Murió Gonzalo Moratorio, el científico uruguayo que fue reconocido mundialmente por su aporte durante la pandemia
- Nov 05 2026
El virólogo del Instituto Pasteur de Montevideo y de la Universidad de la República enfrentaba desde 2025 un agresivo cáncer cerebral. Su contribución al desarrollo de pruebas nacionales de diagnóstico durante la pandemia de COVID-19 lo llevó a formar parte de la selección de diez personalidades destacadas por la revista Nature en 2020. Hasta sus últimos meses siguió vinculado a investigaciones sobre nuevas terapias contra el cáncer, mientras su enfermedad movilizaba una campaña solidaria y reabría el debate sobre el acceso a medicamentos de alto costo.
Gonzalo Moratorio, el científico uruguayo que alcanzó reconocimiento internacional por su trabajo durante la pandemia de coronavirus, falleció este jueves 5 de noviembre. Tenía 44 años y, desde mayo de 2025, enfrentaba una enfermedad oncológica que lo había llevado a someterse a intervenciones quirúrgicas, tratamientos especializados y un complejo proceso de recuperación.
Investigador del Instituto Pasteur de Montevideo y de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, Moratorio construyó una trayectoria centrada en la evolución experimental de los virus y sus aplicaciones biomédicas. Su nombre quedó asociado a la respuesta uruguaya frente al COVID-19, pero su actividad científica también comprendió investigaciones sobre enfermedades virales emergentes y el desarrollo de herramientas biotecnológicas que, en los últimos años, se extendieron al estudio de posibles tratamientos contra el cáncer.
En diciembre de 2020, la prestigiosa revista científica Nature lo incluyó en Nature's 10, su selección anual de diez personas que tuvieron una participación destacada en acontecimientos científicos de relevancia mundial. Fue el único latinoamericano de aquella edición.
El reconocimiento se debió a su contribución al desarrollo de pruebas nacionales para diagnosticar el coronavirus, un trabajo realizado junto con la investigadora Pilar Moreno y equipos científicos, que permitió a Uruguay fortalecer su capacidad de respuesta sanitaria en un contexto de escasez internacional de insumos.
De la respuesta al COVID-19 a la investigación contra el cáncer
Cuando se declaró la emergencia sanitaria en marzo de 2020, contar con suficientes pruebas diagnósticas era uno de los principales desafíos para detectar y controlar los contagios. Moratorio y Moreno participaron en el desarrollo de herramientas nacionales basadas en la técnica de PCR, que permitieron ampliar la capacidad de análisis y reducir la dependencia de kits importados.
El aporte fue especialmente relevante durante la primera etapa de la pandemia, cuando aún no había vacunas disponibles y la identificación temprana de los casos constituía uno de los instrumentos fundamentales de la vigilancia epidemiológica.
Moratorio se formó en Ciencias Biológicas en la Universidad de la República, donde completó sus estudios de maestría y doctorado. Posteriormente realizó investigaciones posdoctorales en virología molecular en el Institut Pasteur de París, entre 2012 y 2018.
En Montevideo estuvo al frente del Laboratorio de Evolución Experimental de Virus del Institut Pasteur. Su especialidad era el estudio de los mecanismos mediante los cuales los virus acumulan mutaciones, se adaptan y evolucionan, conocimientos aplicables tanto a la comprensión de las enfermedades infecciosas como al diseño de nuevas estrategias de intervención biomédica.
Esa línea de trabajo también derivó en proyectos de innovación. Junto con Pilar Moreno cofundó Guska, una empresa biotecnológica impulsada desde el ecosistema de investigación del Institut Pasteur que desarrolla virus oncolíticos modificados genéticamente para atacar células tumorales.
En setiembre de 2026, Guska fue seleccionada como la única empresa latinoamericana entre las cinco participantes de la edición de otoño del programa TechBio de MassBio Drive, en el ecosistema biotecnológico de Boston, Estados Unidos.
El 9 de octubre, el Institut Pasteur de Montevideo difundió además información sobre la participación de los investigadores en el segundo Foro Biotech Uruguay, donde se presentó la trayectoria del emprendimiento y sus desafíos, incluidos los avances en biología molecular, bioinformática e inteligencia artificial aplicados a nuevas estrategias terapéuticas.
El diagnóstico y una lucha que trascendió el ámbito personal
El 22 de mayo del año pasado, Moratorio recibió el diagnóstico de un tumor cerebral de alta agresividad. En junio decidió comunicarlo públicamente y explicó que la enfermedad había afectado parcialmente su capacidad motora y sensorial en el lado derecho del cuerpo.
"Hoy me encuentro luchando por mi vida, con mucha fuerza y todas las ganas de seguir adelante", escribió entonces, al agradecer el acompañamiento de su familia, amigos y profesionales de la salud.
En los meses posteriores atravesó cirugías y tratamientos oncológicos. En marzo de este año debió someterse a una nueva intervención, luego de que los médicos detectaran en una imagen cerebral una lesión asociada a la enfermedad.
Su situación adquirió una dimensión pública adicional cuando recurrió a la Justicia para acceder a medicamentos de alto costo. En abril promovió una acción de amparo contra el Ministerio de Salud Pública y el Fondo Nacional de Recursos para obtener la cobertura de un tratamiento indicado por su equipo médico.
La Justicia hizo lugar al reclamo y ordenó proveer la medicación. La decisión fue apelada por las autoridades sanitarias, pero el Tribunal de Apelaciones confirmó en junio la obligación de suministrar el tratamiento.
El caso puso nuevamente en discusión las dificultades de acceso a determinados medicamentos oncológicos, los criterios de financiación del sistema sanitario y el alcance de la protección judicial del derecho a la salud.
Paralelamente, colegas, familiares, amigos y ciudadanos impulsaron una campaña solidaria para financiar tratamientos en el exterior, en particular la evaluación de una terapia experimental con células CAR-T. La iniciativa, apoyada por el Institut Pasteur de Montevideo, alcanzó una recaudación de aproximadamente un millón de dólares.
La movilización incluyó un espectáculo solidario en el Antel Arena, con la participación de conjuntos carnavaleros y artistas, así como numerosas expresiones de apoyo que trascendieron el ámbito científico.
Moratorio viajó a Estados Unidos para evaluar la posibilidad de acceder a la terapia experimental, aunque el tratamiento con células CAR-T finalmente no se concretó.
Los reconocimientos de 2026 y su mensaje sobre el tiempo
En medio de ese proceso, Moratorio recibió nuevas distinciones por su trayectoria y sus aportes científicos.
El 14 de mayo de 2026 fue reconocido por la Cámara de Representantes como uno de los Héroes Contemporáneos del Bicentenario, una iniciativa destinada a destacar a personas e instituciones por sus contribuciones a la sociedad uruguaya.
Durante la ceremonia habló sobre la transformación que su vida había experimentado a partir del diagnóstico y sobre el significado que había adquirido el tiempo, especialmente después del nacimiento de su hija Abril, fruto de su matrimonio con Natalia Ibáñez.
"Hoy en día doy cualquier cosa por tiempo y por estabilidad", expresó ante los legisladores.
También manifestó su voluntad de seguir enfrentando la enfermedad y de contribuir, mediante la investigación, a encontrar nuevas alternativas terapéuticas.
"Al menos de mi parte voy a pelear cada minuto para salir de esta situación y para ayudar a que todos los que están en esta situación puedan salir", afirmó.
Cuatro meses después recibió otra distinción, esta vez durante la sexta edición del Reconocimiento a la Ciencia y la Salud del Uruguay, celebrada el 15 de setiembre en Montevideo.
Moratorio no pudo asistir personalmente a la ceremonia, realizada en el Radisson Montevideo Victoria Plaza Hotel. Su hermano Santiago recibió la distinción en su nombre y, durante el homenaje, se proyectó un mensaje del investigador.
El 18 de setiembre, el propio Moratorio compartió en su cuenta de Instagram un video de agradecimiento por el reconocimiento. En el texto que acompañó la publicación, explicó que no había podido asistir a la gala del día 15 y que quería hacer llegar sus palabras mediante esa grabación.
En los días siguientes continuó activo en esa red social. El 19 de setiembre compartió una publicación vinculada a la campaña A Gonzalo le debemos una, acompañada de la canción "We Are All Made of Stars" de Moby. El 21 de setiembre publicó una fotografía personal, musicalizada con "In This World", del mismo artista.
Esas publicaciones forman parte de sus comunicaciones públicas más recientes y muestran que mantuvo el contacto con quienes seguían su situación, además de continuar vinculado a los reconocimientos y proyectos relacionados con su trabajo.
Una trayectoria que vinculó investigación, salud pública e innovación
La relevancia de Gonzalo Moratorio para la ciencia uruguaya no se explica únicamente por su participación durante la pandemia, aunque fue entonces cuando su trabajo alcanzó una mayor visibilidad pública.
Su trayectoria reunió investigación básica sobre la evolución viral, formación académica, cooperación internacional y el desarrollo de aplicaciones biotecnológicas. La creación de herramientas diagnósticas nacionales durante el COVID-19 constituyó una demostración concreta de la capacidad de los equipos científicos uruguayos para responder a una emergencia sanitaria de alcance mundial.
Años después, las investigaciones con virus oncolíticos y el desarrollo de Guska proyectaron esa experiencia hacia la búsqueda de nuevas alternativas contra el cáncer, precisamente la enfermedad que terminó afectándolo personalmente.
En sus declaraciones públicas, Moratorio insistió en la necesidad de fortalecer la investigación científica nacional y de confiar en la capacidad de los equipos uruguayos para desarrollar conocimiento y tecnología propia.
Durante el reconocimiento parlamentario de mayo, cuando la enfermedad ya condicionaba profundamente su vida cotidiana, había dejado una reflexión que sintetizaba su situación personal y su compromiso con la investigación: quería seguir ganando tiempo y contribuir a que otros pacientes pudieran disponer de mejores opciones de tratamiento.












