Actualidad
Tema
García acusa al gobierno de "entregar la conectividad del país a un sindicato" y reclama explicaciones por el sistema antiniebla de Carrasco

García acusa al gobierno de "entregar la conectividad del país a un sindicato" y reclama explicaciones por el sistema antiniebla de Carrasco

El senador y exministro de Defensa aseguró que el sistema de aterrizaje de precisión ILS Categoría III B está en condiciones de operar desde enero, cuestionó que continúe operando con restricciones y anunció un pedido de informes y de acceso a la información pública para conocer las actuaciones del Ministerio de Defensa. Sostuvo que la situación compromete la conectividad aérea, el turismo y la competitividad del país.

En entrevista en La Primera Página de la Revista de FM GENTE, García responsabilizó este jueves al gobierno por la implementación parcial del sistema de aterrizaje de precisión ILS Categoría III B del Aeropuerto Internacional de Carrasco y sostuvo que la decisión de mantener restricciones en su funcionamiento responde a una cesión de autoridad durante el conflicto con el sindicato de controladores aéreos.

"El gobierno transfirió la autoridad sobre la conectividad del país a un sindicato", afirmó.

Las declaraciones se producen mientras continúa la controversia por la puesta en funcionamiento del nuevo sistema, luego de que la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (DINACIA) mantuviera, para julio, un régimen de operativa parcial mediante NOTAM, pese a que la infraestructura ya fue instalada y certificada.

En ese contexto, García anunció que este jueves presentó un pedido de informes y otro de acceso a la información pública para conocer los antecedentes técnicos y administrativos vinculados al proceso. "Me consta que la DINACIA le entregó a la ministra informes donde decía que el sistema estaba pronto para ser utilizado", sostuvo.

El exministro reivindicó la decisión de impulsar la incorporación del ILS Categoría III B durante la administración anterior y recordó que el proyecto demandó una inversión superior a los 20 millones de dólares. Según explicó, el Estado no financió directamente la obra, sino que acordó con el concesionario del aeropuerto un mecanismo que permitió ejecutar la inversión y recuperarla gradualmente mediante la tasa de aterrizaje.

"El Estado no podía afrontar una inversión de ese nivel. Buscamos una ingeniería financiera que permitiera resolver un problema histórico sin que el país tuviera que desembolsar esos recursos", señaló.

A su entender, el verdadero objetivo nunca fue únicamente incorporar una tecnología más moderna. "Lo importante era terminar con un problema histórico que tenía Uruguay. Los días de niebla significaban aviones desviados, vuelos cancelados, pasajeros varados y compañías que nos planteaban que, si eso continuaba, el destino dejaba de ser atractivo para operar."

García sostuvo que la incorporación del ILS Categoría III B situó a Carrasco al nivel de algunos de los aeropuertos más avanzados del mundo. "Se puso un sistema igual al que tiene JFK, en Estados Unidos. Está al nivel de Charles de Gaulle, en París", afirmó.

Explicó que la tecnología permite que el equipamiento instalado en tierra y los sistemas de la propia aeronave trabajen de forma integrada durante la aproximación final, lo que hace posible operar con niveles de visibilidad muy inferiores a los que admitía el sistema anterior. "Esa era la solución definitiva para un problema que el país arrastró durante años."

El senador aseguró que todas las etapas necesarias para poner el sistema en funcionamiento quedaron concluidas hace seis meses. "En enero se hizo el flight check. Se comprobó que el sistema funcionaba. Desde enero hasta ahora no funcionó."

A partir de ese momento, sostuvo, la discusión dejó de ser técnica. "La autoridad aeronáutica dijo que el sistema estaba pronto para operar. Si la autoridad determina que un sistema es seguro y confiable, esa decisión no puede quedar condicionada por una negociación sindical."

"La conectividad del país no puede estar en manos de ningún sindicato", agregó García, al sostener que la discusión sobre el ILS Categoría III B terminó excediendo el ámbito estrictamente aeronáutico.

A su juicio, mantener un sistema de última generación disponible solo en determinadas franjas horarias introduce un factor de incertidumbre que las aerolíneas deben considerar desde el momento en que programan sus operaciones.

"Cuando un avión sale de Europa, del Caribe o de Panamá, la empresa tiene que calcular siete u ocho horas antes si cuando llegue va a haber niebla y si el sistema va a estar funcionando. Así no se puede trabajar", expresó.

Según explicó, esa incertidumbre puede traducirse en cambios de horario, desvíos a aeropuertos alternativos, mayores costos operativos y una cadena de consecuencias que termina por impactar tanto a las compañías como a los pasajeros. "Después, aparecen los desvíos a Ezeiza, Asunción o Porto Alegre. Hay que conseguir hoteles, reorganizar tripulaciones, reprogramar vuelos. Todo eso tiene un costo enorme", señaló.

Pero, para el exministro, el problema no termina en las afectaciones de un vuelo puntual. "Es un tema de la seriedad del país. Es un tema de la conectividad, de la logística, de la carga y de cientos de puestos de trabajo", afirmó.

En ese sentido, sostuvo que las aerolíneas evalúan permanentemente la rentabilidad y la previsibilidad de cada destino y advirtió que una situación de incertidumbre sostenida puede terminar condicionando tanto la continuidad de rutas existentes como las futuras decisiones de inversión.

"Una empresa que está analizando dónde radicarse también mira estas cosas. Si tiene que elegir entre Uruguay y otro país donde estos problemas no existen, puede tomar otra decisión", dijo.

García rechazó, además, que las restricciones respondan a cuestionamientos sobre la seguridad operacional del sistema. "El conflicto no es por seguridad. Es por plata", aseguró.

Recordó que, durante su gestión al frente del Ministerio de Defensa, también enfrentó conflictos con los controladores aéreos y señaló que entonces el gobierno resolvió declarar la esencialidad del servicio para garantizar la continuidad de la operativa. "Fue la única esencialidad que decretamos durante todo el gobierno", recordó.

Las declaraciones del senador se producen en un escenario en el que el conflicto continúa escalando. En las últimas horas, el Comité de Operadores Aeroportuarios —integrado por las principales aerolíneas que operan en Carrasco— manifestó su "profunda preocupación" por las restricciones aplicadas al ILS Categoría III B, advirtió que el régimen vigente está provocando demoras, cancelaciones, desvíos y pérdidas económicas, y reclamó revisar las limitaciones para aprovechar plenamente una infraestructura ya instalada y certificada.

Con ese telón de fondo, la ofensiva parlamentaria anunciada por García buscará ahora determinar qué actuaciones realizó el Ministerio de Defensa luego de recibir los informes técnicos de la DINACIA que, según sostiene el exministro, concluían que el sistema estaba en condiciones de operar plenamente desde enero.

Redes

Clima