Temporada con fisuras: el 51% de las empresas no tuvo un balance positivo
- Mar 27 2026
Punta News accedió al documento completo de Resultados de Evaluación de la Temporada 2026 y al Informe Institucional de la Cámara Empresarial de Maldonado y, a partir de su análisis integral, surge un dato que reconfigura la lectura general: más de la mitad de las empresas no evaluaron la temporada de forma positiva, en un contexto de mayor exigencia y de resultados cada vez más desiguales.
La presentación oficial definió la temporada como “positiva”, pero el informe completo permite una lectura más precisa: la evaluación empresarial dejó de ser mayoritariamente favorable y refleja un escenario fragmentado, con señales claras de cambio en el funcionamiento del mercado.
El relevamiento, realizado sobre 204 empresas entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, muestra que el 49% evaluó la temporada como positiva, mientras que el 28% la consideró neutra y el 23% negativa.
El dato agregado es contundente: el 51% del tejido empresarial no tuvo una experiencia positiva, lo que rompe la percepción dominante tras la presentación.
La evolución interanual confirma ese cambio. En 2025, el 78% de las empresas calificaba la temporada como positiva; en 2026 ese número cae al 49%, volviendo a niveles similares a los de 2024.
El propio informe reconoce una “caída significativa en la percepción favorable” y un quiebre respecto al desempeño excepcional del año anterior. No se trata de una mala temporada, pero sí de un escenario más exigente para las empresas.
La rentabilidad explica buena parte de esa fractura. Aunque el 49% de las empresas declaró que la temporada fue mejor que la anterior, los incrementos se concentran mayoritariamente en rangos bajos o moderados. En contraste, entre las empresas que tuvieron un desempeño peor —alrededor del 23%— se registran caídas de mayor magnitud.
El dato más fuerte del informe es claro: el 31,3% de esas empresas registró una pérdida superior al 15% en su rentabilidad.
La conclusión es directa: la temporada mantuvo el nivel de actividad, pero no funcionó de manera homogénea. Mientras algunos sectores lograron sostener o mejorar sus resultados, otros sufrieron retrocesos significativos.
El informe introduce, además, un concepto clave para entender ese comportamiento: la demanda no desaparece, pero se distribuye de manera más selectiva.
Ese cambio redefine el escenario. El mercado se vuelve más competitivo y segmentado, con mayores diferencias entre las empresas que logran captar el consumo y las que quedan rezagadas.
A ese proceso se suma una transformación estructural del sistema comercial del departamento. El documento describe una reconfiguración del consumo hacia las grandes superficies, con una mayor concentración en los shoppings y una presión sostenida sobre el comercio tradicional.
En el Centro de Maldonado, más del 60% de las empresas continúa identificando un impacto negativo de estas dinámicas, en un proceso que el propio informe define no como una mejora, sino como una adaptación a un nuevo equilibrio.
El escenario se completa con limitaciones operativas que afectan a todo el sistema. El 58,8% de las empresas declaran dificultades para acceder a personal calificado, un problema persistente que condiciona la capacidad de respuesta incluso en períodos de alta actividad.
A esto se suman factores estructurales como la carga impositiva, la informalidad y los problemas de infraestructura urbana, que se mantienen como obstáculos recurrentes para la actividad empresarial.
En paralelo, el informe confirma cambios en el perfil de la demanda. Uruguayos y argentinos concentran la mayor parte del flujo de clientes, mientras que la presencia de turistas brasileños pierde peso relativo, lo que consolida una mayor dependencia de los mercados tradicionales.
Otro dato relevante es el bajo uso de herramientas estatales: el 92,6% de las empresas no utilizó instrumentos de apoyo en los últimos dos años, lo que evidencia una brecha entre las políticas disponibles y su aplicación efectiva en el tejido empresarial.
El informe institucional concluye con una definición moderada —una temporada positiva, aunque más competitiva—, pero el análisis completo de los datos muestra un escenario más exigente.
La actividad se mantuvo, pero el dato de fondo es otro. Por primera vez en años, la temporada dejó de ser claramente positiva para la mayoría del tejido empresarial.
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