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Nigel Farage se dispara en los comicios municipales de Inglaterra y el laborismo sufre una derrota histórica

Nigel Farage se dispara en los comicios municipales de Inglaterra y el laborismo sufre una derrota histórica

El primer ministro Keir Starmer asegura que no va a renuncia pese a los resultados.

El futuro de Keir Starmer como primer ministro del Reino Unido está siendo puesto en cuestión por la masiva subida de UK Reform, el partido populista y nacionalista de Nigel Farage, en el recuento de las elecciones locales británicas celebradas ayer.

Aunque todavía sólo se ha escrutado poco más del 20% de los votos, UK Reform está arrasando. El partido ha logrado incrementar en más de 400 el número de cargos electos, obtenidos de los laboristas de Starmer y los conservadores de Kemi Badenoch. Los centristas del Partido Liberal-Demócrata y la izquierda del Partido Verde también experimentan subidas. Es probable que los Verdes aumenten sus ganancias, cuando los votos de los distritos que forman la ciudad de Londres empiecen a ser asignados.

La victoria de Reform consolida a Farage como el político con más posibilidades de convertirse en primer ministro, aunque todavía quedan tres años para las elecciones generales. El golpe para los laboristas es particularmente brutal, dado que es generalizado y afecta además a una serie de áreas en las que tienen históricamente sus grandes bases de votos. Starmer ha reconocido la derrota y ha asumido la responsabilidad, aunque ha dejado claro que no piensa dimitir, como exige el ala izquierda del partido.

Varios políticos laboristas han pedido la dimisión de Keir Starmer como líder del partido y primer ministro británico. Sin embargo, ha comparecido esta mañana señalando que espera seguir siendo el líder del partido en las próximas elecciones generales. "No voy a darme de baja", declaró Starmer a los medios británicos.

Pese a todo ha apuntado que asumirá responsabilidades, informa BBC. "Son muy duros, y no hay forma de edulcorarlos", ha afirmado. El partido ha "perdido a brillantes representantes laboristas en todo el país... eso duele, y debe doler, y yo asumo la responsabilidad".

"Días como éste no debilitan mi determinación de llevar a cabo el cambio que prometí", ha añadido.

Cabe recordar que el recuento solo está en marcha en algunas partes de Inglaterra. En otras zonas comenzará a lo largo de esta mañana, al igual que los recuentos de las elecciones nacionales en Escocia y Gales.

De acuerdo con el recuento de 61 de los 136 consistorios en liza, el laborismo ha perdido 350 concejales, mientras que Reform UK es hasta ahora el gran vencedor al obtener 518 concejales. Los conservadores también sufrieron un retroceso electoral al perder 227 asientos y quedarse por ahora con 287. En tanto que los Verdes, del izquierdista Zack Polanski, ganan 52 nuevos concejales hasta quedarse con 93.

Los Liberal Demócratas, en tanto, ganan 27 nuevos asientos hasta 320 y consiguen controlar un total de cinco consistorios, mientras que el resto corresponden a independientes.

Se espera que el escrutinio definitivo de los 136 consistorios, con unos 5.000 puestos de concejales en juego, pueda conocerse en la tarde de este viernes.

Para Reform UK el resultado es histórico. Aunque no es posible medir de forma precisa el alcance de su victoria, ya que, al ser un partido de reciente creación, esta es la primera vez que se presenta en la mayoría de estas circunscripciones. A eso se suma, además, el hecho de que el sistema electoral británico es mayoritario simple, lo que tiende a exagerar las victorias de los partidos más votados. Es exactamente lo que le sucedió a Starmer en las elecciones generales de 2024, en las que, con menos del 35% de los votos, logró una mayoría histórica en el parlamento de Westminster. Un Westminster cuyo consejo local--una especie de "mini-ayuntamiento'-- ha perdido el Partido Laborista en favor del Conservador, que tradicionalmente ha ejercido el poder en él.

Además, en la mayor parte de los municipios y administraciones locales en los que el recuento ya ha concluido, no estaban en juego la totalidad de los cargos electos, si no tan solo una tercera parte. Eso significa que los laboristas seguirán ejerciendo el poder en ellos, al mantener sus mayorías, aunque por márgenes más pequeños.

Otro elemento del que aún no se sabe nada son las elecciones a los parlamentos regionales de Gales y Escocia, cuyos resultados se sabrán hasta bien entra la tarde de hoy. En todo caso, visto cómo va el voto en Inglaterra --que es la zona en la que se dirimen los ayuntamientos-- cabe esperar una catástrofe laborista en ambos.

En Gales, el partido de Starmer va a perder la mayoría que tiene desde 1999, y va a quedar relegado a la tercera posición, por detrás de Verdes y de Reform. En Escocia la gran cuestión es si los nacionalistas lograrán la mayoría absoluta en el parlamento, lo que podría abrir la puerta a un nuevo referéndum por la independencia. Los laboristas quedarán en una difícil tercera posición, debajo de Reform.

Farage, que encadena su segundo triunfo consecutivo tras las elecciones locales del año pasado, ha declarado que "lo mejor está todavía por venir". Su victoria no solo es una catástrofe para los laboristas. También confirma el escenario que más teme el Partido Conservador, que ha ejercido el poder durante la mayor parte de los siglos XIX y XX en Reino Unido. La fuerza que dirige Kemi Badenoch es ya el segundo partido de la derecha, muy por debajo del de Farage. En el último año, los conservadores han sufrido una deserción masiva no solo de votos, sino también de altos cargos, a Reform.

"Hay cambio histórico en la política británica", dijo Farage a los medios al conocerse los primeros resultados.

"Lo que tengo muy claro es que nuestros votantes nos apoyarán incondicionalmente", subrayó el líder populista.

Ha intervenido frente al ayuntamiento de Havering, "que cuenta ahora con una nueva dirección". También ha afirmado que el Partido Laborista está siendo "arrasado por Reform UK en muchas de sus zonas tradicionales".

"Estamos tan acostumbrados a pensar en la política en términos de izquierda y derecha, y sin embargo lo que Reform consigue es ganar en zonas que siempre han sido conservadoras. Pero, del mismo modo, estamos demostrando a lo grande que podemos ganar en zonas que el Partido Laborista ha dominado, francamente, desde el final de la Primera Guerra Mundial", ha explicado.


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Foto: NEIL HALL / EFE / EPA