Festival de Cine Judío reafirma a Punta del Este como territorio de cultura y memoria
- Feb 22 2026
La cultura como herramienta, el cine como lenguaje y la educación como estrategia de transformación. Con esa arquitectura conceptual quedó inaugurada la 23ª edición del Jewish Film Festival —Festival de Cine Judío— en Punta del Este, un evento que nació en este balneario y que se ha sostenido de forma ininterrumpida hasta consolidarse como referencia regional. En la apertura, el intendente de Maldonado, Miguel Abella, fue distinguido con el máximo galardón que otorga el festival, el mismo reconocimiento que reciben los ganadores de la competencia. El gesto no fue menor: se trató de una señal institucional en respaldo a un espacio que articula cultura, memoria e identidad.
La edición 2026 se desarrolla desde este sábado 21 y hasta el 24 de febrero en The Grand Hotel de Punta del Este, donde funcionarán tres salas de exhibición en simultáneo. La programación prevé la proyección de 30 largometrajes y más de 40 cortometrajes provenientes de 25 países, entre ellos Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Colombia, Estados Unidos, Francia, Israel, Italia, Suiza y Uruguay.
La mayoría de las producciones se presentarán como estrenos exclusivos en Uruguay y, en algunos casos, en América Latina, lo que refuerza el posicionamiento del festival como una ventana privilegiada para el cine internacional de temática judía.
El objetivo del Jewish Film Festival es explícito: generar un espacio cultural, educativo y de reflexión en torno a la historia, las tradiciones y la identidad del pueblo judío, promoviendo el diálogo a través del cine. En ese marco, la programación incluye películas y documentales abordados desde diversas perspectivas, así como instancias de análisis y debate que amplían el alcance del evento más allá de la exhibición cinematográfica.
El organizador del festival, Fernando Goldsman, explicó que la distinción otorgada al intendente Abella es “el máximo galardón”, el mismo que reciben los ganadores. Subrayó que la 23ª edición “los llena de orgullo y les ilumina el camino para seguir”, en referencia a la continuidad y consolidación del proyecto cultural.
El intendente, por su parte, desplazó el foco del reconocimiento hacia quienes sostienen el evento durante todo el año. Señaló que el premio “debería ser entregado a quienes organizan el evento, que son quienes trabajan todo el año”, en una reivindicación del trabajo sostenido detrás de escena.
Abella valoró, además, la importancia de que el público conozca y reflexione sobre temas vinculados a la discriminación. Definió el reconocimiento como “muy grande” y afirmó que permanecerá en su mesa de trabajo, como recordatorio permanente del compromiso asumido.
En su intervención, elogió el festival y sostuvo que aborda “un tema que afecta al mundo”, al tiempo que enfatizó la necesidad de trabajar en la educación como única vía para producir cambios reales.
Cultura, identidad y educación
Con 23 ediciones ininterrumpidas, el festival reafirma su condición de dispositivo cultural estratégico en el calendario de Punta del Este. No se trata solo de una programación cinematográfica amplia y diversa, sino de una plataforma que propone el debate, la memoria y la conciencia.
En un contexto global atravesado por tensiones identitarias y fenómenos de discriminación, el Jewish Film Festival se posiciona como un laboratorio de diálogo. El cine, en este caso, opera como método: narrar para comprender, comprender para educar, educar para transformar.
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