OSE activa un salto estructural en infraestructura: inversiones récord, nuevas plantas y más reservas de agua
- Jan 16 2026
El ente estatal desplegará entre 2026 y 2030 el mayor plan de inversiones de su historia, con un promedio anual de 184 millones de dólares a precios constantes de 2025. El paquete incluye la represa de Casupá, el rediseño del proyecto Arazatí con una nueva planta en Aguas Corrientes, obras estratégicas en Solís Chico y una expansión del saneamiento que elevará sustancialmente la cobertura en todo el país.
Obras Sanitarias del Estado (OSE) pondrá en marcha, a partir de 2026, el plan de inversiones más ambicioso desde su creación, con una ejecución estimada en torno a los 800 millones de dólares a lo largo del quinquenio. El salto es significativo: el organismo pasará de invertir alrededor de 70 millones de dólares anuales a un promedio de 184 millones por año, según cifras oficiales expresadas a precios constantes de 2025.
El presidente de OSE, Pablo Ferreri, detalló que durante este primer año de gestión se concentran los procesos de diseño y reformulación de proyectos, para dar inicio a la ejecución de las principales obras a partir de 2026. “Estamos con un plan de inversiones que va a ser el más importante de la historia de OSE”, afirmó, y precisó que se trata de “una cifra realmente muy elevada para el organismo, en el entorno de los 800 millones de dólares en el quinquenio”.
Uno de los ejes centrales es la represa de Casupá, en el departamento de Florida. Ferreri recordó que la licitación pública internacional se realizará en 2026 y que se espera adjudicarla hacia fines de ese año. “Estaremos ya el año que viene comenzando el proceso de licitación de Casupá, que esperamos adjudicar a fines de 2026 para que las obras comiencen en 2027”, señaló el jerarca. La obra es considerada clave para reforzar la seguridad hídrica del sistema metropolitano.
En paralelo, OSE avanzará en la construcción de una nueva planta de agua potable en Aguas Corrientes, como resultado de la renegociación y reformulación del proyecto originalmente previsto en Arazatí. “La planta que iba a ser en Arazatí la estamos relocalizando en Aguas Corrientes”, explicó Ferreri, y agregó que contará “con la más moderna tecnología disponible en el mercado, para tener una planta de última generación”.
La nueva infraestructura permitirá aportar 200.000 metros cúbicos diarios adicionales de agua potable al sistema metropolitano. Sumados a los 600.000 metros cúbicos diarios que produce actualmente la planta histórica de Aguas Corrientes, el sistema alcanzará una capacidad total de 800.000 metros cúbicos diarios. “Con estos 200.000 metros adicionales tendremos aproximadamente 800.000 metros cúbicos diarios, lo cual permite asegurar la cobertura de la demanda proyectada al año 2045”, subrayó Ferreri.
“Esto creemos que es una muy buena noticia”, añadió, al vincular la nueva planta con el resto de las obras estructurales. “Porque junto con la represa de Casupá, que nos permitirá una reserva de agua bruta dulce muy importante, y la que ya tenemos en Paso Severino, nos permitirá en conjunto tener más de 180 millones de metros cúbicos de reserva de agua bruta dulce para alimentar nuestras plantas”.
Según explicó el presidente de OSE, ese volumen de reserva permitirá enfrentar escenarios críticos con mayor solidez. “Esto nos va a permitir poder afrontar eventos de sequía como los que lamentablemente afrontó Uruguay en 2022-2023 de una manera mucho más robusta, mucho más potente, y sin problemas de abastecimiento de agua para la ciudad”, afirmó.
El plan también incluye obras estratégicas fuera del sistema metropolitano. Para 2026 está previsto el inicio de los trabajos en Solís Chico, en el departamento de Canelones, que implican la construcción de una planta y una represa para abastecer el este de la Costa de Oro. Ferreri detalló que estas obras se complementarán con la extensión de redes en balnearios que hoy no cuentan con infraestructura. “Estamos hablando de zonas como Jaureguiberry, que hoy reciben el agua en camiones, prácticamente como a principios del siglo XX”, puntualizó.
En materia de saneamiento, OSE ejecutará un rediseño del plan universal con obras en todo el país. El promedio histórico de inversión en este rubro —ubicado entre 32 y 33 millones de dólares anuales— se elevará a unos 50 millones de dólares durante el quinquenio. “El promedio histórico de inversión en saneamiento de OSE se ubica en torno a los 32 o 33 millones de dólares y en este período vamos a elevar ese número a alrededor de 50 millones”, explicó Ferreri. “Esto permitirá avanzar en zonas del Uruguay que hoy tienen bajas coberturas de saneamiento, mejorando la calidad de vida de los ciudadanos”, insistió.
El paquete de infraestructura se complementa con intervenciones en asentamientos, en el marco del programa OSE Integra. En los barrios capitalinos San Miguel y Nuevo Comienzo, la empresa inició obras que contemplan la instalación de más de 17.000 metros de tuberías y cerca de 1.000 conexiones domiciliarias, lo que permitirá que unas 5.000 personas accedan al agua potable de forma regular.
Ferreri enmarcó estas acciones en una concepción de derechos. “Creemos que, como está establecido en nuestra Constitución, el agua potable es un derecho humano básico”, afirmó. En esa línea, sostuvo que el acceso formal al servicio tiene un impacto más amplio: “Cuando uno tiene un recibo de OSE, puede justificar su domicilio y puede acceder a un montón de trámites que hoy no accede. Por lo tanto, es un derecho que a su vez es la puerta a otros derechos”.
Con este conjunto de proyectos, OSE apunta a un salto estructural en la infraestructura hídrica y sanitaria del país, en un contexto marcado por la experiencia reciente de la crisis del agua y la necesidad de fortalecer la resiliencia del sistema a largo plazo.
fuente, foto y audio: Presidencia de la República
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