oportunidad de la contratación.
El planteo del legislador no se limitó al monto. En su exposición pública, calificó el gasto como “obsceno” y lo vinculó directamente con decisiones adoptadas en el mismo período, en particular, con el cese de 28 facilitadoras —muchas de ellas jefas de hogar— que desempeñaban funciones en distintos centros de salud. “En esas horas, dejaban sin trabajo a 28 facilitadoras”, sostuvo al señalar la coincidencia temporal entre ambas decisiones.
En esa línea, en el posteo que realizó este sábado en X, cuestionó las prioridades del organismo en un contexto que describió como crítico para la salud pública. “Con las carencias que tiene la salud pública en el Uruguay, este gasto es obsceno”, afirmó y rechazó la justificación de ASSE al señalar que, si bien este tipo de prácticas pueden existir en otros ámbitos, no deberían trasladarse al sector público. “Las privadas que hagan lo que quieran, pero en las públicas no”, agregó. Y sintetizó su posición con una frase que volvió a poner el foco en el uso de recursos: “Si es que hay algo que festejar, que brinden con plata de su bolsillo, no con la del pueblo”.
La respuesta oficial no se ajustó a ese plano de cuestionamiento y fijó un criterio distinto: el gasto se considera una práctica habitual dentro de la gestión institucional. Esa definición es la que reconfigura el caso y desplaza el eje desde la existencia del hecho hacia la discusión sobre su legitimidad.
Una línea de cuestionamiento que se sostiene
El episodio se integra a una serie de iniciativas impulsadas por Casaretto desde el inicio de la actual administración, con foco en las decisiones del Directorio de ASSE y en la conducción encabezada por Danza. Casaretto también había promovido un pedido de informes sobre la eliminación de los cargos de facilitadores, una resolución que implicó el cese de decenas de trabajadores y que, según planteó, afectaba la atención a los usuarios en distintos puntos del país.
Ese planteo se sumó a cuestionamientos de mayor alcance sobre la gestión del organismo. En el plano político, la conducción de Danza fue objeto de críticas de la oposición, que incluyeron una interpelación en el Parlamento y pedidos de renuncia vinculados a cuestionamientos éticos e institucionales. En ese marco, el diputado ha sostenido que existe un problema de criterio en la conducción del organismo que trasciende las decisiones puntuales.
El caso del lunch se inserta en esa misma línea. Para el legislador, no se trata de un hecho aislado, sino de una señal de las prioridades en la gestión de recursos de un organismo que enfrenta restricciones y demandas crecientes.
Una definición que cambia el eje
Con la respuesta de ASSE, el caso entra en una nueva fase. El hecho —el gasto, su monto y sus características— queda confirmado. Lo que queda abierto es la discusión sobre el criterio que lo respalda.
El Directorio encabezado por Danza no solo valida el gasto, sino que también lo incorpora en prácticas consideradas normales en la gestión institucional. Desde la oposición, en cambio, Casaretto plantea que ese criterio resulta inadecuado en el contexto actual del sistema de salud pública.
La diferencia ya no es sobre lo ocurrido, sino sobre cómo debe gestionarse. Y es en ese punto donde el caso adquiere dimensión política y se integra a una discusión más amplia sobre la conducción de ASSE.











