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Maldonado define nuevas reglas para el uso del suelo en la cuenca de Laguna del Sauce

Maldonado define nuevas reglas para el uso del suelo en la cuenca de Laguna del Sauce

Quedó aprobado, por el pleno legislativo departamental, el marco que establece límites y condiciones para las actividades en el entorno de la principal fuente de agua potable del departamento, tras un proceso de más de una década y con ajustes introducidos en sala para asegurar su aplicación.

La Junta Departamental de Maldonado aprobó en la madrugada el plan que regula qué se puede hacer y qué no en la cuenca de la Laguna del Sauce, definiendo por primera vez un conjunto de reglas específicas para el uso del suelo en el área que abastece de agua potable al departamento.

El expediente 265/1/2015, relativo al Plan Local de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible de la cuenca, fue tratado tras un cuarto intermedio, cerca de la medianoche, y llegó al plenario con informe favorable de las comisiones de Planeamiento, Ambiente y Desarrollo Sustentable, Obras Públicas y Legislación. Durante la sesión, además, se incorporó una modificación al texto original mediante una moción firmada por los ediles Adolfo Varela, Pablo Bragança y Jorge Pieri, que sustituyó la redacción del artículo 37 para ajustar su aplicación en el territorio.

Ese cambio introdujo definiciones concretas sobre cómo se podrá intervenir en la cuenca. Entre otros puntos, fijó tamaños mínimos para nuevas subdivisiones de tierra, límites para la ocupación y la construcción en determinados suelos, y restricciones vinculadas al manejo de aguas residuales y a la protección de los cursos de agua, en función de la fragilidad ambiental del área.

El primero en fundamentar fue el edil nacionalista Pablo Chalar, quien enmarcó la decisión en términos estructurales. Señaló que se trataba de “un hecho histórico” y sostuvo que la Junta otorgaba “una protección ambiental especial a un lugar que es medular para el departamento de Maldonado”, al tiempo que planteó que la herramienta aprobada puede servir de referencia para otros territorios.

Desde el Frente Amplio, el edil Jorge Pieri también destacó la relevancia del tema, pero puso el foco en el origen del proceso. Recordó que el plan surge a partir de la crisis hídrica de 2014 y 2015, cuando Maldonado enfrentó uno de sus momentos más críticos en el abastecimiento de agua potable, y advirtió que la aprobación no resuelve el problema, sino que abre una nueva etapa.

“Un plan de ordenamiento territorial no es el punto de llegada, es el punto de partida”, sostuvo, al remarcar que la clave estará en la implementación y el control de lo aprobado.
En esa línea, señaló que el expediente tuvo un trámite extenso —de más de diez años desde su inicio y varios años dentro de la propia Junta— y cuestionó la demora en su tratamiento, pese a tratarse de un tema prioritario para el departamento.

El debate también incorporó observaciones sobre el alcance de los cambios introducidos en la sala. Durante la discusión, se plantearon reparos sobre la posibilidad de nuevas subdivisiones en determinados suelos y sobre el impacto que ello podría tener en una zona especialmente sensible. En ese sentido, se advirtió que una mayor ocupación del territorio puede traducirse en una mayor presión sobre los recursos hídricos.

Desde el oficialismo, en tanto, se defendió la necesidad de contar con una norma aplicable en la práctica, que permita ordenar el territorio y dar un marco claro a las actividades en la cuenca, evitando que el instrumento quede en un plano meramente declarativo.

Otros ediles que acompañaron la aprobación coincidieron en que el paso dado es relevante, pero advirtieron que la eficacia del plan dependerá de los controles que se ejerzan a partir de ahora. En ese punto, se mencionó el rol de los organismos nacionales competentes en la materia y la necesidad de fiscalizar las actividades productivas en la zona.

La aprobación del plan establece un nuevo escenario para la Laguna del Sauce. Más allá del texto normativo, la decisión define límites para el uso del suelo en una de las áreas más sensibles del departamento y traslada el foco hacia la etapa más compleja: asegurar que esas reglas se cumplan y que la protección del principal reservorio de agua potable de Maldonado sea efectiva.