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Cuatro empresas compiten por rehacer y explotar el parador de la Parada 1 de la Brava

Cuatro empresas compiten por rehacer y explotar el parador de la Parada 1 de la Brava

Careza SA, Parador Brava SAS, Donato Alas SAS y Videst SA presentaron ofertas para una concesión inicial de cinco años, renovable por otros cinco. El llamado obliga a retirar las instalaciones existentes de la planta baja y a ejecutar una nueva propuesta, mientras que solo 40 de los 145 puntos de la evaluación corresponden al canon y al monto de las obras.

La licitación del parador de la Parada 1 de Playa Brava abrió este martes una competencia entre cuatro empresas por un establecimiento que deberá someterse a una transformación integral antes de iniciar una nueva etapa de explotación comercial.

El acta de apertura de la Licitación Pública Nº 1003/2026, a la que accedió Punta News, registra las ofertas de Careza SA, Parador Brava SAS, Donato Alas SAS y Videst SA. La recepción se realizó el martes 29 de septiembre, a las 10.00, en la Dirección de Adquisiciones de la Intendencia de Maldonado.

Careza SA, de los empresarios Elbio y Diego Rodríguez, propuso un canon anual de $1.130.000 y estimó en US$1.437.338 el costo de las obras a realizar.

Parador Brava SAS ofreció $1.200.000 anuales de canon y calculó las obras en US$ 690.319 más IVA.

Donato Alas SAS, encabezada por el desarrollista Maximiliano Schabsis, presentó el canon más alto: $ 2.007.000 anuales. Su propuesta valora las obras en $ 87.895.440.

Videst SA, representada por Ricardo Monza, completó las ofertas con un canon de $ 1.845.000 y obras estimadas en $ 30 millones.

Los montos de inversión no fueron expresados en una misma moneda, por lo que no corresponde establecer, a partir del acta, un orden directo entre las cuatro propuestas por ese concepto. Careza y Parador Brava cotizaron las obras en dólares; Donato Alas y Videst, en pesos uruguayos.

Pero el componente económico tampoco define por sí solo quién quedará con la concesión.

El pliego establece una evaluación de 145 puntos. El canon puede otorgar hasta 20, y el monto de obras y aportes, otros 20. Los 105 puntos restantes corresponden a la propuesta de servicio y a los antecedentes de cada oferente.

La propuesta de servicio concentra hasta 70 puntos. Allí se valorará no solo que el proyecto supere los requerimientos mínimos, sino también la apertura gastronómica durante todo el año, las innovaciones tecnológicas, las medidas ambientales, la restauración dunar, la incorporación de personal con discapacidad y la contratación de egresados de escuelas gastronómicas.

Otros 35 puntos dependen de la experiencia de las empresas: hasta 10 por antigüedad en el rubro gastronómico, 20 por antecedentes comerciales en gastronomía y 5 por experiencia previa con la Intendencia de Maldonado.

De esta manera, aunque Donato Alas presentó el canon más elevado, la apertura de las ofertas no permite todavía determinar cuál de las cuatro propuestas quedará mejor posicionada cuando se aplique el sistema completo de evaluación.

Un parador que deberá ser rehecho
El llamado no prevé únicamente el cambio de concesionario. La memoria descriptiva parte de un diagnóstico que obliga a realizar una intervención estructural en las instalaciones actuales.

Como obra mínima exige la remoción total de las instalaciones existentes en la parte superior —planta baja—, mientras deja a cada oferente evaluar si conserva o sustituye las construcciones del subsuelo. La obra nueva no podrá superar la superficie techada existente.

Cada proyecto debe incluir, además, planos, fachadas, instalaciones sanitarias y eléctricas, y renders, y deberá obtener las habilitaciones correspondientes del Ministerio de Ambiente y de la Dirección Nacional de Bomberos. El concesionario asumirá todos los aportes y gastos de las obras, que, al finalizar el contrato, quedarán en beneficio de la Intendencia, sin derecho a indemnización.

El cronograma establece que deberá estar ejecutado el 80% de las construcciones y reformas durante el primer año y el 20% restante en el segundo, además de cumplir con las disposiciones departamentales de accesibilidad.

El pliego incluso prevé una consecuencia económica específica si las inversiones finalmente ejecutadas quedan por debajo de lo prometido: el concesionario deberá pagar a la Intendencia la diferencia entre lo realizado y lo ofertado.

Servicios públicos dentro de una explotación comercial
Las obligaciones tampoco terminan con la remodelación.

La Intendencia exige que el parador brinde servicios gastronómicos e higiénicos y mantenga para el público, sin costo, baños, duchas, lavapiés, wifi y cobertura médica desde las 9.00 hasta la caída del sol durante todo el año.

El concesionario tendrá exclusividad comercial sobre el área del parador y un radio de 75 metros, dentro del cual podrá instalar hasta dos quioscos de playa, aunque el propio pliego aclara que esa exclusividad no supone la privatización del espacio público.

También deberá instalar cámaras de alta definición con capacidad para conservar al menos 20 días de grabaciones, cubrir con vigilancia el estacionamiento y el entorno, disponer de un desfibrilador y asegurar que al menos la mitad del personal cuente con capacitación vigente para utilizarlo.

Entre las obligaciones, además, figura la apertura ininterrumpida desde el 1º de diciembre hasta el final de la Semana de Turismo. El pliego señala que se valorará especialmente que el establecimiento permanezca abierto durante los fines de semana de invierno y en las vacaciones de Uruguay, Argentina y Brasil.

De los nuevos plazos a una licitación con cuatro interesados
La Parada 1 forma parte del conjunto de paradores para los que la Intendencia solicitó en 2025 a la Junta Departamental la autorización para extender las concesiones hasta diez años.

En aquel momento, Gestión Ambiental fundamentó la iniciativa en la antigüedad de varias estructuras y en la necesidad de atraer inversiones suficientes para renovar la infraestructura, los baños, los ducheros, la accesibilidad, la conectividad, la vigilancia, la seguridad contra incendios y la protección ambiental de la costa. Punta News informó, además, que la administración pretendía utilizar los nuevos llamados para elevar el nivel de los servicios y contemplar la contratación de egresados de escuelas de gastronomía.

Finalmente, para la Parada 1, el esquema adoptado fue un contrato inicial de cinco años, con una renovación por otros cinco.

La presencia de cuatro oferentes marca, además, una diferencia respecto de varios de los procesos realizados a fines de 2025, en los que algunos paradores recibieron una sola propuesta y otros contaron con dos competidores. Punta News informó entonces que Montoya y otros llamados cerraron con un oferente único, mientras que en la Parada 3 de la Mansa hubo competencia entre dos empresas.

Ahora, la Comisión Asesora de Adjudicaciones deberá comparar no solo los cánones y las inversiones prometidas, sino también los proyectos concretos, la experiencia gastronómica y el alcance de las propuestas de servicio de cada uno de los cuatro interesados.

El propio pliego prevé incluso que, ante ofertas con calificaciones o precios similares, la Comisión pueda convocar a los oferentes para que mejoren sus propuestas o negocien mejores condiciones técnicas, de calidad o de precio.

Por lo tanto, la apertura de este martes marca apenas el comienzo de una evaluación que deberá definir no solo quién explotará el parador durante los próximos años, sino también qué proyecto reemplazará a las instalaciones actuales en uno de los puntos más visibles de la costa de Punta del Este.





foto: Correo de Punta del Este

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