Actualidad
Tema
"La ropa del primer año podía ser la de los diez años de Antía; los zapatos siempre fueron los míos"

"La ropa del primer año podía ser la de los diez años de Antía; los zapatos siempre fueron los míos"

Con esa definición, Miguel Abella resumió el estilo de conducción que había anunciado desde la campaña. En la primera entrevista concedida al cumplirse un año de gestión, el intendente de Maldonado también explicó por qué entiende que gobernar un departamento exige una lógica distinta a la de un legislador de oposición, respaldó al presidente Orsi en el caso del Impuesto de Primaria y reafirmó que mantendrá el diálogo con el gobierno nacional. Además, dejó un matiz sobre su futuro político.

Gobernar un departamento y hacer oposición al gobierno nacional son, para Miguel Abella, dos cosas completamente distintas. Y esa diferencia es la que, según sostiene, explica varias de las decisiones que tomó durante su primer año al frente de la Intendencia de Maldonado, incluso aquellas que le valieron cuestionamientos de algunos sectores del propio Partido Nacional.

En el ciclo de Punta News y Canal 2HD San Carlos, y en la primera entrevista concedida al cumplirse un año de gestión, el intendente reivindicó el diálogo con la administración de Yamandú Orsi, rechazó que esa actitud implique resignar posiciones partidarias y sostuvo que su obligación institucional es trabajar con el gobierno nacional siempre que eso beneficie a Maldonado.

"Una cosa es ser legislador nacional, estar en la oposición y marcar diferencias. Otra cosa es ser intendente. Yo tengo que golpear todas las puertas que tenga que golpear para conseguir cosas para Maldonado", afirmó, al explicar por qué entiende que el rol de un jefe comunal exige una lógica distinta a la de la confrontación política.

Esa forma de entender el cargo fue la que utilizó para responder a quienes cuestionaron algunas de sus posiciones públicas durante estos primeros 12 meses de gestión.

Abella sostuvo que nunca ocultó cuál sería su forma de actuar si llegaba a la Intendencia y aseguró que gobernar obliga a tomar decisiones que no siempre conforman a todos.

"Yo siempre dije cómo iba a gobernar. Nunca engañé a nadie. El intendente iba a ser yo", afirmó al ser consultado sobre las críticas que recibió de algunos sectores del Partido Nacional.

En ese contexto, recordó la repercusión que generó su respuesta cuando fue consultado sobre el caso del presidente Yamandú Orsi y la información difundida por Radio Carve sobre el pago del Impuesto de Primaria de un inmueble de su propiedad. Abella explicó que contestó desde el lugar institucional que hoy ocupa y no desde una lógica de confrontación política.

"No me corresponde a mí opinar sobre eso. Para eso están los organismos que tienen que actuar. Yo soy intendente de Maldonado y tengo otra responsabilidad", señaló, insistiendo en que no piensa convertir ese tipo de episodios en un eje de su actuación pública.

Esa misma lógica explica el vínculo institucional que mantiene con el gobierno nacional. Aseguró que continuará reuniéndose con el presidente de la República y con los ministros las veces que sea necesario porque entiende que la obligación de un intendente es gestionar para su departamento, independientemente del partido político al que pertenezca el gobierno.

"Si tengo que ir diez veces, voy diez veces. Si tengo que ir veinte, voy veinte. Lo que me interesa es Maldonado", sostuvo.

Esa forma de ejercer el cargo puede generar discrepancias, pero aseguró que no está dispuesto a modificarla. "Capaz que a algunos no les gusta. Lo entiendo. Pero yo voy a seguir haciendo lo que creo que es mejor para Maldonado", afirmó.

Durante este año también circularon versiones sobre un supuesto alejamiento entre Abella y Enrique Antía. El intendente negó que haya un quiebre en la relación, aunque reconoció que la dinámica cambió naturalmente desde que asumió la conducción de la Intendencia.

"Tengo una relación de respeto, tengo una relación de amistad, de relacionamiento totalmente normal. No interpreto que haya absolutamente nada", afirmó.

"Sí ha cambiado de repente que uno no está en contacto. Él no está dentro de la Intendencia como estaba antes, que lo veía todos los días. Está afuera, en otro tipo de actividad. No hay ese contacto que teníamos de vernos todos los días. Pero las veces que conversamos, conversamos sin ningún tipo de problema. Y las veces que ha tenido que ir a plantearme algo, lo ha ido a plantear sin ningún tipo de problema", señaló.

Para Abella, una cosa es mantener una relación de diálogo con quien encabezó la administración durante los últimos diez años y otra distinta es renunciar al estilo de conducción que anunció durante la campaña electoral.

"Yo siempre dije en la campaña que el que iba a gobernar era yo. Y en más de un acto político, en más de una reunión de casa de familia, dije que la ropa que me vestía durante el primer año iba a ser la de los diez años del gobierno del ingeniero Antía, pero los zapatos del que iba a gobernar eran los míos. Y los zapatos del que está gobernando son los míos", sostuvo.

Consultado sobre una eventual evaluación del gabinete. Sin anunciar cambios, explicó que todavía considera prematuro sacar conclusiones definitivas sobre el desempeño de sus colaboradores y sostuvo que ese proceso recién estará completo hacia fin de año.

"Esa evaluación va a estar terminada sobre fin de año. Yo creo que la evaluación de los cargos de confianza es durante los 60 meses de gobierno, pero bueno, uno se pone plazos", afirmó.

Explicó que el primer año obligó a reorganizar el funcionamiento de la administración antes de acelerar la ejecución de obras y proyectos, un proceso que, entiende, también debe contemplarse al momento de evaluar la gestión de cada área. "Hay cosas en las cuales uno de repente ha puesto un poco más el foco porque pasamos de una Intendencia que venía haciendo grandes obras y grandes construcciones a una Intendencia en la cual frenó un poco la máquina", expresó.

El cierre de la entrevista también permitió retomar un tema que Abella había abordado en las conversaciones mantenidas con Punta News desde que anunció su candidatura a la Intendencia, en octubre de 2023: el alcance de su proyecto político.

Durante todo ese proceso sostuvo que su objetivo era gobernar durante un único período. Esta vez volvió a afirmar que trabaja con un horizonte de 60 meses, aunque incorporó un matiz. "Mi proyecto es a 60 meses. Yo siempre hablé de un proyecto de 60 meses y sigo trabajando con ese objetivo", respondió en primera instancia.

Sin embargo, ante la referencia a la entrevista realizada a fines del año pasado junto a su esposa Marita —cuando ella planteó que el tiempo diría qué podía ocurrir más adelante—, Abella respondió: "No sé... falta mucho. Hoy, sinceramente, estoy pensando en gobernar. Estoy pensando en cumplir con la responsabilidad que me dio la gente y en tratar de hacer las cosas lo mejor posible. Después, el tiempo dirá".

Luego reafirmó que toda su atención está puesta en la gestión. "Hoy, mi cabeza está puesta en estos 60 meses. Después veremos qué pasa", concluyó.



La entrevista completa puede verse en la sección Entrevistas de Punta News.

Relacionadas

Redes

Clima