Investigación expone verdadera dimensión de la banda que robaba en zonas rurales
- Jul 02 2026
La investigación que permitió desarticular la organización dedicada a planificar robos contra establecimientos rurales de Maldonado dejó al descubierto un aspecto hasta ahora desconocido: el nivel de organización, logística y poder de fuego con el que operaba el grupo. Un allanamiento realizado en la ciudad de Minas permitió incautar 26 armas de distintos calibres, más de 400 municiones, dos vehículos utilizados por la banda y otros elementos que ahora serán sometidos a pericias para determinar si estuvieron vinculados a nuevos delitos.
Los avances fueron presentados este jueves por el jefe de Policía de Maldonado, Víctor Trezza, quien sostuvo que el procedimiento representa un nuevo paso en una investigación que continúa abierta y que todavía puede sumar nuevas víctimas, más integrantes detenidos y otros hechos delictivos vinculados a la organización.
Como informó Punta News, el miércoles fue detenido quien la Policía identifica como el principal integrante de la banda, Luis Tomás Buzón Correa. Tras comparecer ante la Justicia, fue formalizado por la presunta comisión de cinco delitos de hurto, dos de ellos especialmente agravados por la pluriparticipación y todos especialmente agravados por la penetración domiciliaria, en régimen de reiteración real. Como medida cautelar, se dispusieron 120 días de arresto domiciliario total, con colocación de tobillera electrónica, mientras la Fiscalía profundiza en la investigación del resto de los involucrados.
El nuevo procedimiento fue ejecutado el miércoles en un predio de Minas por el Departamento de Investigaciones de la Zona Operacional III, bajo la dirección de la Fiscalía de 5.º Turno a cargo del Dr. Jorge Vaz, con el apoyo de la Guardia Republicana y del Grupo de Respuesta Táctica (GRT). Allí fueron localizadas 16 armas cortas y 10 armas largas, además de más de 400 proyectiles de distintos calibres.
Los primeros análisis permitieron establecer que cuatro de esas armas habían sido robadas en Lavalleja —algunas desde 2022— y otra en Montevideo, mientras que varias presentan la numeración limada, por lo que serán sometidas a pericias del Servicio de Material y Armamento y de la Dirección Nacional de Policía Científica para intentar establecer su origen e identificar si fueron utilizadas en otros hechos delictivos.
El armamento recuperado incluye rifles calibre .30, revólveres calibres .357 y .38, armas calibre .22 y escopetas calibres 12 y 16. Prácticamente todas estaban en condiciones de funcionamiento y, entre ellas, sobresalía un rifle equipado con una mira térmica, capaz de facilitar la observación nocturna. La investigación permitió, además, incautar una camioneta Nissan y un automóvil Peugeot que, según la Policía, eran utilizados por la organización y que ahora permanecen a disposición de la Fiscalía y de la Justicia.
Para Trezza, el hallazgo confirma que la investigación terminó por revelar una estructura mucho más amplia de la que inicialmente podía advertirse. Si bien calificó de "importante" la cantidad de efectos recuperados durante los distintos procedimientos, sostuvo que representa apenas "un mínimo" frente al daño que la organización llegó a provocar en la zona rural del departamento, al tiempo que remarcó que las actuaciones continúan contra otros integrantes ya identificados.
Uno de los aspectos que comenzaron a fortalecer la causa fue la respuesta de las propias víctimas. Tras la difusión pública de los objetos recuperados en los primeros allanamientos, varias personas reconocieron pertenencias que les habían sido robadas, lo que abre la posibilidad de incorporar nuevos hechos al expediente y de confirmar la participación de la organización en otros hurtos aún no esclarecidos.
La investigación también evidenció la movilidad con la que actuaba el grupo. El hecho de que armas robadas en Lavalleja y Montevideo terminaran ocultas en un predio de Minas refleja, según explicó Trezza, una modalidad habitual de este tipo de organizaciones, que trasladan armas y efectos entre distintos departamentos para dificultar el trabajo de los investigadores y hacer más compleja su trazabilidad.
El jefe de Policía consideró que retirar ese armamento de la circulación constituye uno de los principales resultados del operativo. "Cada vez que se quita un arma de la calle y está en poder de las distintas organizaciones criminales, son menos las víctimas", afirmó durante la conferencia, al señalar que reducir el poder de fuego de estos grupos también disminuye su capacidad de intimidación frente a la población y a la propia Policía.
Para Trezza, el impacto de este tipo de procedimientos también se refleja en el propio escenario del crimen organizado. Sostuvo que desarmar a estas organizaciones les resta capacidad de intimidación y poder frente a otros grupos delictivos, además de reducir los riesgos para la población y para los efectivos policiales que intervienen en este tipo de operativos.
Mientras avanzan las pericias sobre las armas, la munición y el resto de los elementos incautados, la Fiscalía y los investigadores procuran determinar el origen del armamento que aún no pudo ser identificado, establecer si alguna de esas armas fue utilizada en otros delitos y avanzar sobre los restantes integrantes de la organización que ya fueron identificados durante la investigación.











