Doce medicamentos pasan a cobertura obligatoria: entre ellos, tratamientos de hasta $100.000 que quedarán sujetos a tickets de unos $300
- Aug 31 2026
El Ministerio de Salud Pública acordó con los prestadores integrales públicos y privados incorporar cinco medicamentos desde setiembre, cuatro en octubre y tres en noviembre. La ampliación incluye tratamientos para enfermedad renal crónica, EPOC, endometriosis, hipertensión durante el embarazo, hepatitis B, tabaquismo e infecciones graves, entre otras. No habrá aumento de las cápitas y, cuando corresponda, los usuarios abonarán la tasa moderadora de su prestador, cuyo promedio fue situado por el gobierno en torno a los $300.
Para algunos pacientes, la incorporación al Formulario Terapéutico de Medicamentos (FTM) implicará dejar de afrontar desembolsos de varios miles de pesos para acceder a tratamientos que pasarán a integrar la cobertura obligatoria del sistema.
Uno de los ejemplos planteados por la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, fue el tiotropio para el tratamiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que actualmente puede costar unos $6.000.
Con el nuevo esquema, explicó, “va a pasar a que la persona tenga que pagar un ticket regulado de 300 pesos”.
La diferencia es aún mayor en algunos antimicrobianos que se incorporarán para tratar infecciones graves o complejas. Lustemberg señaló que esos tratamientos “tenían un costo entre 50.000 y 100.000 pesos” para pacientes que ya atravesaban cuadros de extrema gravedad y que, una vez dentro del FTM, quedarían sujetos al ticket correspondiente.
La ministra utilizó esos casos para dimensionar un cambio que no implica una rebaja del precio comercial de los medicamentos, sino su incorporación al conjunto de prestaciones que los prestadores deben garantizar a sus usuarios.
El FTM establece los medicamentos que los prestadores integrales del Sistema Nacional Integrado de Salud deben contemplar obligatoriamente. El acuerdo alcanzado comprende las instituciones de asistencia médica colectiva, los seguros integrales y los prestadores públicos, entre ellos ASSE y Sanidad Militar y Policial.
Cinco incorporaciones desde setiembre
La primera etapa comienza con cinco tratamientos, entre ellos las gliflozinas —empagliflozina o dapagliflozina—, cuya incorporación fue destacada especialmente por Lustemberg por su uso en patologías de elevada prevalencia, como la enfermedad renal crónica, la insuficiencia cardíaca y la diabetes tipo 2.
Según explicó, su uso en esos pacientes “tiene un impacto muy significativo en el aumento de la sobrevida y la calidad de vida”, además de reducir las hospitalizaciones y, en determinados casos, enlentecer la progresión de la enfermedad.
El MSP estima que la enfermedad renal crónica afecta aproximadamente al 10% de la población adulta y que unas 3.000 personas se encuentran en etapas avanzadas que requieren terapia de reemplazo renal, como hemodiálisis o diálisis peritoneal.
En insuficiencia cardíaca, la prevalencia manejada es de alrededor del 2% de la población y alcanza el 10% en los mayores de 70 años.
También comienza a incorporarse el tiotropio al tratamiento de la EPOC. Lustemberg señaló que unas 300.000 personas viven con esta enfermedad en Uruguay y que afecta a casi el 20% de la población adulta.
A ellos se suman el labetalol oral, considerado un tratamiento de primera línea para la hipertensión durante el embarazo; los parches o chicles de reemplazo nicotínico para el tratamiento del tabaquismo; y el Gel LAT, una asociación de lidocaína, adrenalina y tetracaína que se utiliza como anestesia tópica.
Esta última incorporación permite aplicar anestesia directamente sobre la piel antes de determinados procedimientos, especialmente en niños, evitando en algunos casos tener que realizar previamente una inyección anestésica.
Sobre el reemplazo nicotínico, la ministra recordó que, pese a la reducción del consumo conseguida con las políticas antitabaco, la prevalencia entre los adultos continúa en torno al 18%.
“En Uruguay 18 personas por día mueren por enfermedades asociadas al tabaquismo”, afirmó.
El nuevo esquema también ampliará las posibilidades de prescripción de esos tratamientos para médicos generales y especialidades afines.
Endometriosis, infecciones y enfermedad renal en octubre
La segunda etapa comenzará en octubre con otras cuatro incorporaciones.
Una de ellas será dienogest para el tratamiento de la endometriosis. Lustemberg recordó que la enfermedad fue declarada crónica por ley y señaló que “una de cada nueve mujeres en nuestro país tiene endometriosis”.
La patología puede provocar dolor intenso durante la menstruación, dolor pélvico crónico, molestias durante las relaciones sexuales e infertilidad, y el medicamento se incorporará entre las alternativas para disminuir el dolor y mejorar la calidad de vida.
También se administrará la fosfomicina oral, utilizada para la cistitis aguda no complicada y como profilaxis previa a determinadas biopsias de próstata.
Las otras dos incorporaciones serán piperacilina/tazobactam para infecciones graves de tratamiento hospitalario y cinacalcet para determinados casos de hiperparatiroidismo primario y secundario.
La inclusión de nuevos antibióticos responde, además, a un problema que Salud Pública identificó como creciente tanto en Uruguay como en el resto del mundo: la resistencia antimicrobiana.
Lustemberg explicó que contar a tiempo con determinadas alternativas terapéuticas puede modificar el pronóstico de infecciones intrahospitalarias graves y mejorar tanto los indicadores de mortalidad como las posibilidades de sobrevida.
Tres nuevos tratamientos desde noviembre
En noviembre se completará esta etapa con tenofovir para hepatitis B y linezolid y tigeciclina para infecciones graves o complejas cuando no existan otras alternativas terapéuticas.
Los dos antibióticos estarán sujetos a protocolos de uso dentro del Programa de Optimización del Uso de Antimicrobianos.
En cuanto al tenofovir, el MSP destacó su uso en personas con hepatitis B crónica, pacientes inmunosuprimidos y en determinados casos durante el embarazo.
La incorporación se vincula también con uno de los objetivos sanitarios planteados por el gobierno para el período: avanzar hacia la eliminación de la transmisión vertical de hepatitis B, VIH, sífilis y Chagas.
El acceso a los 12 medicamentos será gradual y estará sujeto a la indicación y los protocolos definidos para cada tratamiento.
Lustemberg adelantó que en varios casos se ampliará la posibilidad de prescripción a médicos generalistas para facilitar el acceso, mientras que en otros se requerirán condiciones clínicas o indicaciones específicas.
No suben las cápitas: quién asume el costo
La financiación de las nuevas coberturas fue uno de los puntos en los que el gobierno y los prestadores debieron llegar a un acuerdo.
El presidente Yamandú Orsi aseguró que el ingreso de los 12 medicamentos ampliará el acceso “sin que eso signifique un aumento en las cápitas”.
Consultadas las autoridades sobre quién absorberá entonces la diferencia entre lo que abonará el usuario y el costo del medicamento, el presidente de la Coordinadora Nacional de Instituciones de Asistencia Médica Colectiva, Alfredo Torres, respondió que esta diferencia formará parte del compromiso asumido por las instituciones.
“Es un esfuerzo que van a hacer las instituciones en asumir esos costos”, explicó tras señalar que el entendimiento fue resultado de varias semanas de negociaciones con el MSP.
Para el usuario quedará, cuando corresponda, el pago de la tasa moderadora. El monto varía entre prestadores, aunque durante la conferencia las autoridades utilizaron como referencia un promedio de $300.
Lustemberg remarcó, además, que desde 2018 prácticamente no se habían producido incorporaciones de esta magnitud al FTM y al Plan Integral de Atención en Salud (PIAS) para enfermedades prevalentes.
Durante esos años sí continuaron ingresando medicamentos de alto precio a través del Fondo Nacional de Recursos y, en agosto, se aprobaron por esa vía nuevos tratamientos para esclerosis múltiple, fibrosis quística, determinados tipos de cáncer, hipertensión arterial pulmonar y fibrosis pulmonar idiopática.
El acuerdo sobre estos 12 medicamentos tampoco cierra la revisión de las prestaciones.
El MSP y los prestadores establecieron un ámbito de trabajo para analizar, antes de fin de año, nuevas incorporaciones, entre ellas asociaciones de antirretrovirales para personas con VIH, profilaxis preexposición al VIH (PrEP) y formoterol con budesonida para el tratamiento del asma.
Salud Pública continuará, además, trabajando con el Ministerio de Economía y Finanzas en otros medicamentos y prestaciones que aún permanecen fuera de la cobertura obligatoria.
foto: presidencia.gub.uy











