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Blás cuestionó  duramente la Rendición de Cuentas: “Más gasto, más deuda” y un gobierno que “tiene que hacerse cargo”

Blás cuestionó duramente la Rendición de Cuentas: “Más gasto, más deuda” y un gobierno que “tiene que hacerse cargo”

Como miembro informante de la Coalición Republicana, el senador nacionalista Rodrigo Blás abrió una dura impugnación al balance del primer año de gobierno. Definió 2025 como “un muy mal año”, sostuvo que las metas económicas no se cumplieron y extendió sus cuestionamientos a la gestión y a los resultados en materia de seguridad, a los escasos recursos destinados a la Fiscalía y al propio tratamiento parlamentario de la Rendición en la comisión de la Cámara Alta. “Fuimos escuchados, pero no oídos. Fuimos bloqueados”, afirmó, y reclamó al oficialismo “menos enojo, menos excusas y más gobierno”.

Rodrigo Blás abrió este lunes en el Senado la posición de la Coalición Republicana sobre la Rendición de Cuentas, con un duro cuestionamiento al primer año de gestión del gobierno frenteamplista. El senador nacionalista cuestionó el aumento del gasto, del déficit y de la deuda y planteó que, a partir de esta Rendición, las promesas oficiales ya pueden confrontarse con resultados concretos.

“Una rendición de cuentas es, antes que nada, rendir cuentas. Mirar lo que se prometió, mirar lo que efectivamente se hizo y comparar una cosa con la otra”, planteó Blás al comienzo de su exposición.

Para el senador, esta Rendición tiene, además, una particularidad: es la primera que permite comenzar a evaluar con cifras la gestión del gobierno actual. “Ya no estamos discutiendo intenciones, ya no estamos discutiendo un programa electoral, ya no estamos discutiendo solamente anuncios, estamos discutiendo resultados”, sostuvo.

Blás aclaró que la Coalición Republicana acompañó disposiciones que consideró positivas y recordó que, en la Cámara de Representantes, participó en modificaciones que consideró necesarias. Marcó, sin embargo, una diferencia respecto de lo ocurrido en el Senado.

“Acá quisimos, pero no pudimos. Fuimos escuchados, pero no oídos. Fuimos bloqueados”, afirmó.

El cuestionamiento adquirió otra dimensión después de su intervención, cuando Blás aseguró en rueda de prensa que el proyecto contiene “15, 16 errores” que no serán corregidos porque el oficialismo decidió mantener sin cambios el texto que llegó desde Diputados.

Mencionó, entre los ejemplos, un artículo en el que, según explicó, debería decir “prisión” y dice “penitenciaría”, términos que tienen consecuencias jurídicas diferentes, y otro cuya redacción habría dejado sin financiamiento a la industria láctea. “Como no abren”, dijo respecto de la posibilidad de modificar el proyecto, esas correcciones deberán buscar luego otra vía legislativa.

Consultado sobre la posibilidad de desglosar artículos y devolverlos a comisión, respondió que tampoco será admitida. “El Frente Amplio va a votar todo lo que viene y no va a votar ningún aditivo, incluso aquellos que son de simple corrección”, afirmó y calificó esa posición como un “bloqueo parlamentario”.

La decisión del oficialismo de no introducir modificaciones busca evitar que la Rendición deba regresar a la Cámara de Representantes, donde el Frente Amplio no tiene mayoría propia. Desde el FA, a su vez, se ha sostenido que las propuestas de la oposición carecen de suficiente respaldo o no especifican cómo financiar los cambios propuestos.

En el balance económico, Blás sostuvo que las proyecciones iniciales no se cumplieron, que el crecimiento fue inferior al esperado y que el resultado fiscal y las necesidades de financiamiento empeoraron.

“¿Qué ocurrió? El crecimiento fue menor al esperado, las propias previsiones tuvieron que ser corregidas, el resultado fiscal se deterioró, aumentó el gasto y aparecieron nuevas necesidades de financiamiento”, dijo en sala.

Después, ante la prensa, endureció esa evaluación. Definió 2025 como “un muy mal año”, mencionó aumento de deuda, déficit y gasto y sostuvo que las propias proyecciones hacia adelante plantean dificultades si no cambia el rumbo económico.

La seguridad ocupó otro tramo central de su intervención. Blás dijo que la oposición reconoce la mejora de determinados indicadores delictivos, pero cuestionó que esas cifras permitan concluir que exista una respuesta suficiente frente a la violencia.

En particular, confrontó la promesa gubernamental de incorporar 2.000 policías con la cantidad neta de efectivos ejecutivos que, según los datos manejados por el senador, se incorporaron desde el comienzo de la administración.

“Cuando el ministro vino a comisión, nos habló de ingresos, llamados, aspirantes y cargos. Pero ingresar funcionarios no significa necesariamente aumentar la cantidad de policías, porque mientras algunos entran, otros se jubilan, otros dejan la función”, argumentó.

Según Blás, actualmente hay “no más de 100 policías ejecutivos más” que al inicio del gobierno. “De 2.000, 100 más”, resumió.

También cuestionó la lectura territorial de los homicidios y sostuvo que la caída en determinadas zonas puede deberse al desplazamiento de la violencia hacia otros barrios y no necesariamente a su reducción. “Simplemente se está desplazando la violencia. La corremos”, afirmó.

Otro de sus señalamientos estuvo dirigido a la Fiscalía General de la Nación. Blás sostuvo que las diferencias políticas con su conducción no deberían trasladarse al presupuesto del organismo.

“Es vergonzoso que, porque al Frente Amplio no le gusta la fiscal, se termine dejando a la Fiscalía sin las respuestas y los recursos que necesita. Las diferencias políticas o personales no pueden ponerse por encima de una institución fundamental del Estado”, afirmó.

Para el senador, esa discusión está directamente relacionada con la seguridad pública: “Podemos discutir sobre policías, cárceles y prevención, pero si debilitamos una de las patas fundamentales de la persecución del delito, el discurso sobre seguridad queda vacío”.

En materia penitenciaria, reclamó que la respuesta no se limite a administrar las cárceles y planteó una política de rehabilitación que atienda en particular a quienes tienen posibilidades de reinserción.

Blás respaldó, por otra parte, la asignación de mayores recursos para combatir la pobreza infantil, pero reclamó mecanismos que permitan verificar que las transferencias destinadas a ese objetivo efectivamente beneficien a los niños.

“Exigir que el dinero destinado a combatir la pobreza infantil llegue a los niños no es tener prejuicios contra los pobres. Es cuidar el objetivo de la política pública”, sostuvo. También señaló que las transferencias económicas pueden ser necesarias, aunque consideró que, por sí solas, no resuelven el problema.

La Coalición Republicana no acompañará la Rendición en general. Blás procuró separar esa decisión de un rechazo a todo su contenido: recordó que la oposición respaldó disposiciones concretas y sostuvo que su voto negativo responde a la evaluación global de las cuentas y de los resultados del gobierno. Esa posición quedó expuesta también durante la cobertura de la sesión de este lunes.

Al cerrar su intervención, volvió a la distancia que, desde su perspectiva, existe entre las expectativas generadas por el gobierno y los resultados de su primer año.

“Ahora los números no siempre dan, las promesas no siempre se cumplen, la oposición se opone, los periodistas preguntan y la gente reclama. Frente a eso, la respuesta no puede ser el enojo”, sostuvo.

“Es tiempo de hacerse cargo: menos enojo, menos excusas y más gobierno. Gobernar, y gobernar bien”, concluyó.




foto: captura pantalla YouTube Cámara de Senadores

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