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El algoritmo del enojo: cómo Milei hizo del insulto una herramienta de gobierno

El algoritmo del enojo: cómo Milei hizo del insulto una herramienta de gobierno

Desde su llegada a la presidencia, Javier Milei ha consolidado una estrategia de comunicación basada en la confrontación directa, el agravio y la estigmatización, según concluye un informe difundido este jueves por el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), que analizó de manera sistemática la actividad del mandatario en la red social X.

El estudio, elaborado por el Data Journalism Visualization Bootcamp (DJV) de FOPEA, examinó más de 113.000 publicaciones —entre mensajes originales y reposteos— realizadas por Milei entre diciembre de 2023 y septiembre de 2025. La conclusión central es contundente: uno de cada siete mensajes del presidente contiene insultos o expresiones despectivas, lo que equivale a más de 16.800 publicaciones con lenguaje agresivo.

Una comunicación presidencial sin precedentes
FOPEA sostiene que el uso sistemático del insulto no es incidental ni espontáneo, sino parte estructural de una estrategia política digital. El presidente publica en promedio 60 mensajes diarios, muchos de ellos dirigidos a opositores, periodistas, medios de comunicación, empresarios y referentes sociales.

El informe identifica cinco grandes tipos de agresión verbal:
* insultos despectivos,
* estigmatizantes,
* animalizantes,
* repulsivos,
* y sexualizados.

El término más reiterado es “kuka”, utilizado en miles de ocasiones como descalificación política contra sectores vinculados al kirchnerismo, una expresión que —según el análisis— deshumaniza al adversario y facilita su demonización.

Periodismo bajo presión
Uno de los capítulos más sensibles del informe se centra en el impacto en la prensa. FOPEA documenta ataques directos contra al menos 62 periodistas y 14 medios de comunicación y advierte que el 70 % de los mensajes presidenciales dirigidos al campo mediático contienen términos ofensivos o estigmatizantes.

Organizaciones internacionales como el Committee to Protect Journalists (CPJ) y Reporteros Sin Fronteras (RSF) han alertado en informes recientes sobre el deterioro del clima para el ejercicio periodístico en Argentina, señalando que la figura presidencial actúa como amplificador de campañas de hostigamiento digital e incentiva el acoso coordinado en redes sociales.

“El peso simbólico del cargo transforma cada mensaje en un disparador de agresiones en cascada”, advierte FOPEA. “Esto genera autocensura, retraimiento profesional y un empobrecimiento del debate público”.

El algoritmo como aliado político
El estudio también detecta patrones temporales claros: los picos de insultos coinciden con anuncios económicos sensibles o momentos de alta tensión política, lo que refuerza la hipótesis de que la agresión funciona como herramienta de viralización y de control de agenda.

Especialistas en comunicación digital consultados por medios internacionales como Reuters y The Guardian han señalado que el estilo confrontativo de Milei maximiza la interacción algorítmica, desplaza el foco del debate público hacia la polarización emocional y reduce el espacio para la discusión racional de políticas públicas.

Un debate abierto sobre los límites del poder
FOPEA subraya que el informe no evalúa afinidades ideológicas, sino prácticas comunicacionales. En ese sentido, plantea una advertencia institucional: cuando el insulto se normaliza desde la cúspide del poder, se erosionan las bases del diálogo democrático, se legitima la violencia simbólica y se debilitan los contrapesos republicanos.

Mientras el Gobierno defiende el estilo del presidente como una forma de “decir verdades sin corrección política”, el informe reabre una discusión de fondo en la Argentina contemporánea: hasta dónde puede llegar el discurso del poder sin dañar la convivencia democrática y la libertad de expresión.