Narcotráfico: Uruguay refuerza coordinación con la DEA ante redes que operan sin fronteras
- Apr 11 2026
Uruguay fue sede de una reunión regional con la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) que reunió a autoridades de seguridad de nueve países en Montevideo, en un contexto marcado por el avance de redes de narcotráfico y crimen organizado que operan a escala transnacional.
La 2.ª Reunión de Coordinación Regional de la División Cono Sur de la DEA se desarrolló entre el jueves 9 y el viernes 10 de abril en Montevideo, con la participación de delegaciones de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Estados Unidos, en una instancia centrada en reforzar la cooperación operativa frente a estructuras criminales que combinan distintos delitos y superan los límites geográficos y legales de los Estados.
En la apertura, el ministro del Interior, Carlos Negro, puso el foco en la necesidad de profundizar el trabajo conjunto entre las agencias. “Profundizar el intercambio de información, mejorar la coordinación en las investigaciones y fortalecer el trabajo conjunto son claves para enfrentar con mayor eficacia los desafíos comunes”, sostuvo. También remarcó que este tipo de instancias apunta a traducir la cooperación en resultados concretos. “La seguridad no se decreta: se construye con trabajo coordinado y compromiso de todos los actores”, afirmó.
El planteo fue acompañado por el director de Investigaciones de la Policía Nacional, Julio Sena, quien describió la magnitud actual del fenómeno delictivo en la región. “El crimen organizado transversaliza todos los delitos y especialmente el narcotráfico. No hay narcotráfico sin lavado de activos, sin sicariato, secuestros y extorsiones, y hoy también sin fraudes informáticos; por lo tanto, es el principal delito del crimen organizado”, señaló.
La definición expone una característica central del escenario actual: el narcotráfico ya no opera de forma aislada, sino que está integrado en una estructura que articula distintas modalidades delictivas. En ese marco, las investigaciones requieren no solo abordar el tráfico de drogas, sino también sus vínculos con circuitos financieros, la violencia organizada y nuevas formas de criminalidad asociadas a la tecnología.
Sena agregó otro elemento que resume una de las principales dificultades para los Estados. “Los delincuentes no tienen fronteras, a diferencia de nosotros, que debemos actuar dentro de límites geográficos y legislativos”, dijo, en referencia a las restricciones operativas que enfrentan las agencias de seguridad ante organizaciones con capacidad de acción transnacional.
Desde esa lógica, el encuentro apuntó a fortalecer tanto el intercambio de información como la confianza operativa entre los responsables de investigación de los distintos países. Durante la instancia, se destacó que el conocimiento directo entre equipos y la circulación más ágil de los datos son factores determinantes para mejorar la eficacia de las investigaciones.
Por parte de la DEA, el director regional de la División Cono Sur, Michael Cabral, agradeció a Uruguay por haber recibido la reunión y destacó la participación de las máximas autoridades de seguridad. “Formamos este grupo para enfrentar amenazas que nos afectan a todos. Esperamos que estas jornadas sean altamente productivas y contribuyan al fortalecimiento de nuestros objetivos comunes”, expresó.
El ministro Negro, en tanto, presentó la instancia como una oportunidad para consolidar herramientas de cooperación ante un fenómeno que atraviesa toda la región.
La reunión dejó, en ese sentido, una señal política y operativa. La presencia de la DEA y de autoridades de varios países, junto con el énfasis en la coordinación entre agencias, reflejó una preocupación compartida: la necesidad de fortalecer la respuesta frente a organizaciones criminales que operan a escala transnacional y combinan múltiples modalidades delictivas.












