Coalición Republicana niega su voto a la Rendición de Cuentas y declara "reprobado" el primer año del gobierno
- Jul 09 2026
Los partidos Nacional, Colorado e Independiente resolvieron no votar en general el proyecto remitido por el Poder Ejecutivo al considerar que constituye el balance político de la gestión de Yamandú Orsi. La oposición calificó al gobierno de "sin rumbo" y "mal gobierno", cuestionó con dureza la política de seguridad, la marcha de la economía y los cambios previstos en las transferencias para la primera infancia, y anunció que impulsará modificaciones durante la discusión, artículo por artículo.
La Coalición Republicana resolvió este jueves rechazar, en general, el proyecto de Rendición de Cuentas, una definición política con la que la oposición buscará dejar plasmada en el Parlamento su valoración del primer año de gestión del gobierno de Yamandú Orsi.
La decisión fue adoptada luego de analizar el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo y de escuchar, durante más de diez horas, la comparecencia en la comisión, las explicaciones del ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, y del equipo económico. La resolución implica que la oposición no respaldará la aprobación inicial de la iniciativa, aunque sí participará de la discusión, artículo por artículo, proponiendo modificaciones y evaluando eventuales acuerdos sobre disposiciones específicas.
La posición quedó sintetizada en una declaración conjunta de nueve puntos en la que la coalición sostiene que la Rendición de Cuentas "refleja la gestión del gobierno en lo que va del período" y concluye que ese primer año estuvo caracterizado por "la falta de un rumbo definido", "la inacción", "muy pobres resultados" y "un marcado retroceso" en las principales áreas de gobierno.
Ese fue también el eje elegido por los legisladores durante la conferencia de prensa.
"No vamos a votar en general la Rendición de Cuentas porque expresa la conclusión de resultados de un año de mal gobierno", afirmó el senador Javier García, quien sostuvo que la primera votación no se refiere al contenido puntual de cada artículo, sino al balance político de la gestión desarrollada hasta el momento.
En el mismo sentido, el senador y secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, definió la Rendición de Cuentas como "el primer examen" del actual gobierno y aseguró que el resultado es negativo.
"El gobierno y el ministro no aprobaron el examen, están aplazados", sostuvo, al señalar que la administración no logró responder a las principales preocupaciones de la población en materia de seguridad, empleo y situación económica.
Aunque el rechazo en general constituye la principal definición política anunciada por la oposición, la conferencia también permitió conocer cuáles serán los principales ejes de la discusión parlamentaria que comenzará en las próximas semanas.
En materia de seguridad, la Coalición Republicana sostuvo que el gobierno incumplió uno de sus compromisos centrales al no concretar la incorporación de los 2.000 nuevos policías prometidos durante la campaña electoral y calificó como insuficiente la creación de 300 cargos prevista en la Rendición de Cuentas. La declaración agrega que el aumento de los homicidios y la ausencia de un rumbo claro en la lucha contra el crimen constituyen algunos de los principales retrocesos del período.
En materia económica, la oposición afirmó que las previsiones contenidas en la Ley de Presupuesto fueron desmentidas por la realidad y sostuvo que el crecimiento resultó inferior al proyectado, la inversión permanece estancada y comienzan a observarse señales de deterioro del empleo. A ello se sumaron cuestionamientos por el aumento del gasto público y por la incorporación de nuevos vínculos laborales en el Estado, sin evaluaciones suficientes de la eficacia de esas erogaciones.
La política social fue otro de los puntos más cuestionados.
La declaración de la bancada sostiene que el proyecto flexibiliza las condicionalidades para acceder a determinadas transferencias estatales, debilitando los requisitos vinculados a la asistencia educativa y a los controles de salud. Además, acusa al gobierno de concentrarse en modificar los indicadores antes que en atacar las causas estructurales de la pobreza.
Pedro Bordaberry adelantó que la Coalición Republicana propondrá incrementar los recursos destinados a combatir la pobreza infantil, pero cuestionó que el proyecto reduzca las exigencias actualmente asociadas a esas prestaciones.
"Dupliquemos los montos de la lucha contra la pobreza infantil", planteó el senador colorado, quien sostuvo que el apoyo económico debe mantenerse acompañado por instrumentos que promuevan la permanencia de los niños en el sistema educativo y los controles de salud.
Por su parte, Robert Silva sostuvo que la reducción de la pobreza infantil requiere una estrategia más amplia.
"La pobreza infantil y la pobreza en general se combate frontalmente con políticas sociales y no exclusivamente con transferencias monetarias", afirmó, al reclamar políticas sostenidas en educación, salud, vivienda y empleo.
Más allá de las críticas al contenido del proyecto, uno de los mensajes políticos más claros de la conferencia estuvo dirigido al propio oficialismo.
Ante las consultas sobre las consecuencias que podría tener un rechazo en general de la Rendición de Cuentas, los dirigentes de la Coalición Republicana señalaron que el Frente Amplio deberá asumir la nueva realidad parlamentaria y construir los acuerdos necesarios para sacar adelante la iniciativa.
"El gobierno no puede pedir el cheque en blanco a la oposición", respondió Javier García.
Andrés Ojeda fue aún más explícito.
"La aplanadora se terminó, ahora tienen que negociar", afirmó, al sostener que el oficialismo ya no dispone de una mayoría automática para aprobar sus proyectos y deberá incorporar cambios si pretende obtener el respaldo necesario.
Pese al rechazo anunciado a la votación en general, la Coalición Republicana dejó claro que no se retirará de la discusión de la Rendición de Cuentas. Por el contrario, adelantó que impulsará modificaciones durante el tratamiento del articulado y evaluará cada disposición en función de su contenido. Pero la señal política sobre el balance del primer año de gestión ya quedó definida: la oposición resolvió que ese pronunciamiento será negativo.












