Primera Fiesta Nacional del Chivito: Punta del Este reivindicó el origen del plato ante una multitud
- Oct 05 2026
La celebración reunió este domingo 4 a miles de personas en el centro de la ciudad y convirtió al chivito en el eje de una jornada que fue más allá de lo gastronómico: reivindicó su origen en Punta del Este, homenajeó a la familia Carbonaro y buscó consolidar el plato como parte de la identidad y de la promoción turística del destino.
Punta del Este celebró este domingo la primera Fiesta Nacional del Chivito con una convocatoria que colmó desde antes del mediodía el entorno del Municipio, en calles 30 y Gorlero, y dejó planteada una apuesta que trasciende la realización de un evento gastronómico: apropiarse de la historia del plato nacido en la ciudad y proyectarlo como uno de sus símbolos.
La actividad había sido prevista inicialmente para el sábado y fue trasladada al domingo debido al pronóstico de lluvias y vientos fuertes. El cambio de fecha no afectó la respuesta del público. A las 11:30, según destacó el alcalde Javier Carballal, el lugar ya estaba “lleno total” y aún quedaban varias horas de programación.
Pero el eje que las autoridades buscaron instalar no estuvo únicamente en la convocatoria.
“Esto es generar identidad: la gastronomía es turismo, es trabajo para otra gente”, sostuvo Carballal, quien vinculó expresamente la celebración con la construcción de una identidad propia de Punta del Este y con el valor que adquiere la gastronomía cuando forma parte de la promoción de un destino.
El alcalde incluso fue más allá al explicar por qué considera que el chivito representa a la ciudad. Recordó que el plato nació en Punta del Este y lo relacionó con lo que definió como una característica del puntaesteño: “ante cualquier situación siempre le busca una solución”.
Esa referencia remite a la historia del nacimiento del chivito y fue uno de los conceptos centrales de una fiesta que procuró devolverle el protagonismo a su origen local, después de décadas en las que el plato se convirtió en uno de los productos gastronómicos uruguayos más reconocibles dentro y fuera del país.
En ese marco, la Escuela de Alta Gastronomía Pedro Figari realizó, junto a la familia Carbonaro, una elaboración de chivito en vivo. La participación tuvo un componente especialmente simbólico, porque uno de los objetivos expresos de la jornada fue homenajear a la familia vinculada al nacimiento del plato.
El director general de Turismo de la Intendencia de Maldonado, Edgar Silveira, fue explícito al respecto.
“Estábamos en deuda con la familia Carbonaro y, por supuesto, con todos los vecinos de Punta del Este”, afirmó. Para el jerarca, la celebración permitió concretar “el homenaje que Punta del Este se merecía” y recuperar para la ciudad una historia gastronómica que luego trascendió fronteras.
Silveira destacó que el chivito surgió “a metros de aquí” y señaló que terminó transformándose en un producto capaz de proyectar internacionalmente el nombre de Punta del Este. Desde esa perspectiva, la fiesta también aparece integrada a una estrategia turística que busca posicionar la gastronomía entre los atributos con los que el destino se presenta fuera del país.
La Corporación Gastronómica participó de la jornada con propuestas vinculadas precisamente a productos y platos de identidad, un aspecto que Carballal consideró relevante a la hora de “salir a vender al mundo” la oferta de Punta del Este.
La denominación de Fiesta Nacional marcó, además, un paso respecto de la del año pasado. Carballal recordó que entonces empresarios y emprendedores aceptaron sumarse a la propuesta y destacó que volvieron a participar en esta edición, ahora bajo un formato de mayor alcance.
La respuesta comercial fue otro de los datos señalados durante la jornada. Silveira aseguró que los puestos se habían vendido muy bien y destacó la articulación entre el Municipio, la Intendencia y el sector privado para organizar el encuentro.
Durante varias horas, el centro de Punta del Este reunió puestos de chivitos, propuestas dulces y cerveceras, emprendedores, artesanos y espectáculos musicales. Pero detrás de esa programación quedó planteado un objetivo más ambicioso: que una creación nacida en la ciudad deje de ser solo un plato asociado a Uruguay y sea también reivindicada como patrimonio identitario de Punta del Este.












