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Guardavidas: sin muertes en zonas vigiladas en un verano con más de 500 intervenciones

Guardavidas: sin muertes en zonas vigiladas en un verano con más de 500 intervenciones

El balance del Servicio de Guardavidas de Maldonado fue presentado este lunes en una conferencia de prensa en el edificio comunal por el intendente Miguel Abella, el director general de Deportes, Fernando Alvez, y el coordinador de la brigada, Marcelo Simoncelli. La evaluación confirmó 504 intervenciones que involucraron a más de 800 personas y no registró ningún fallecimiento en zonas con cobertura durante la última temporada de verano.

La ausencia de víctimas fatales en áreas vigiladas fue el dato central de la evaluación, en un contexto de fuerte actividad operativa e intervenciones también en zonas donde no existe cobertura permanente del servicio.

“Lo más importante es que, donde tenemos cobertura, no tuvimos ninguna víctima fatal”, afirmó el coordinador de la brigada, Marcelo Simoncelli, quien detalló que se trató de “una temporada muy intensa, con muchísimo trabajo y muchísima gente en las playas, sobre todo en lugares donde no tenemos cobertura”.

El volumen de intervenciones —más de 500— implicó situaciones diversas, muchas de ellas con más de una persona involucrada, lo que explica que el total de asistidos supere los 800 casos a lo largo del verano.

Dentro de ese conjunto, se registraron 14 situaciones de riesgo vital que requirieron asistencia médica inmediata, incluidas tres reanimaciones exitosas. Entre los episodios más complejos, Simoncelli mencionó un rescate en el arroyo San Carlos, con maniobras de reanimación sobre un vehículo, un paro cardíaco en la Isla y otro caso en Bikini, vinculado a una reacción alérgica grave.

A eso se sumaron rescates en La Mansa, intervenciones en Piriápolis y operativos en zonas habituales de alta complejidad como La Olla, Bikini, La Barra y José Ignacio, además de accidentes náuticos y colisiones.

También se reportaron al menos 14 casos de niños extraviados, todos resueltos rápidamente mediante el sistema de comunicación entre puestos. “Todos los puestos están comunicados entre sí”, explicó Simoncelli, quien insistió en la importancia de la atención de los adultos, especialmente ante distracciones como el uso del celular.

El servicio cuenta actualmente con 91 puestos —tres más que en la temporada anterior— y 337 funcionarios, en un despliegue que busca adaptarse a una costa de casi 100 kilómetros y a un crecimiento sostenido de la población y de la actividad turística.

En ese sentido, el intendente Miguel Abella vinculó los resultados con un proceso de trabajo acumulado a lo largo del tiempo y con la coordinación entre distintas áreas. “Se generó confianza, se generó respeto y se aprendió a conocer los tiempos de la administración pública”, sostuvo, al destacar el vínculo con el colectivo de guardavidas y la articulación con Prefectura, Policía, servicios de emergencia y equipos técnicos.

El jefe comunal también puso el foco en los desafíos que plantea el crecimiento del departamento, que, según el último censo, alcanzó el 23%. “Somos conscientes y tenemos que ser realistas en reconocer que verdaderamente nos están faltando unos cuantos puestos más importantes”, señaló.

En esa línea, planteó como objetivo avanzar en la ampliación del servicio durante el quinquenio, con especial atención a zonas de mayor afluencia. “Donde está la gente, nosotros tenemos que tratar de presentar el servicio”, afirmó.

Desde la Dirección General de Deportes, Fernando Alvez valoró el desempeño del sistema y lo enmarcó en una lógica de mejora continua. “Estas cifras tienen una consecuencia que es el trabajo de muchos años que viene atrás”, indicó, y destacó que la brigada es “extremadamente profesional” y “la más grande de todo el país”.

Alvez señaló que el crecimiento del servicio debe ser progresivo y estar acompañado de recursos. “Si logramos poner alguna caseta más para la temporada que viene, eso hace incrementar la cantidad de guardavidas que hay que tener”, explicó.

El sistema de guardavidas demanda actualmente una inversión cercana a los cinco millones de dólares por temporada, en un escenario en el que la expansión de la cobertura, la evolución demográfica y la presión sobre nuevas zonas de uso continúan marcando el ritmo de los próximos desafíos.