“Nos rompimos el culo desde el Estado”: Romani cruzó a Orsi por las adicciones y habló de “coartada”
- May 21 2026
El exsecretario general de la Junta Nacional de Drogas cuestionó públicamente las declaraciones del presidente Yamandú Orsi sobre el rol de las iglesias en el abordaje de las adicciones y sostuvo que ese planteo “abandona las obligaciones del Estado”. En entrevista con FM GENTE, Romani también reivindicó las políticas desarrolladas por los gobiernos del Frente Amplio y afirmó que, si existen fallas, “la obligación” del presidente es corregirlas desde el propio aparato estatal.
Milton Romani, una de las figuras históricas en la construcción de las políticas de drogas en Uruguay durante los gobiernos frenteamplistas, abrió este jueves una fuerte discrepancia política e ideológica con Yamandú Orsi tras las declaraciones del presidente sobre el trabajo de las iglesias en el tratamiento de las adicciones.
Entrevistado en La Página Central de la Revista de FM GENTE, el exsecretario general de la Junta Nacional de Drogas dijo que decidió manifestar públicamente su desacuerdo con Orsi porque considera “ofensiva” la comparación entre el trabajo estatal y el de las organizaciones religiosas.
“Eso no es cierto y, además, es ofensivo para todos los servidores públicos que, a lo largo y ancho, ponen el pecho y ponen el esfuerzo en primera línea”, afirmó.
Romani sostuvo que durante los gobiernos del Frente Amplio existió una política sostenida para fortalecer el abordaje sanitario y social del consumo problemático de drogas y recordó la creación de centros especializados, redes comunitarias y programas de atención.
“Lo primero que hicimos en el 2005 fue crear el Portal Amarillo. Lo creamos en seis meses. ¿Por qué? Porque no había. Había dos camas en el Hospital Maciel en el servicio de farmacodependencia. Nada más”, señaló.
En ese marco, reivindicó la continuidad que, según dijo, tuvo la política de drogas uruguaya incluso entre gobiernos de distinto signo político y mencionó, como ejemplo, la regulación del mercado del cannabis.
“La política de drogas ha tenido una continuidad que no han tenido otras políticas”, expresó, antes de definir a Uruguay como “un faro en el mundo” en materia de regulación y de políticas públicas vinculadas al tema.
A partir de allí, Romani trasladó la discusión al plano político e institucional y sostuvo que, si el gobierno considera que existen déficits en el abordaje estatal de las adicciones, la responsabilidad de corregirlos recae en el propio Poder Ejecutivo.
“Si Yamandú cree que el Estado está en falta, la obligación de él como jefe de Estado es promover y ver. Tiene un organismo en la Presidencia que se llama Junta Nacional de Drogas. Por lo tanto, tiene que ir él y decirle: muchachos, esto está en déficit”, afirmó.
Luego fue aún más lejos y sostuvo que el planteo presidencial termina funcionando como una “coartada”.
“Eso se transforma en una coartada. No me vengas llamando a decir que el Estado está fallando. Si está fallando, tú sos jefe del Estado. Sos representante del Frente Amplio que nos rompimos el culo haciendo cosas desde el Estado”, expresó.
Romani aclaró varias veces durante la entrevista que no cuestiona el papel que desempeñan las organizaciones religiosas o comunitarias en el tratamiento y acompañamiento de personas con consumo problemático, e incluso recordó experiencias impulsadas durante su gestión junto a distintas iglesias y colectivos barriales.
“No estoy en contra de convocar a las religiones. Lo hicimos ya con Jorge Vázquez en el 2008”, indicó.
También mencionó experiencias comunitarias desarrolladas en barrios de Montevideo y sostuvo que el problema de las drogas “es compromiso de todos”, incluyendo al Estado, a organizaciones sociales, a trabajadores, a empresarios y a colectivos religiosos.
De todos modos, insistió en que el rol estatal no puede quedar desplazado.
“El Estado tiene obligaciones, pero también tiene la obligación de coordinar con otras instancias comunitarias que ayudan en este tema”, afirmó.
Durante la entrevista, Romani también dejó entrever malestar por la falta de consulta o de intercambio con los responsables anteriores de la política de drogas tras el cambio de gobierno.
“No nos llamaron a nosotros para asegurarnos la continuidad”, dijo.
Consultado directamente si esa situación le dolió, respondió: “Sí, claro que estoy dolido, por supuesto que estoy dolido y enojado”.
El exjerarca recordó incluso diferencias históricas dentro del propio Frente Amplio sobre el abordaje de las adicciones y relató discusiones mantenidas años atrás con José Mujica sobre propuestas de internación compulsiva.
“Pepe tuvo la humildad de afirmarme en el cargo y decir: vamos a discutir eso, Milton”, señaló.
Romani sostuvo que mantiene “la libertad” de expresar públicamente sus discrepancias y remarcó que el debate sobre drogas no puede reducirse a una lógica exclusivamente represiva o moral.
“El que tiene una adicción es una persona humana que merece ser tratada como una enfermedad crónica. Merece nuestra asistencia. No merece ser metido preso”, afirmó.












