Actualidad
Tema
Cosse rechaza “alineamientos automáticos” en entrevista con Correa, condenado por corrupción

Cosse rechaza “alineamientos automáticos” en entrevista con Correa, condenado por corrupción

Carolina Cosse participó del primer episodio de la nueva temporada del programa “Conversando con Correa”, titulado “El jardín y la jungla”, en el que el expresidente ecuatoriano —condenado por corrupción en su país— la entrevistó en un formato que, desde su planteo, se posiciona críticamente frente a Estados Unidos y su rol en la región.

En ese escenario, la vicepresidenta expuso una línea política sobre soberanía, seguridad y estrategia internacional de Uruguay, en una intervención que combinó definiciones explícitas, advertencias económicas y omisiones relevantes respecto del contexto regional.

El eje fue reiterado: cualquier esquema de cooperación internacional debe tener como condiciones el “respeto irrestricto a la soberanía” y la “garantía de no injerencia en ninguna política interna”.

“Uruguay siempre ha sido muy cuidadoso en sus estrategias de cooperación”, afirmó. Y agregó un elemento institucional: “Cualquier fuerza extranjera que vaya a entrar a Uruguay […] necesita aprobación del Senado”.

La definición se da en un momento en el que Estados Unidos impulsa mecanismos regionales para enfrentar el narcotráfico. Sin mencionarlos como rechazo explícito, la vicepresidenta fijó un límite político claro: cooperación sí, pero sin condicionamientos externos ni pérdida de autonomía.

Pero la intervención no se limitó a la política exterior. Al abordar la seguridad, Cosse dejó una definición de fondo: “El Estado no se puede retirar de los barrios”.

La frase se vinculó al abandono educativo, a dinámicas sociales que definió como de “individualismo” y a la necesidad de una presencia estatal sostenida en educación, salud y seguridad. El planteo introduce una lectura más amplia: la seguridad no como respuesta exclusivamente policial o militar, sino como parte de un modelo de intervención en el tejido social.

En política internacional, Cosse sumó otro eje: evitar alineamientos en el actual escenario global. “No tenemos que ir por alineamientos automáticos”, sostuvo y planteó una inserción “diversificada”, sin “dependencia excesiva con nadie”.

La afirmación impacta directamente en el posicionamiento de Uruguay frente a Estados Unidos y China, aunque evitó avanzar en definiciones concretas sobre las tensiones actuales entre ambas potencias.

Sí introdujo, en cambio, una advertencia estructural sobre el lugar del país en el mundo. “Nuestro mercado solo no es un ancla de una política”, señaló al referirse al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Y agregó: “Si nosotros dejamos que este o cualquiera siga solo su rumbo […] el país correrá a su suerte”.

La frase sintetiza un punto de fondo: la escala económica de Uruguay no le permite sostenerse sin estrategia y cualquier inserción internacional requiere políticas activas para evitar un modelo centrado en materias primas.

En ese marco, definió el acuerdo con la Unión Europea como un “comienzo” y no como un cierre, y lo condicionó a la capacidad del país para transformar su matriz productiva y sostener una apuesta firme por el desarrollo científico.

En el plano regional, Cosse evitó pronunciarse sobre situaciones concretas —incluso en un formato que apuntaba a ese terreno— y se sostuvo en principios generales. Sobre Cuba, afirmó: “Sesenta años de bloqueo no se los merece ningún pueblo”, sin extender la valoración a la situación política interna del país.

Esa línea se repitió a lo largo de la entrevista: apelación al derecho internacional, a la autodeterminación y al multilateralismo, sin referencias específicas a gobiernos o conflictos puntuales.

Hacia el cierre, introdujo una lectura conceptual del escenario político. “Yo lo que veo, más que un problema en la derecha, es un desafío en el humanismo”, afirmó.

Las definiciones no se produjeron en un ámbito institucional ni en un medio local, sino durante el lanzamiento de temporada de un programa conducido por Rafael Correa, cuya figura política y situación judicial agregan una dimensión que trasciende el contenido de la conversación.

Cosse no solo respondió preguntas. También eligió el escenario.

Una decisión que, más allá de las frases, también define el mensaje político.

Redes

Clima