Otra joven se suicidó en Maldonado y vuelve a quedar expuesta la dimensión del problema de salud mental
- Sep 11 2026
Abril Núñez Pedroso, de 18 años, fue encontrada sin vida este viernes en Punta del Este, tras denunciarse su ausencia en la tarde de la jornada anterior. Su muerte se suma a otros suicidios recientes de jóvenes en el departamento y ocurre apenas un día después del Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Los registros oficiales muestran la persistencia de un problema que trasciende cada episodio individual, mientras el MSP mantiene una alerta específica sobre lo que ocurre entre niños, adolescentes y jóvenes.
La búsqueda de Abril había comenzado después de que fue vista por última vez sobre las 17:00 de este jueves 10 en la ciudad de Maldonado. A primera hora de hoy, viernes, la Jefatura de Policía difundió oficialmente el pedido de colaboración para ubicarla. Un par de horas más tarde, el jefe de Policía Víctor Trezza confirmó a Punta News que la joven había sido encontrada sin vida en la zona de la parada 12 de Playa Brava y que la investigación lo manejaba como una autoeliminación.
No es el primer episodio reciente de estas características que involucra a una persona joven en el departamento. A fines de julio, otra joven de 18 años que había sido reportada como ausente fue encontrada sin vida en Punta del Este y la investigación policial concluyó también que se había suicidado. La proximidad entre ambos casos y otros anteriores obliga a situar esas muertes dentro de un problema cuya dimensión sí está documentada en los registros oficiales.
El suicidio de Abril ocurrió el jueves 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio. La fecha no explica una muerte individual ni permite atribuirle causas que pertenecen a una historia personal, pero vuelve especialmente visible una realidad que en Uruguay persiste desde hace años y que el Ministerio de Salud Pública define como un problema de salud pública complejo y multifactorial, atravesado por factores sociales, emocionales, económicos y culturales.
En Maldonado, el dato oficial más reciente disponible registra 50 suicidios en 2025. Surge del Anuario del Área de Estadística y Criminología Aplicada del Ministerio del Interior, que, en el mismo registro, había contabilizado 41 casos en 2024. La serie sanitaria del MSP, basada en Estadísticas Vitales, tiene publicado el desglose departamental hasta 2024: registró 63 muertes por suicidio en Maldonado en 2022, 45 en 2023 y 41 en 2024. El dato de 2025 de Interior es, por tanto, el más actualizado para el departamento, pero no corresponde mezclarlo con la serie sanitaria del MSP como si ambos registros fueran uno solo.
Los dos casos recientes que involucraron a jóvenes de 18 años se sitúan en un contexto preocupante en los registros nacionales sobre la adolescencia y la juventud. Durante 2024, los intentos de autoeliminación se concentraron principalmente entre los 15 y los 19 años, seguidos por los de 20 a 24 años. El MSP advirtió que ese comportamiento exige fortalecer las estrategias de prevención dirigidas a adolescentes y jóvenes. Además, la tasa de intentos entre las mujeres fue de 223,34 por cada 100.000, más del doble que entre los varones, donde alcanzó 96,48.
Los últimos datos disponibles profundizan la preocupación por las edades más tempranas. Al presentar las cifras de 2025, la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, señaló específicamente al grupo de 10 a 14 años y explicó que parte de las acciones que desarrolla el Ministerio están dirigidas a fortalecer vínculos y generar entornos protectores para niños y adolescentes.
A escala nacional, 668 personas murieron por suicidio durante 2025, con una tasa de 19,16 cada 100.000 habitantes. La cifra fue menor que la de 2024, pero el propio MSP pidió no interpretar esa caída como un cambio de tendencia: sostuvo que la disminución es apenas una señal alentadora y que se necesitan varios años para determinar si existe una modificación sostenida.
Hay otra dimensión que no aparece en la cifra de fallecimientos. Durante 2025, el Sistema Nacional de Registro de Intentos de Autoeliminación contabilizó 6.140 intentos correspondientes a 5.144 personas. La diferencia entre ambos números muestra que hubo personas que atravesaron más de un episodio y permite dimensionar una demanda que no se expresa únicamente en las muertes consumadas.
Uruguay, además, mantiene una posición especialmente crítica cuando se compara con el resto del continente. La última comparación homogénea publicada por la Organización Panamericana de la Salud, elaborada con tasas estandarizadas correspondientes a 2021, ubicó al país con 22 muertes por suicidio cada 100.000 habitantes, detrás únicamente de Guyana, con 26,4, y Suriname, con 22,4, entre todos los países de las Américas.
Los datos internacionales y nacionales no son directamente intercambiables —la OPS utiliza tasas estandarizadas para poder comparar países, mientras el MSP informa también tasas brutas anuales—, pero la comparación permite dimensionar que el problema uruguayo no responde solamente a una oscilación reciente ni a episodios aislados.
En Maldonado, la discusión sobre cómo responder a esa realidad ya venía ocupando espacio en la agenda sanitaria y departamental. Desde comienzos de este año se trabaja en la elaboración del Plan Departamental de Salud Mental, coordinado con el Ministerio de Salud Pública y con participación de distintos organismos e instituciones. El objetivo anunciado es terminar su definición antes de que concluya 2026, a partir de un diagnóstico específico del departamento.
A ese proceso se suman, bajo la órbita de la IDM, el Plan Integral de Salud Mental, acciones de prevención y seguimiento, dispositivos de atención y acompañamiento territorial, la articulación con ASSE y otros prestadores, y programas vinculados también a las adicciones, la inclusión y la reinserción social. La salud mental quedó planteada en el presupuesto quinquenal no como una respuesta aislada ante las crisis, sino como una política con componentes de prevención, atención y trabajo comunitario.
Ese es también el enfoque que el MSP plantea a nivel nacional. La estrategia oficial pone el acento en fortalecer el primer nivel de atención, mejorar el seguimiento de quienes atravesaron intentos de autoeliminación, trabajar con las familias y las comunidades, formar referentes capaces de detectar situaciones de riesgo y construir entornos protectores antes de que una crisis llegue a una instancia extrema.
En Uruguay, la Línea de Prevención del Suicidio funciona gratuitamente las 24 horas, todos los días del año, y es atendida por profesionales. Se puede acceder a través del 0800 0767 desde teléfono fijo o del *0767 desde celular.











