Más vuelos: Punta del Este suma ruta a Porto Alegre y sube frecuencias con Brasil y Argentina
- Apr 28 2026
El Aeropuerto Internacional de Punta del Este y GOL proyectan reforzar la conectividad para el verano de 2027, con una nueva ruta desde Porto Alegre y más frecuencias desde San Pablo y Buenos Aires. El esquema apunta a sostener la expansión de la demanda y extender la actividad más allá del pico estacional.
La operativa comenzará a fines de diciembre con la incorporación de la ruta Porto Alegre–Punta del Este, que inicialmente se mantendrá hasta febrero, mientras que las conexiones ya existentes con San Pablo y Buenos Aires pasarán de dos a tres frecuencias semanales durante la temporada.
Según informó la terminal, además existe la posibilidad de extender estas operaciones hasta marzo, en función del nivel de ocupación y de la demanda efectiva.
“Estamos muy satisfechos de seguir fortaleciendo la conectividad de Punta del Este junto a GOL, ampliando las opciones de acceso al destino y acompañando el crecimiento sostenido de la demanda en la región”, señaló el gerente general del aeropuerto, Guillermo Pagés.
Más oferta, mismo desafío: convertir asientos en pasajeros
El anuncio se inscribe en una lógica que el propio aeropuerto viene marcando como eje estratégico: no solo aumentar frecuencias, sino sostenerlas con demanda real.
En el ciclo de entrevistas de Punta News y Canal 2HD San Carlos, en diciembre, Pagés había sido explícito al respecto: la clave no es únicamente lograr que las aerolíneas programen más vuelos, sino que esos asientos se transformen en pasajeros efectivos.
Ese equilibrio —entre oferta y ocupación— es el que determina si una ruta se consolida, se extiende en el calendario o desaparece tras la temporada.
Brasil gana peso en el mapa de conectividad
La incorporación de Porto Alegre no es un movimiento aislado: refuerza un patrón que ya venía consolidándose, con Brasil como uno de los mercados prioritarios para el aeropuerto.
En ese esquema, San Pablo funciona como nodo principal, tanto por volumen como por conectividad internacional, y ahora suma presión competitiva con más frecuencias y la posibilidad de diversificar puntos de origen dentro del sur brasileño.
El propio Pagés había señalado que la competencia entre aerolíneas —especialmente en rutas compartidas— es un factor positivo para el destino, porque amplía opciones y mejora condiciones para el pasajero.
El trasfondo: desestacionalizar un destino estructuralmente estacional
Detrás del anuncio aparece un objetivo más profundo: extender la temporada.
El aeropuerto registra crecimientos relevantes fuera del verano —con aumentos de actividad de entre 20% y 30% en meses tradicionalmente bajos—, en un proceso orientado a reducir la dependencia del pico estival.
En ese contexto, la estrategia de sumar rutas y frecuencias no apunta solo a captar más turistas en enero, sino a construir condiciones para sostener conexiones más largas en el calendario.
Un sistema que depende de algo más que vuelos
El propio aeropuerto reconoce que la conectividad no se resuelve únicamente desde la infraestructura o las aerolíneas.
La coordinación con hotelería, operadores turísticos y actores locales —para generar incentivos, paquetes o condiciones atractivas— aparece como un componente clave para que las rutas funcionen, especialmente fuera de temporada.
Ese entramado es, en términos operativos, lo que puede inclinar la balanza frente a otros destinos de la región que compiten por las mismas aeronaves y frecuencias.
Lo que está en juego
La nueva ruta y el aumento de frecuencias son, en los hechos, una señal de confianza del mercado, pero también un test.
Si la demanda responde, el aeropuerto gana argumentos para consolidar conexiones más estables y avanzar hacia un modelo menos dependiente del verano. Si no, el esquema volverá a quedar atado a la lógica estrictamente estacional que históricamente condiciona a Punta del Este.












