Bebés con alta médica pueden pasar hasta cuatro meses internados mientras esperan resoluciones judiciales
- May 08 2026
Fundación Canguro acompañó unos 50 casos en Maldonado y presentará el miércoles su campaña “El llanto de un bebé no puede esperar”, centrada en el impacto del vínculo afectivo durante los primeros meses de vida.
Recién nacidos que ya cuentan con alta médica, pero que continúan hospitalizados mientras se resuelven situaciones judiciales, familiares o de protección. Algunos permanecen internados durante semanas y otros pueden pasar hasta cuatro meses —o más— sin un vínculo familiar estable. En ese escenario trabaja Fundación Canguro, la organización que en Maldonado ya acompañó alrededor de 50 casos a través de un sistema de voluntariado que brinda contención y presencia permanente a bebés en situación de extrema vulnerabilidad social.
La Fundación presentará el miércoles 13 de mayo, a las 11 horas, en el 5º piso A de la Intendencia de Maldonado, su campaña nacional “El llanto de un bebé no puede esperar”, impulsada en el marco del Mes de la Primera Infancia y tras alcanzar los 1.000 bebés acompañados desde el inicio de su trabajo.
Como parte de las acciones previstas, la fachada del edificio comunal y el monumento La Mano de Punta del Este serán iluminados en celeste, el color que identifica a la organización.
Eugenia Fernández Juncal, referente de Fundación Canguro en Maldonado, explicó a Punta News que el acompañamiento comienza cuando el hospital detecta un caso que requiere la presencia permanente junto al recién nacido.
“El hospital nos comunica el nacimiento de un bebé en maternidad y solicita el acompañamiento. A partir de ese momento, los voluntarios, que realizan turnos coordinados, comienzan a acompañar al bebé brindando contención, brazos, contacto, calma y presencia durante todo el tiempo que sea necesario, hasta que se resuelva su situación de egreso”, señaló.
Además, explicó que el acompañamiento busca sostener momentos “muy sensibles”, no solo para los recién nacidos, sino también para sus familias, mientras atraviesan procesos judiciales y sociales complejos.
Actualmente, más de 70 voluntarios integran el equipo de la Fundación en Maldonado. A diferencia de Montevideo, donde existe una sala con funcionamiento permanente, en el departamento el sistema se activa cuando ingresa un bebé bajo estas condiciones.
“Una vez que ingresa un bebé, se activa el voluntariado y se cubre el 100% de las horas”, indicó Fernández Juncal.
La organización trabaja con recién nacidos que atraviesan contextos de extrema vulnerabilidad y que, aunque tienen alta médica, deben permanecer internados mientras avanzan las definiciones judiciales o de protección vinculadas a su situación familiar.
“Depende muchísimo de cada caso y de los tiempos judiciales. A veces son períodos breves y otras veces pueden extenderse 3 o 4 meses, o incluso más”, explicó.
La campaña de este año pone el foco en el concepto de “nutrición afectiva”, un término desarrollado internamente por la Fundación para describir el impacto del vínculo temprano en los primeros días y meses de vida.
“Es hablarle al bebé, sostenerlo, abrazarlo, mirarlo, darle calma y presencia. Son gestos que parecen simples, pero que tienen un enorme impacto en su desarrollo emocional, seguridad y bienestar”, expresó la referente.
La Fundación sostiene que hoy existe mayor evidencia sobre las consecuencias que puede tener la ausencia de respuesta afectiva en la primera infancia.
“El contacto, la voz, la mirada y la respuesta afectiva ayudan a regular el estrés, generar seguridad y favorecer el desarrollo emocional y neurológico. La ausencia de ese sostén puede impactar profundamente”, afirmó Fernández Juncal. Asimismo, sostuvo que uno de los aspectos que más movilizan al equipo es observar cómo la presencia, la calma y el contacto humano transforman situaciones de angustia en momentos de tranquilidad para los bebés.
La organización entiende además que en los últimos años aumentó la sensibilidad social sobre este tipo de situaciones y sobre la importancia del cuidado temprano.
“Cada vez hay más conciencia sobre la importancia de este vínculo y también más sensibilidad social respecto a la primera infancia”, indicó.
Fundación Canguro trabaja actualmente en el Hospital Pereira Rossell y en el Hospital de Maldonado, Dr. Elbio Rivero. En Maldonado también funciona el grupo “Piel a Piel”, enfocado en el acompañamiento de bebés prematuros de alto riesgo. La organización continúa necesitando fortalecer sus redes de voluntariado, apoyo institucional y recursos para sostener y ampliar el trabajo diario, especialmente en el seguimiento posterior de las familias y los bebés una vez concretado el egreso hospitalario.
La campaña “El llanto de un bebé no puede esperar” fue desarrollada por Cámara/TBWA y tiene como protagonista a una “canguro” real. La pieza utiliza un monitor para bebés como recurso para representar la necesidad de una respuesta inmediata ante el llanto y la importancia de la presencia constante en los primeros momentos de la vida.
Durante mayo, la Fundación realizará, además, distintas intervenciones públicas y acciones de concientización en varios puntos del país, vinculadas al Mes de la Primera Infancia.












