Mercosur en “cancha grande”: Lacalle Herrera advierte que sin un Estado más liviano el acuerdo con Europa puede fracasar
- Jan 19 2026
A 25 años del inicio de las negociaciones, la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abre un nuevo escenario económico y político para la región. Para el expresidente de la República, Luis Alberto Lacalle Herrera, uno de los fundadores del bloque regional, el entendimiento llega tarde en un mundo que corre a otra velocidad y plantea un desafío central: si los países no hacen reformas internas profundas, el acuerdo puede convertirse en una oportunidad desperdiciada.
“Demorar 25 años en una negociación me parece absurdo y totalmente fuera de lo que requiere el mundo moderno”, afirmó Lacalle Herrera, en entrevista con la Primera Página de la Revista de FM GENTE, al analizar la firma concretada en Asunción. Si bien celebró el cierre del acuerdo, advirtió que el debate público ha omitido una cuestión clave: la preparación interna de los países para competir en un mercado ampliado.
“Vamos a estar en una cancha grande y, para correr, hay que estar más liviano”, insistió, utilizando una metáfora que atravesó toda su reflexión.
El peso del Estado y la carrera larga
Para el exmandatario, el acuerdo con la Unión Europea no es una meta en sí misma, sino el inicio de una “carrera larga” que exige reformas estructurales. En ese sentido, señaló como principales obstáculos el peso del Estado, la burocracia y las regulaciones excesivas.
“Los problemas para correr en esta cancha grande son muchas veces los pesos del Estado, las regulaciones, el papeleo”, sostuvo, y agregó que ese fenómeno no es exclusivo de Uruguay. “A los propios europeos los enriedan las regulaciones que salen desde Bruselas”, afirmó, al referirse a las protestas de agricultores en el continente europeo.
Lacalle Herrera fue enfático: el desafío no es solo externo, sino profundamente interno. “Hay que cortar, cortar y cortar, podar todo lo que no cumple una función”, dijo, y apuntó contra declaraciones juradas reiteradas, trámites inútiles y estructuras burocráticas que “van ahogando la iniciativa”.
Industria, costos y monopolios
Al analizar los sectores productivos, el expresidente distinguió entre las producciones primarias —donde Uruguay puede competir con mayor solvencia— y la industria, que enfrenta mayores interrogantes frente a la apertura.
“Justamente los industriales son los que están más cautos”, señaló y vinculó esa preocupación al costo país. En ese marco, cuestionó con dureza los monopolios y tomó como ejemplo el combustible.
“Mientras sigamos no pudiendo importar combustible y tenerlo más barato, vamos a tener un costo muy alto”, afirmó. Incluso advirtió que, aun con los cambios recientes en la fijación de precios, Uruguay sigue pagando más de lo que corresponde.
La competencia, subrayó, es inevitable: “Se viene competencia, y nosotros estaremos muy bien en algunas cosas, y en otras tenemos que hacer las reformas internas para estar mejor”.
Mercosur económico, no ideológico
Lacalle Herrera también marcó una línea clara respecto al rumbo político del Mercosur. Rechazó el intento de convertirlo en un bloque ideológico y recordó la crisis generada durante la incorporación de Venezuela impulsada por Hugo Chávez.
“El Mercosur político fue un absurdo”, sentenció. “Los gobiernos cambian. Los que pactan este tipo de acuerdos son países, y la esencia de estos tratados es económica”.
En esa lógica, fue tajante: “No me interesa quién gobierna en Argentina, Brasil, España o Alemania. Me importa lo que podemos comerciar, porque en el comercio está la prosperidad”.
Lula, Europa y el orgullo herido
Consultado sobre la ausencia del presidente brasileño Lula da Silva en la firma del acuerdo, Lacalle Herrera relativizó el hecho, aunque lo atribuyó a una reacción personal.
“Fue una manifestación de fastidio”, explicó, recordando que Europa pidió una prórroga de 30 días cuando el acuerdo ya estaba prácticamente cerrado. “Después de 25 años, no vas a descubrir en 30 días lo que te molesta”, ironizó.
Para el expresidente, el gesto no altera lo sustancial: “No estuvo Lula, pero firmó Brasil”.
Orsi, optimismo y deber interno
Sobre el posicionamiento del presidente Yamandú Orsi, Lacalle Herrera interpretó sus declaraciones como parte de un discurso lógico en un momento de firma histórica. “Usó lugares comunes y yo hubiera usado también”, admitió, aunque volvió a insistir en que el foco debe estar puertas adentro.
“¿Dónde está el régimen de adelgazamiento burocrático?”, se preguntó y expresó su expectativa de que el debate llegue al Parlamento. “Ahora que va a ir al Parlamento, espero que algún parlamentario cercano a nosotros haga uso de estos argumentos”, señaló.
Un mundo sin reglas claras
Finalmente, el exmandatario amplió su mirada al escenario global y advirtió una crisis profunda del orden internacional. Cuestionó la imprevisibilidad del presidente estadounidense Donald Trump, las tensiones geopolíticas y la ausencia de límites claros en el sistema internacional.
“Estamos en una gran crisis del derecho internacional”, afirmó. “No puede ser que un presidente diga ‘quiero Groenlandia’ y, si no, te pongo aranceles”.
En ese contexto volátil, sostuvo, acuerdos como el firmado entre el Mercosur y la Unión Europea solo tendrán sentido si los países están preparados para competir. De lo contrario, el riesgo es claro: entrar a la cancha grande con un Estado demasiado pesado para correr.
fuente: entrevista Laura do Carmo en la Primera Página de la Revista de FM GENTE
foto: autoridades latinoamericanas y europeas tras la firma del acuerdo el sábado 17 en Asunción











