Condenaron a 3 años y medio a la mujer que fingía ser psicóloga y también hacía negocios con inmuebles ajenos
- Sep 18 2026
Lorena Paola De León Núñez, de 43 años, fue condenada mediante proceso abreviado por tres delitos de falsificación de documento privado, usurpación de título y dos estafas. Los diplomas universitarios incautados durante el allanamiento resultaron falsos y la resolución judicial confirma buena parte de una trama que combinó gestiones fraudulentas para personas privadas de libertad y maniobras de estafas sobre inmuebles de Punta del Este.
La mujer, que durante meses se presentó como psicóloga y como operadora inmobiliaria, deberá cumplir ahora una pena de tres años y seis meses de penitenciaría.
Tras recibir el alta médica, Lorena Paola De León Núñez fue conducida este jueves 17 ante el Juzgado Letrado de Maldonado de 4.º Turno. En la misma audiencia y mediante proceso abreviado, la Justicia la declaró autora penalmente responsable de tres delitos de falsificación de documento privado, en concurrencia fuera de la reiteración con un delito de usurpación de título, todos en régimen de reiteración real con dos delitos de estafa.
La condena pone fin a uno de los puntos centrales de la investigación. Los títulos universitarios encontrados en su poder durante el allanamiento del 9 de septiembre, cuya autenticidad estaba en análisis, resultaron falsos. Fiscalía ya había confirmado durante la investigación que De León no contaba con la habilitación para ejercer como psicóloga. Sin embargo, se presentaba como profesional y aprovechaba esa pretendida condición para generar confianza en personas a las que luego ofrecía distintas gestiones. Uno de los "servicios" ofrecidos a personas privadas de libertad o a sus familiares consistía en obtener arrestos domiciliarios en lugar de la prisión efectiva.
Una de las denuncias que permitieron avanzar en la maniobra fue presentada en agosto por una mujer cuyo familiar se encontraba privado de libertad en la cárcel de Las Rosas.
De León se presentó ante ella como psicóloga y aseguró que podía agilizar trámites vinculados al interno, entre ellos las salidas médicas. La mujer terminó entregándole una suma cercana a $200.000. Las gestiones prometidas nunca se concretaron y, tras recibir sucesivas evasivas, radicó la denuncia.
El caso había comenzado a revelar entonces una dimensión que iba mucho más allá del falso título profesional. Mientras avanzaban las actuaciones por el episodio vinculado a Las Rosas, surgieron denuncias relacionadas con apartamentos de Punta del Este y con documentos utilizados para concretar operaciones inmobiliarias.
Una mujer denunció que De León había tomado posesión de un apartamento ubicado en un edificio de Playa Mansa mediante documentación falsa. Para concretar la maniobra, presentó supuestos documentos de compraventa atribuidos a una escribana que finalmente se comprobó que no eran auténticos.
Otro episodio se remontaba a abril. La ahora condenada había ingresado a una unidad de otro edificio de Punta del Este mediante una operación similar y luego se negó a abandonarla. La situación llegó al punto de que, en una de las propiedades, los dueños terminaron entregándole dinero para conseguir que se retirara.
Ese mecanismo ya había sido descripto meses atrás por Ana Gabriela Coitiño, una de las primeras denunciantes del caso.
Coitiño relató a FM GENTE que entregó dinero y firmó la documentación de un apartamento que De León le ofreció como propio. Cuando comenzaron los problemas, acudió a la escribana cuyo nombre figuraba en los documentos y comprobó que la firma no le pertenecía. También sostuvo que, al ser citada por Delitos Complejos, De León manifestó que repararía económicamente el perjuicio, lo cual finalmente no ocurrió.
La denunciante había explicado, además, que la modalidad se repetía: la mujer ingresaba a unidades mediante alquileres con opción a compra, dejaba de pagar alquileres y servicios y terminaba ofreciendo apartamentos a terceros como si tuviera derechos sobre ellos.
Coitiño había puesto también el foco en los títulos mucho antes de que las pericias incorporadas a la investigación confirmaran su falsedad.
“Ya se corroboró que los títulos son falsos. Tengo la notificación del Ministerio de Salud Pública que eso es falso”, sostuvo entonces. Según su testimonio, había presentado ante el MSP fotografías de los documentos que De León exhibía como credenciales profesionales. También afirmó que la Fiscalía había realizado consultas ante distintas universidades sobre los tres títulos que la mujer decía poseer.
La denunciante aseguró incluso haber hablado con personas que se habían atendido con De León y que habían pagado por consultas creyendo que efectivamente era psicóloga.
El 9 de septiembre, por orden de la Fiscalía de Maldonado de 3.º Turno, personal policial allanó el domicilio de la mujer. Allí fueron incautados los títulos universitarios que luego resultaron falsos, una camioneta, teléfonos celulares y otros elementos considerados de interés para la investigación.
Después de su detención presentó problemas de salud y permaneció internada bajo custodia hasta obtener el alta. Una semana más tarde compareció ante la Justicia y salió de la audiencia con una condena de cumplimiento efectivo.
La resolución atribuye penalmente tres falsificaciones de documentos privados, la usurpación del título profesional y dos estafas. De León registraba, además, un antecedente penal de 2003.
La condena fija así responsabilidad penal sobre los dos grandes frentes que habían surgido a medida que avanzaban las denuncias: la utilización de una identidad profesional inexistente para obtener dinero de familiares de personas privadas de libertad y las maniobras realizadas en torno a inmuebles de Punta del Este.












