Orsi planteó a Estados Unidos la inquietud por las visas de inmigrantes y su impacto como mensaje
- Jan 15 2026
La advertencia implícita en la política de visados de Estados Unidos, el interés por profundizar el vínculo comercial —en particular en carne, cítricos y tecnología— y la lectura compartida de la coyuntura internacional marcaron el eje central de la reunión que mantuvieron este jueves 15 el presidente de la República, Yamandú Orsi, y el embajador estadounidense en Uruguay, Lou Rinaldi, en la residencia oficial de Suárez y Reyes.
Aunque el encuentro había sido pactado con anterioridad, la inclusión de Uruguay en una lista de control vinculada a procesos migratorios y de residencia en Estados Unidos se convirtió en el asunto de mayor peso político. El propio Orsi lo reconoció sin rodeos: “Fue el tema número uno en la conversación por la intensidad que tienen estos días. No podemos desconocer eso”.
Desde el gobierno uruguayo, la preocupación no está centrada en el impacto cuantitativo, sino en el mensaje político que implica la medida. “Desde el punto de vista numérico no es muy importante, pero desde el punto de vista de la señal por supuesto nos preocupa”, subrayó el presidente, quien confirmó que se inició un intercambio directo con la representación estadounidense para aclarar el alcance de la decisión.
En la misma línea, el embajador Rinaldi sostuvo que el asunto no afecta ni al turismo ni al comercio, sino a procesos vinculados a las residencias permanentes. “No afecta al turista, no afecta al negociante, no afecta a los negocios. Solamente afecta a la green card y a la residencia”, explicó, al tiempo que confirmó gestiones para que Uruguay sea retirado de la lista. “Exacto, sí, estamos empujando mucho para sacar esta situación”, afirmó.
Rinaldi desligó la medida de cualquier consideración política o ideológica y la atribuyó a indicadores técnicos sobre inmigración y uso de beneficios estatales. “Todos los países tienen un porcentaje de inmigrantes legales que adquieren la green card y sobrepasan el porcentaje. Uruguay está bastante alto, aunque todavía estamos estudiando los números”, indicó.
Comercio: carne, cítricos y tecnología en el centro
Superado el primer nivel de tensión, la reunión avanzó hacia el plano económico, donde ambas partes coincidieron en la necesidad de profundizar un vínculo que ya muestra dinamismo, especialmente en servicios globales y en la exportación de carne.
Orsi recordó que “el principal destino de los servicios globales de Uruguay es Estados Unidos” y destacó que la compra de carne por parte de ese país “ha ido en forma creciente en los últimos años”. En ese marco, planteó la posibilidad de “expandir un poco más el horizonte y trabajar más firmemente, incluso con alguna inversión norteamericana, por ejemplo, en tecnología”, sin alterar el esquema actual de relacionamiento empresarial. “Hay que dejar trabajar a nuestros empresarios con Estados Unidos como lo vienen haciendo”, remarcó.
Desde la embajada, Rinaldi confirmó gestiones concretas para ampliar cuotas de ingreso de productos uruguayos. “Estamos trabajando a ver si podemos aumentar la cuota de carne, también de cítricos: naranjas, limones y otros productos agrícolas”, señaló, aclarando que “con Uruguay está todo normal, a nivel arancelario está bien”.
Horizontes múltiples: Mercosur, Europa y China
El presidente Orsi volvió a exponer la lógica de diversificación de socios que guía la política exterior uruguaya. En ese sentido, destacó el acuerdo Mercosur–Unión Europea, que permitirá “expandir horizontes y vender más productos a Europa”, así como la misión oficial a China prevista para fines de enero y comienzos de febrero.
“Uruguay tiene una visión que no va en contraposición con lo que nos plantea la Embajada de Estados Unidos. Al contrario, tenemos que seguir así”, afirmó el mandatario, reforzando la idea de complementariedad antes que de alineamiento rígido.
Consultado sobre la presencia china en la región, Rinaldi reconoció que existe una competencia estratégica. “Sí, preocupa, es lógico. Estados Unidos y China compiten y cada uno trata de mantener su nivel”, sostuvo, aunque admitió que “hay posibilidad de buscar nichos donde Estados Unidos pueda avanzar”.
Seguridad y crimen organizado: cooperación sostenida
Otro de los capítulos relevantes del encuentro fue la seguridad. Orsi confirmó que narcotráfico y crimen organizado continúan siendo áreas de trabajo conjunto. “No es algo de hoy; lo venimos trabajando hace mucho tiempo con la Embajada de Estados Unidos, porque atraviesa las fronteras de una manera nunca antes vista”, advirtió.
Rinaldi fue aún más explícito al ofrecer cooperación. “Ya estamos colaborando y ofertamos trabajar en conjunto en todo sentido tecnológico y de inteligencia”, aseguró, descartando, a su vez, cualquier discusión sobre la presencia de tropas estadounidenses en Uruguay.
Venezuela y la OEA: posiciones conocidas
En materia de coyuntura regional, el presidente indicó que se realizó un análisis general de América Latina y del rol de la Organización de Estados Americanos. “Nuestro servicio exterior manifestó cuál es la posición de Uruguay. Sabemos cuál es la de Estados Unidos y eso nos permite afinar una hoja de ruta a futuro”, explicó, minimizando cualquier vínculo directo entre la postura uruguaya y las decisiones recientes en otros planos.
La reunión, que se extendió por más de una hora y contó con la presencia de integrantes del gabinete, reforzó la idea de que, más allá de tensiones coyunturales, el vínculo bilateral se estructura sobre tres ejes centrales: la gestión política de las señales, la ampliación pragmática del intercambio económico y una lectura compartida —aunque no idéntica— del escenario geopolítico.











