Del Mercosur fundacional al combustible caro: Lacalle Herrera advierte que Orsi equivoca el camino para enmendarle la plana al gobierno anterior
- Jan 15 2026
El expresidente de la República, Luis Alberto Lacalle Herrera, emitió una declaración pública en la que adoptó una posición crítica sobre el rumbo del Mercosur, el vínculo con la Unión Europea y las decisiones políticas del actual gobierno, apuntando directamente al presidente Yamandú Orsi. El exmandatario reivindicó el espíritu original del bloque regional y cuestionó lo que definió como errores de enfoque tanto en política exterior como en la gestión económica interna.
“Como fundador del Mercosur, desde 1991, sostengo que ese tratado nos obligaba —y nos obliga— a avanzar en la baja de aranceles y restricciones comerciales”, afirmó Lacalle Herrera, subrayando que la lógica constitutiva del bloque fue concebida como una plataforma de apertura y no como un corsé comercial. En esa línea, advirtió que “esa necesidad es hoy aún más evidente frente al acuerdo con la Unión Europea”, en referencia al tratado birregional que el Mercosur negocia desde hace más de dos décadas y que continúa enfrentando dificultades para su ratificación plena.
El planteo del expresidente se inscribe en una discusión estructural del Mercosur: el alcance de la unión aduanera, la flexibilidad para negociar acuerdos comerciales y la vigencia del Arancel Externo Común. Desde su creación, el Tratado de Asunción estableció como objetivos centrales “la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos” y la eliminación progresiva de aranceles internos, principios que Lacalle considera hoy incumplidos o desnaturalizados.
En el plano político interno, Lacalle Herrera fue especialmente crítico con la estrategia del presidente Orsi. “El presidente Orsi vuelve a equivocar el camino”, sostuvo, y marcó una distinción institucional clara respecto del diálogo político. “Si pretende recabar la opinión de los partidos políticos, debe dirigirse a sus autoridades institucionales”, señaló, en alusión a los mecanismos formales de consulta y representación partidaria.
Pero el cuestionamiento no se limitó al método político. Lacalle Herrera afirmó que si el objetivo del gobierno es avanzar en decisiones concretas, el camino debería ser otro. “Y si lo que busca es tomar una medida concreta y positiva para el país, debería comenzar por reducir el gasto del Estado”, expresó, introduciendo una crítica directa al tamaño y la eficiencia del sector público como variable central de la política económica.
La declaración incluyó, además, un señalamiento puntual sobre la política energética reciente. “En las últimas horas nos hemos enterado, además, de que la política de precios de los combustibles aplicada por el Frente Amplio le costó al país un sobreprecio injustificado de 90 millones de dólares”, afirmó Lacalle Herrera, poniendo el foco en el impacto fiscal y económico de las decisiones adoptadas.
Según el expresidente, esa política no respondió a criterios técnicos. “Una decisión que no responde a razones técnicas ni económicas, sino al afán de enmendarle la plana al gobierno de Lacalle Pou”, sostuvo, y concluyó que se trata de un costo que “terminan pagando todos los uruguayos”.
El pronunciamiento de Lacalle Herrera combina así tres planos de disputa: el modelo de inserción internacional del país dentro del Mercosur, la legitimidad y el método de conducción política del actual gobierno, y el impacto económico de decisiones concretas en áreas sensibles, como los combustibles.
La declaración vuelve a situar en el centro del debate la tensión entre integración regional, autonomía nacional y responsabilidad fiscal, ejes históricos de la política uruguaya que hoy reaparecen con fuerza al inicio del nuevo ciclo de gobierno.












