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Auditoría de ASSE confirmó 2.096 horas adeudadas y "controles no confiables" en las suplencias del Hemocentro

Auditoría de ASSE confirmó 2.096 horas adeudadas y "controles no confiables" en las suplencias del Hemocentro

Punta News accedió al primer avance de una Auditoría Interna de ASSE que permite conocer en detalle qué encontró el organismo al revisar la contratación de suplentes en el Hemocentro y en el Servicio Nacional de Sangre. El informe, fechado el 20 de julio, ubica sus conclusiones en la categoría “Insatisfactorio”: detectó gastos por encima de la pauta, meses con contrataciones entre 36% y 50% superiores al máximo autorizado para el Hemocentro, convocatorias sin respaldo documental y diferencias en el cálculo y la liquidación de horas. Los auditores encontraron, además, 2.096 horas pendientes de pago por suplencias realizadas sin una ausencia justificada de un titular, y una planilla de Excel utilizada como “cuenta corriente” que no estaba validada por ASSE Central.

La calificación utilizada por Auditoría Interna no es meramente descriptiva. Dentro de la escala definida por el propio organismo, “Insatisfactorio” corresponde a situaciones en las que el sistema de control interno “no está funcionando como se pretende” y cuyas debilidades requieren acción inmediata de la Gerencia y seguimiento hasta que los controles se implementen. Los principales hallazgos de esta auditoría fueron clasificados con importancia alta, categoría reservada para deficiencias “significativas o materiales” que deben ser subsanadas a la brevedad.

El documento al que accedió Punta News es el Informe AIG Nº 05/2026, denominado “Auditoría contratación de suplentes - U.E. 066 Servicio Nacional de Sangre - Hemocentro”. Fue elaborado por el contador Ignacio Lapaz y la contadora Viviana García, supervisado por la contadora Nancy Rosa y aprobado por la directora de Auditoría Interna de ASSE, Lucía Vázquez.

Se trata del primer avance de una auditoría dispuesta por Resolución de Directorio Nº 3388/2026. El trabajo general comprende la contratación de suplentes y empresas tercerizadas, el manejo presupuestal y de recursos financieros y la logística del Hemobús entre enero de 2025 y marzo de 2026. Este primer informe se concentró exclusivamente en las suplencias.

El informe contextualiza ese análisis en una unidad que contaba con 60 técnicos en hemoterapia: 28 asignados al Hemocentro y 32 al Servicio Nacional de Sangre. Durante el período auditado se recibieron 49.569 donantes de sangre: el 68% correspondieron al Hemocentro —19.367 en la planta física y 14.097 en el Hemobús— y el 32% al Servicio Nacional de Sangre, con 16.105. En aféresis se registraron 736 donantes: 569 en el Hemocentro y 167 en el Servicio Nacional.

Uno de los hallazgos más relevantes aparece al analizar las horas pendientes de pago. El informe cita el expediente 29/066/3/3/2026 y establece que, al 10 de enero de 2026, se adeudaban 2.096 horas correspondientes a contratación de personal suplente realizada “sin contar con una ausencia justificada por parte de un titular”.

Recursos Humanos del Hemocentro informó a los auditores que llevaba las horas excedentes pendientes mediante una planilla Excel denominada “cuenta corriente”, para liquidarlas en períodos posteriores. La auditoría constató que ese mecanismo no estaba formalmente validado por ASSE Central, que la cuenta no se encontraba conciliada y que no obtuvo evidencia suficiente para comprobar la integridad y exactitud de los saldos acumulados.

Ese problema se inserta en un cuadro más amplio de contratación por encima de los límites establecidos. Para 2025, la UE 066 tenía una pauta de $9.509.974 destinada a suplentes y registró un gasto de $11.965.174. El propio informe establece una desviación de $2.455.199, equivalente al 26%. En el primer trimestre de 2026 la pauta fue de $2.479.777 y el gasto alcanzó $2.608.268, con un exceso informado de $128.491, un 5%. Auditoría señaló entre los riesgos potenciales la convocatoria de suplentes sin financiamiento y la falta o atraso en el pago de las suplencias realizadas.

La situación se vuelve todavía más concreta al analizar el límite de horas. A partir de julio de 2025, el Servicio Nacional de Sangre autorizó por correo electrónico al Hemocentro a contratar hasta 720 horas mensuales de suplentes. Entre julio y octubre, las horas contratadas superaron ese tope todos los meses, con desvíos que oscilaron entre 36% y 50%. Recién entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 la contratación se ubicó por debajo del máximo comunicado.

El gasto total en suplentes durante todo el período auditado permite dimensionar el volumen involucrado. La UE 066 desembolsó $14.573.441 por este concepto: el 62% correspondió al Hemocentro y el 38% al Servicio Nacional de Sangre.

Auditoría Interna recomendó ajustar las contrataciones al reglamento y a la pauta presupuestal asignada. Al mismo tiempo, planteó que el Servicio Nacional de Sangre y ASSE Central evalúen si esa pauta resulta razonable y suficiente e incluso consideren la incorporación de nuevas vacantes para cargos técnicos. Es decir, el informe no desconoce una eventual necesidad de personal, pero marca que esa necesidad no habilitaba a apartarse de los límites y procedimientos vigentes.

Las debilidades no quedaron limitadas al presupuesto. Al revisar cómo se convocaba a los suplentes, el equipo auditor constató que en determinados casos Recursos Humanos del Hemocentro ofrecía jornadas de trabajo verbalmente. No quedaba registro documental de la comunicación ni de la respuesta de la persona convocada.

El análisis del ranking vigente mostró otra dificultad. Los auditores identificaron suplentes que no habían sido llamados cuando, por su lugar en el orden de prelación, correspondía convocarlos para cubrir determinadas jornadas. Recursos Humanos explicó que esas personas no habían realizado la acumulación de horas requerida, pero no entregó al equipo auditor documentación que permitiera validar esa explicación.

El informe examinó por separado el caso de un suplente que dejó de ser convocado. Recursos Humanos sostuvo que la persona se había radicado en otra localidad y no tenía interés en realizar jornadas. Auditoría dejó asentado que tampoco obtuvo evidencia documental que acreditara esa decisión y recomendó que, cuando un suplente deje definitivamente el llamado, exista una renuncia escrita que justifique su exclusión permanente del ranking.

Ese hallazgo adquiere especial relevancia en el contexto de las declaraciones realizadas esta semana en el ciclo de entrevistas de Punta News y Canal 2 por funcionarios del Hemocentro y dirigentes de Departamental Maldonado de la Federación de Funcionarios de Salud Pública. La técnica Maytha Zapata sostuvo que hubo suplentes que dejaron de ser convocados tras cuestionar situaciones internas. La auditoría no atribuye las omisiones del ranking a represalias ni determina sus causas, pero sí confirma que encontró personas no convocadas cuando les correspondía por prelación y que no pudo validar documentalmente las explicaciones brindadas por Recursos Humanos.

El control de las horas trabajadas constituye otro de los capítulos centrales del informe. Para liquidar a los suplentes, Recursos Humanos partía de las marcas de asistencia obtenidas del sistema de control horario SYNCOMM. Las marcas eran impresas y las horas se calculaban manualmente, pero la auditoría constató que no se conservaba respaldo físico ni digital de la información que había servido de base para esa liquidación, aunque el sistema permitía exportarla en formato digital.

A eso se sumaban fallas recurrentes del reloj de control horario, según informó el propio personal de Recursos Humanos. Cuando el sistema no funcionaba se utilizaban registros manuales realizados por técnicos, pero los auditores encontraron que esos documentos no estaban validados por un responsable de la jornada y presentaban problemas de legibilidad.

Otra fuente utilizada era la planificación elaborada por los técnicos, posteriormente transcripta a mano en un cuaderno donde se consignaba qué persona estaba asignada y dónde debía realizar la jornada. Auditoría advirtió que ese registro era solamente una transcripción de lo planificado y no constituía prueba de que el funcionario efectivamente hubiera concurrido a trabajar.

Para comprobar hasta qué punto esos problemas incidían en los cálculos, el equipo seleccionó a 17 suplentes que habían registrado actividad en octubre y diciembre de 2025 y enero de 2026. Recalculó independientemente sus horas a partir de registros de reloj, marcas manuales y planillas de jornadas efectivamente realizadas, y comparó el resultado con las horas consideradas por Recursos Humanos.

Encontró diferencias en 10 de los 17 funcionarios, es decir, en el 58,8% de la muestra. Había tanto horas calculadas de más como de menos respecto del recálculo auditor. La conclusión es especialmente severa: las diferencias mostraban que el procedimiento utilizado para determinar las horas de suplencia “no es confiable ni consistente” para ser empleado en las etapas posteriores del proceso y no reflejaba adecuadamente las jornadas efectivamente trabajadas.

Auditoría agregó que Recursos Humanos no tenía constancia del control efectuado en los diferentes meses analizados. La propia oficina informó que, en algunas fechas cercanas al cierre mensual, las horas de los últimos días eran estimadas para poder liquidarlas porque no se contaba con una fuente confiable a la cual recurrir cuando faltaban marcas de reloj o registros manuales.

El equipo hizo después una segunda comparación: enfrentó las horas que, según su recálculo, correspondía liquidar con las efectivamente pagadas a esos mismos 17 funcionarios. Esta vez encontró diferencias en todos los integrantes de la muestra. En algunos casos las horas liquidadas superaban el cálculo auditor, con un total de 347 horas; en otros quedaban por debajo, por 696 horas. El alcance de la prueba no permitió determinar si las diferencias positivas podían corresponder a pagos de saldos acumulados de meses anteriores.

Los riesgos identificados en este punto fueron la liquidación y pago de horas que no correspondieran con las efectivamente trabajadas, errores derivados de procedimientos manuales y reclamos por horas impagas. Entre las medidas recomendadas, Auditoría pidió establecer un sistema de control confiable para la liquidación, conservar los respaldos originales, validar formalmente las marcas externas cuando el reloj no funcione e incorporar un reloj biométrico digital que permita registrar y extraer marcas confiables de todos los funcionarios del Hemocentro.

El análisis de las ausencias que daban origen a las suplencias reveló nuevas inconsistencias. La auditoría tomó una muestra de 52 casos. En tres de ellos, equivalentes al 6%, Recursos Humanos justificaba la ausencia del titular, pero no había documentación que permitiera acreditar el motivo. En otros siete, un 13%, el período consignado en la constancia no coincidía con la cantidad de horas que se había solicitado cubrir mediante suplencia.

El informe constató a su vez que, entre las ausencias que requerían autorización previa de un superior —como licencias reglamentarias, por antigüedad, horas o feriados trabajados—, el 52% de los formularios revisados no tenía la firma de autorización correspondiente. Auditoría clasificó esta debilidad como de importancia alta y señaló como riesgo que se convocaran suplentes sin que existieran las causas previstas para contratarlos.

La recomendación fue adecuar el procedimiento a la realidad de la unidad ejecutora, pero mantener las convocatorias dentro del Reglamento de Contratación de Suplentes: cubrir únicamente las horas de ausencia del titular o aquellas justificadas por necesidades del servicio, incorporar la constancia de ausencia al formulario y documentar y firmar las autorizaciones correspondientes.

Hubo un único hallazgo relevante al que Auditoría asignó importancia media y no alta: las altas en el BPS. En una muestra correspondiente a tres meses detectó dos casos en los que el registro ante el organismo previsional se realizó después de que la suplencia ya había sido cumplida. Uno correspondía al Hemocentro y el otro al Servicio Nacional de Sangre. El informe advierte sobre el riesgo de multas y recargos por aportes fuera de plazo y recomienda que el alta se efectúe antes de la contratación.

Para llegar a estas conclusiones, Auditoría Interna entrevistó a personal de Recursos Humanos, Administración y Dirección tanto del Hemocentro como del Servicio Nacional de Sangre; revisó el procedimiento de contratación, el llamado vigente y su ranking; comparó las erogaciones con la pauta presupuestal; contrastó las horas autorizadas con las contratadas; efectuó pruebas sobre horas efectivamente trabajadas y pagadas; verificó las altas ante el BPS y recalculó liquidaciones utilizando registros de reloj, marcas manuales y jornadas realizadas.

Los hallazgos de Auditoría Interna no se concentraron en una etapa aislada del procedimiento. Las debilidades aparecen desde la justificación de la ausencia que habilita una suplencia y la elección de quien debía cubrirla hasta el registro de la asistencia, el cálculo de las horas y su posterior liquidación. Es esa sucesión de fallas la que atraviesa el primer avance de la auditoría a la contratación de suplentes del Hemocentro y del Servicio Nacional de Sangre al que accedió Punta News.

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