Abella y la reconversión del Hotel Palace: “Estaba abandonado y ahora pondrá en valor una zona deprimida”
- Feb 22 2026
La transformación del Hotel Palace en un establecimiento de cinco estrellas no es, para la administración departamental, un expediente más. Es —en palabras del intendente— "parte de una estrategia más amplia de recuperación urbana del casco histórico de Punta del Este".
El jefe comunal se refirió en estos términos a la resolución que firmó para habilitar el avance del proyecto, que implica una inversión superior a 25 millones de dólares y una reconversión integral del edificio emplazado en la calle Juan Díaz de Solís, al fondo de la avenida Gorlero.
“Estaba abandonado y ahora tendrá una reforma muy importante que pondrá en valor una zona que estaba deprimida”, sostuvo el intendente Abella al ser consultado sobre la iniciativa.
El inmueble —que supera los 3.300 metros cuadrados y cuenta con una superficie total de 10.436 metros cuadrados— llevaba años en estado de abandono. No era, admiten desde la comuna, la imagen que Punta del Este merece proyectar en uno de sus enclaves más emblemáticos.
Según explicó el intendente, una vez recibida la propuesta privada, remitida por el arquitecto Marcelo Daglio, la administración departamental la estudió “a fondo” antes de autorizarla, ponderando no solo el volumen de la inversión, sino también su impacto urbano y simbólico.
El proyecto prevé 43 habitaciones y dos niveles de subsuelo: uno destinado a spa y otro a pubs, además de áreas de estacionamiento. La categoría cinco estrellas implica, además, estándares de infraestructura y servicios que reconfigurarán el perfil de la manzana y del entorno inmediato.
Una pieza en la estrategia de recuperación
La habilitación del Palace se inscribe en una línea de decisiones que la Intendencia ha venido tomando en relación con el reposicionamiento de activos estratégicos de la ciudad, especialmente en sectores históricos que habían perdido dinamismo.
Para el intendente, la recuperación del casco viejo no es solo una cuestión estética, sino un eje de desarrollo económico y turístico. La inversión privada, en este caso, funciona como catalizador de una zona que —según reconoció— estaba “deprimida”.
El mensaje político parece estar claro: la administración no solo regula, sino que impulsa procesos de reconversión que, combinando capital privado y decisiones públicas, buscan devolver centralidad a espacios que forman parte de la identidad de Punta del Este.
El antiguo Hotel Palace, que durante años fue una estructura vacía en un punto neurálgico, se proyecta ahora como símbolo de una nueva etapa para el casco histórico: más inversión, más servicios y una apuesta explícita por la calidad como marca de ciudad.











