Tres bases, patrullajes y guardaparques: así será la nueva Guardia Ambiental de Maldonado
- Jun 29 2026
La modificación presupuestal 2027-2030 no solo anuncia la creación de la Guardia Ambiental Departamental, sino que también define su integración, dependencia, bases operativas, funciones, recursos y protocolos de actuación. El nuevo cuerpo contará con guardaparques, pasantes especializados de la UTU Arrayanes, vehículos para patrullajes y presencia semanal en zonas costeras, humedales, cuencas y áreas naturales bajo presión.
Cuatro guardaparques presupuestados, ocho pasantes especializados de la UTU Arrayanes, tres bases logísticas distribuidas en el departamento, vehículos propios para patrullajes y un sistema permanente de vigilancia, prevención y control ambiental forman parte del diseño de la Guardia Ambiental que la Intendencia incorpora a la modificación presupuestal 2027-2030.
El proyecto, incluido en el expediente a estudio de la Junta Departamental, define un cuerpo técnico-operativo dependiente del Departamento de Gestión Ambiental y de la Dirección de Ambiente, con actuación directa en fiscalización, vigilancia, educación ambiental, manejo costero, restauración ecológica y gestión de áreas protegidas.
La Guardia Ambiental comenzará a implementarse en etapas. En el primer año estará integrada por cuatro guardaparques fijos, incluidos en la propuesta presupuestal de la Dirección de Ambiente, y por ocho pasantes del convenio entre la Intendencia y la UTU Arrayanes, provenientes del Bachillerato en Guardaparques y de la Tecnicatura en Conservación.
La estructura proyectada crecerá en los próximos años. Para 2028 se prevé elevar la dotación a seis guardaparques y doce pasantes. En 2029, el cuerpo alcanzaría siete guardaparques permanentes y catorce pasantes especializados.
El expediente plantea que esa combinación permitirá contar con un equipo profesionalizado y, al mismo tiempo, con una red de apoyo joven, capacitada y con presencia sostenida en territorio.
El despliegue se organizará desde tres bases logísticas operativas. Cada una contará con un vehículo para patrullajes, operativos de control y el traslado de personal y equipos.
La primera base estará ubicada en la Estación de Cría de Fauna Autóctona del Cerro Pan de Azúcar. Otra cubrirá ambientes de humedales, bosques, matorrales y herbazales psamófilos, así como áreas costeras sometidas a alta presión turística y zonas de expansión urbana. La tercera funcionará en el Comunal de La Juanita y abarcará las cuencas de Laguna Blanca, Laguna José Ignacio y Laguna Garzón.
Estas zonas están señaladas en el expediente como prioritarias por su biodiversidad, su conectividad ecosistémica y su valor como hábitat de aves migratorias. En el caso de las cuencas del este, la documentación las identifica además como Áreas de Importancia para las Aves.
La Guardia Ambiental tendrá presencia territorial durante toda la semana, mediante turnos, patrullajes planificados y recorridas preventivas. Los guardaparques cumplirán funciones de vigilancia, control de impactos, verificación de denuncias y seguimiento de indicadores ambientales.
Los pasantes, bajo supervisión técnica, participarán en actividades educativas, relevamientos de biodiversidad, señalización, apoyo en operativos, diseño de campañas y acciones con la comunidad.
El nuevo cuerpo trabajará en dos líneas. La primera será preventiva, centrada en la educación, la sensibilización y el contacto directo con residentes, turistas y operadores. La segunda será correctiva, orientada al registro de infracciones, a la documentación fotográfica, a la elaboración de informes y a la derivación de las actuaciones a las áreas responsables de los procedimientos administrativos.
El expediente también prevé protocolos uniformes para intervenciones en dunas, cursos de agua, incendios incipientes, rescates básicos de fauna, supervisión de obras y controles en áreas sensibles, así como la coordinación con Policía, Bomberos y Prefectura cuando corresponda.
La capacitación continua formará parte del funcionamiento de la Guardia Ambiental. El programa incluye formación en legislación ambiental, comunicación con el público, primeros auxilios, brigadismo, monitoreo de fauna, uso de GPS, sistemas de reporte digital como Earth Ranger y buenas prácticas de gestión territorial.
En la justificación del proyecto, la Intendencia sostiene que la creación de la Guardia Ambiental apunta a fortalecer la educación ambiental, la vigilancia del territorio, la prevención de infracciones y la protección del patrimonio natural departamental.
El resultado esperado es fiscalizar los espacios alcanzados por la normativa de protección ambiental. Pero el alcance del diseño presupuestal va más allá de una unidad de respuesta puntual: por primera vez, la Intendencia proyecta un cuerpo ambiental permanente con personal definido, bases operativas, vehículos, protocolos, capacitación y presencia territorial organizada para actuar en las principales zonas naturales y costeras de Maldonado.











