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El combate al narcotráfico como eje central en Seguridad

El combate al narcotráfico como eje central en Seguridad

Santiago González es una de las caras visibles del Ministerio del Interior. Se lo ve en operativos policiales, en notas periodísticas y dando batalla en redes sociales. Desde comienzos de la actual gestión se consiguió bajar considerablemente las cifras de delitos como hurtos y rapiñas, pero reconoce que no así los homicidios.

González atribuye la incidencia que tiene el incremento de la violencia en la vida cotidiana de la sociedad y la lucha por territorio y ajuste de cuentas narcos en las cifras de homicidios. “Mucha gente que antes dirimía sus problemas a trompadas, hoy lo resuelve con un tiro. Pasa seguido. O en el tránsito, donde nadie le robó a nadie, pero un loco sacó un arma y mató a otro. O por problemas de pareja, han matado a niños… Todo eso es parte de los homicidios” aduce el jerarca.

Pero el incremento en los números objetivos de incautación de droga también habla de una gestión exitosa en el combate al microtráfico y al narcotráfico en general. González comenta que en el “año 2019: incautación de drogas, 100 kilos de pasta base. Año 2020: 620 kilos de incautación de pasta base. Año 2021: 1240 kilos”.

La política de seguridad del Gobierno tiene un fuerte énfasis en el combate a las bocas de venta de drogas. Lugares que son generador de otros delitos y que el vecino tiene que convivir con la inseguridad que generan en el entorno. “Tenemos récord de cierre de bocas de pasta base, más de 2400 bocas. Después empezamos a tapiar, para que ahí no se pueda volver a abrir la boca. Ahí coordinamos con las intendencias, la de Montevideo, y lo quiero resaltar. Llevamos 46 bocas tapiadas este año en Montevideo. Récord de formalizados y condenados, récord de plata incautada” argumenta.

González sostiene que “la boca de pasta base te destruye el barrio. Te destruye tu manzana, tu vecindario, porque no es que venden droga: como venden droga, empiezan a robar en torno a esa boca, para poder pagar la droga, y la boca, además de vender droga, hace receptación”. Añade que esta impronta fue una directiva directa del presidente Luis Lacalle Pou al momento de asumir.

Para lograr esto se tuvieron que re instalar las Brigadas de Antidrogas en Montevideo y Canelones que habían sido eliminadas por el Gobierno anterior. Con respecto a esto razona que “en 2012 se cerraron las brigadas departamentales de Montevideo y Canelones. Todavía no encontré nadie que me diga por qué, con algo de fundamento”. Sin embargo, cuenta que en ese momento siguieron funcionando las brigadas departamentales en los otros 17 departamentos.

Parte de la política de seguridad del Ministerio también tiene que ver con la cercanía del policía con el vecino. En este sentido González aduce que se han potenciado las comisarias dotándolas de más personal e infraestructura. Sostiene que fue otro cambio con respecto al modelo anterior: “antes se entendía que la comisaría estaba en desuso, y su plan era cerrarlas y poner una oficina. Por eso desmanteló las comisarías” y agrega que “se prohibía a los comisarios hablar con los vecinos”.

Para finalizar sostiene que su objetivo como funcionario es que “el presidente y el ministro del Interior que ingrese el 1° de marzo de 2025, sea del partido que sea, del sector que sea, de la ideología que sea, no tenga que recibir el desastre que recibimos nosotros”.


En base a una entrevista del periodista César Bianchi para “Seré curioso” de Montevideo Portal. Imagen Montevideo Portal.