Construcción récord: Maldonado consolida su liderazgo con casi 6 millones de m² aprobados
- Mar 07 2026
El intendente Miguel Abella expuso este sábado en un desayuno de trabajo de Somos Uruguay, realizado en el marco de Expo Construye 2026 en el Centro de Convenciones de Punta del Este. Allí presentó cifras sobre el crecimiento del sector, defendió los incentivos a la construcción y destacó la incorporación de criterios ambientales en el desarrollo del departamento.
En un encuentro que reunió a autoridades nacionales, intendentes y referentes del sector en Expo Construye 2026, el intendente de Maldonado, Miguel Abella, expuso sobre el papel de la construcción como uno de los motores centrales del desarrollo departamental.
Durante su intervención, el jefe comunal respaldó el modelo de expansión urbana que ha marcado la última década y lo vinculó directamente con la generación de empleo y la consolidación de Maldonado como destino de residencia permanente. Según detalló, entre 2015 y 2025 se aprobaron 5.921.281 metros cuadrados en construcción, con 748.373 metros cuadrados autorizados solo en el último año, cifras que atribuyó a las exoneraciones y beneficios impulsados por la Intendencia en sintonía con medidas adoptadas a nivel nacional.
Ese dinamismo, sostuvo, tuvo un impacto directo en el mercado laboral. “El número de trabajadores en la construcción aumentó un 46% en ese período”, indicó, al tiempo que señaló que los jornales y aportes al BPS alcanzaron los 3.262 millones de dólares, lo que —afirmó— consolida al departamento como un territorio que mantiene actividad durante todo el año.
Abella mencionó además varios proyectos que, a su juicio, reflejan ese proceso de expansión. Entre ellos destacaron la reciente inauguración del World Trade Center Punta del Este, donde se estima que trabajarán más de 1.500 personas, y el avance del proyecto del Grupo Cipriani en el histórico predio del ex Hotel San Rafael, cuya apertura está prevista entre octubre y diciembre.
También señaló el crecimiento del área próxima al Centro de Convenciones, donde se desarrollan emprendimientos como Distrito 52 y Car One, iniciativas que —según expresó— consolidan ese punto de Punta del Este como un nuevo polo de actividad económica.
El intendente vinculó ese crecimiento con políticas de integración urbana. En ese sentido, recordó el realojo de más de 500 familias del exasentamiento Kennedy a un nuevo barrio con servicios, un proceso que definió como una intervención que combina desarrollo territorial e inclusión social. “Se continúa trabajando en la generación de espacios de recreación y deportes”, explicó, al tiempo que adelantó que la eventual venta de los terrenos del antiguo asentamiento —puestos a la venta esta semana— podría permitir reducir el crédito solicitado para financiar el realojo.
Junto con la expansión del sector, Abella subrayó que el desarrollo urbano se está orientando hacia criterios ambientales más estrictos. Según afirmó, hoy los proyectos de construcción incorporan profesionales de disciplinas ambientales desde la etapa inicial, de modo que el cuidado del entorno se integre desde el diseño.
En esa línea, confirmó la continuidad de los beneficios fiscales para la construcción hasta la primera venta u ocupación, aunque condicionados al cumplimiento de las exigencias ambientales.
El intendente dedicó, además, un tramo de su exposición a la gestión ambiental del territorio. “Mirar más alto”, definió al referirse a la estrategia para preservar el destino y el ambiente en cada decisión, un enfoque que —según explicó— se apoya en ámbitos de diálogo con vecinos, técnicos y la Universidad de la República.
Entre las medidas mencionó la mejora en la gestión de residuos de obra y la implementación de plantas de transferencia, así como el impulso de obras públicas que —a su entender— funcionan como catalizadores del desarrollo departamental.
En ese punto recordó proyectos previstos en el presupuesto aprobado, como Camino Los Ceibos, Avenida del Mar, Avenida Leandro Gómez y el By Pass de La Barra, además de intervenciones vinculadas a agua potable y saneamiento.
“El objetivo es que Maldonado sea el mejor lugar para vivir”, afirmó Abella, quien vinculó esa meta con la planificación de territorios socialmente integrados y con reglas urbanísticas más exigentes. En ese sentido, señaló que desde el 1° de enero ya no se reciben fraccionamientos que no incluyan cordón cuneta, vereda y riego asfáltico.
El intendente cerró su exposición remarcando la necesidad de compatibilizar el crecimiento con la preservación del territorio. Según sostuvo, el desafío es respetar las identidades locales mientras se generan condiciones para un desarrollo sostenible.
Del desayuno de trabajo también participaron el intendente de Montevideo, Mario Bergara, el intendente de Durazno, Felipe Algorta, y la ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro.
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