Ventaja estratégica en marcha: la UE activa el acuerdo con Mercosur tras la ratificación de Uruguay y Argentina
- Feb 27 2026
La Comisión Europea puso en marcha este viernes la aplicación provisional de la parte comercial del acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, tras la ratificación por parte de Uruguay y Argentina. El anuncio lo realizó la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, desde Bruselas. La decisión activa, de hecho, el componente comercial de un tratado negociado durante más de 25 años y que, según la Comisión, dará forma a un mercado de 720 millones de personas.
«Ya lo he dicho antes: cuando ellos estén listos, nosotros estaremos listos», afirmó Von der Leyen. Y añadió: «Durante las últimas semanas, he debatido este tema intensamente con los Estados miembros y con los miembros del Parlamento Europeo. Sobre esta base, la Comisión procederá ahora a la aplicación provisional».
La presidenta recordó que en enero el Consejo Europeo facultó a la Comisión para aplicar provisionalmente el acuerdo a partir de la primera ratificación de un país del Mercosur.
Subrayó, no obstante, el carácter transitorio de la medida. «La aplicación provisional es, por naturaleza, provisional», apuntó. Y precisó que «de conformidad con los tratados de la UE, el acuerdo solo podrá considerarse plenamente concluido una vez que el Parlamento Europeo haya dado su consentimiento».
El Ejecutivo comunitario puede avanzar con la aplicación provisional sin la ratificación de la Eurocámara. Sin embargo, el voto final deberá esperar a que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronuncie sobre la compatibilidad del acuerdo con los tratados comunitarios, tras el recurso interpuesto por el Parlamento.
Von der Leyen aseguró que la Comisión «seguirá colaborando estrechamente con todas las instituciones de la UE, los Estados miembros y las partes interesadas para garantizar un proceso fluido y transparente».
El acuerdo, uno de los más extensos del mundo en términos de población cubierta, «abre innumerables oportunidades, reduce miles de millones en aranceles y permite a nuestras pequeñas y medianas empresas acceder a mercados y escalas con las que antes solo podían soñar», sostuvo.
Además, recalcó que proporciona a Europa «una ventaja estratégica por ser la primera en actuar en un mundo de fuerte competencia y horizontes cortos».
La Comisión incorporó salvaguardias específicas para proteger a los agricultores europeos frente a eventuales caídas de precios o aumentos en las importaciones de productos sensibles. Ese componente fue determinante para convencer a países y eurodiputados reticentes ante la presión del sector agropecuario.
Tras la ratificación de Uruguay y Argentina, Von der Leyen expresó su confianza en que Brasil y Paraguay «sigan pronto su ejemplo». «Es una muy buena noticia porque demuestra la confianza y el entusiasmo de nuestros socios por impulsar nuestra relación y poner en marcha este acuerdo histórico», afirmó.
En su definición política, lo calificó como «uno de los pactos comerciales más importantes de la primera mitad de este siglo», entre «socios que entienden que el comercio abierto y basado en normas ofrece resultados positivos para todos».
«Europa se está volviendo más fuerte y más independiente», advirtió. Y proyectó que empresas, trabajadores y ciudadanos comunitarios «cosecharán los beneficios».
España respalda; Francia cuestiona
España respaldó la decisión de la Comisión. Fuentes del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa señalaron que el tratado crea «la mayor área de libre comercio del mundo» y abre «grandes oportunidades» para productores, empresas y trabajadores.
Las mismas fuentes indicaron que España «ha tenido un papel fundamental en toda la negociación y aprobación del tratado, defendiendo su importancia estratégica, tanto para la UE como para nuestro tejido empresarial, y asegurando que el tratado contemple garantías para la protección de los sectores sensibles».
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, sostuvo que «en un mundo más incierto, Europa no puede permitirse quedarse atrás» y definió el acuerdo como «un gran paso en la hoja de ruta de la UE para ser más autónoma y resiliente».
La posición francesa fue opuesta. La ministra de Agricultura de Francia, Annie Genevard, lamentó la aplicación provisional pese al recurso judicial en curso. «Es una decisión que lamento», afirmó durante una visita al Salón de la Agricultura de París.
Genevard consideró que la medida «no es conforme con lo que tendría que haber prevalecido con la decisión del Parlamento Europeo» y alertó de que será «muy perjudicial en lo que respecta al funcionamiento de las instituciones y, sobre todo, al espíritu de nuestras instituciones europeas».
Con la activación provisional ya en curso, el acuerdo UE-Mercosur entra en una fase operativa que combina oportunidad económica, tensión institucional y una disputa política aún no cerrada.












