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Agua y estrategia: Coalición Republicana pide a Orsi revisar el rumbo del proyecto Neptuno

Agua y estrategia: Coalición Republicana pide a Orsi revisar el rumbo del proyecto Neptuno

A pocas horas de que las autoridades de OSE firmen la modificación del contrato de renegociación del proyecto Neptuno con el consorcio Aguas de Montevideo, los principales referentes de la Coalición Republicana enviaron una carta al presidente Yamandú Orsi en la que solicitan reconsiderar el cambio de rumbo adoptado por el gobierno en materia de abastecimiento de agua para el área metropolitana.

El documento —fechado este miércoles 4 y firmado por Álvaro Delgado, Andrés Ojeda y Pablo Mieres— advierte sobre lo que consideran una decisión estratégica de largo plazo que, según sostienen, puede comprometer la seguridad hídrica del país.

La carta llega en un momento particularmente sensible del proceso: mañana, jueves 5, en la sala del directorio de OSE, las autoridades del ente firmarán la modificación del contrato con el consorcio privado encargado del proyecto, en el marco de la redefinición de la iniciativa que impulsa el actual gobierno.

El eje de la discrepancia
En su planteo, los dirigentes opositores cuestionan la decisión del gobierno de dejar sin efecto el diseño original del proyecto Neptuno —aprobado durante la administración anterior— y sustituirlo por un esquema que combina una nueva planta potabilizadora en Aguas Corrientes con la construcción de una represa en el arroyo Casupá.

El proyecto original contemplaba dos pilares: una planta de potabilización de nueva generación y una toma de agua del Río de la Plata en la zona de Arazatí, lo que implicaba diversificar las fuentes de abastecimiento.

Según argumentan en la carta, esa diversificación era precisamente la clave del diseño inicial.

“El Proyecto Neptuno (…) establecía dos componentes centrales. En primer lugar, la construcción de una nueva planta potabilizadora con una tecnología más moderna y en segundo lugar (…) el establecimiento de una toma de agua desde el Río de la Plata en la zona de Arazatí”, señalan los firmantes.

A juicio de la oposición, esa arquitectura permitía resolver un problema estructural: la dependencia del sistema metropolitano de una única cuenca.

“De esta forma, nuestro país se garantizaba el acceso a una fuente inagotable de agua y, al mismo tiempo, resolvía el grave problema de depender de una única fuente de agua sostenida en torno a la Cuenca del Río Santa Lucía”, sostienen.

Casupá y el debate sobre la concentración de fuentes
El cambio introducido por el gobierno de Orsi —según se describe en la misiva— mantiene la construcción de una nueva planta, pero la ubica en Aguas Corrientes y la complementa con la represa en Casupá, descartando la captación en el Río de la Plata.

Para los firmantes, ese giro estratégico profundiza el problema que el proyecto original buscaba resolver. “La solución asumida por el actual gobierno (…) no incorpora una segunda fuente de agua sino que, por el contrario, aumenta la dependencia de una sola fuente, concentrando el abastecimiento en la cuenca del río Santa Lucía”, advierten.

Además, agregan que esa cuenca ya muestra señales de una presión creciente sobre sus recursos hídricos.

“Esa cuenca ha mostrado, en los últimos años, cada vez mayores signos de agotamiento”, sostienen, y agregan que una represa en Casupá podría incluso acentuar la concentración del sistema en una subcuenca vulnerable en contextos de sequía.

Pedido de revisión
La carta plantea explícitamente la posibilidad de revisar la decisión antes de que el nuevo esquema quede definitivamente consolidado.

“Tenemos la convicción de que la opción asumida va a llevar a un peligroso y grave fracaso. Sin embargo, también tenemos claro que existe todavía tiempo para buscar una revisión de esta decisión”, señalan.

En ese sentido, proponen que el proyecto vuelva a incorporar una segunda fuente de abastecimiento, aprovechando el potencial del Río de la Plata, e incluso abriendo la discusión sobre el punto exacto de captación.

Los representantes de la Coalición aseguran que, de adoptarse ese camino, la iniciativa podría contar con un respaldo político más amplio.

“La coincidencia de todo el sistema político en un tema de esta entidad sería una señal muy positiva que traería tranquilidad y certeza a todo el país”, concluye el documento.

La decisión que se firma en pocas horas
El planteo llega justo cuando el proceso entra en una fase decisiva. Este jueves, en la sede del directorio de OSE, se firmará la modificación del contrato de renegociación del proyecto Neptuno con el consorcio Aguas de Montevideo, un paso clave dentro del rediseño impulsado por el gobierno.

La instancia consolida, al menos en los planos administrativo y contractual, el nuevo esquema que combina la planta en Aguas Corrientes con la represa de Casupá, una fórmula que el oficialismo considera más adecuada para garantizar el suministro a largo plazo.

Sin embargo, la carta enviada a la Torre Ejecutiva deja en evidencia que el debate estratégico sobre la matriz hídrica del área metropolitana —una discusión que trasciende a un gobierno y proyecta sus efectos durante décadas— está lejos de cerrarse.

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