Noche de la Nostalgia: solo 10 de 1.183 espirometrías fueron positivas, no hubo THC y se registraron tres siniestros
- Aug 25 2026
El operativo desplegado en todo Maldonado dejó 1.792 vehículos inspeccionados, 51 retenidos y 150 multas. Los tres siniestros ocurridos durante la noche y la madrugada dejaron dos personas lesionadas y no hubo fallecidos, mientras unas 800 fiestas se desarrollaron en locales previamente habilitados y no hubo intervenciones por eventos clandestinos.
Los registros de alcohol y drogas al volante marcaron uno de los principales datos del balance de este martes 25: apenas 10 de las 1.183 espirometrías realizadas fueron positivas y ninguno de los 48 controles para detectar THC arrojó consumo.
Juan Pígola destacó especialmente esos resultados y sostuvo que evidencian una evolución respecto de años anteriores. “De 1.183, que tengas 10 espirometrías positivas nada más, es realmente importante”, afirmó. También comparó los controles de drogas con la Noche de la Nostalgia pasada: entonces, según recordó, se habían realizado 26 o 28 reactivos y seis dieron positivo para THC; esta vez fueron 48 y todos negativos.
La tendencia, señaló, no se limitó a esos controles. La cantidad de inspecciones vehiculares fue similar a la del año anterior, pero hubo una disminución de las infracciones y de los vehículos retirados de circulación. El saldo fue de 150 multas y 51 vehículos retenidos —33 motos y 18 automóviles—, una cifra que Pígola señaló como inferior a la registrada en 2025.
El jerarca atribuyó esa evolución a una mayor conciencia de quienes salieron a festejar y al trabajo previo de prevención y comunicación. A su juicio, los resultados empiezan a reflejar un cambio en las conductas ante el alcohol y otras sustancias antes de conducir.
El despliegue había comenzado pasadas las 20:00 de este lunes y reunió a más de 250 efectivos de la Intendencia de Maldonado, la Policía, la Policía Caminera, Bomberos y la Prefectura. De las 1.792 inspecciones realizadas, 1.532 fueron de automóviles y 260 de motos. Además de las retenciones, los inspectores retiraron documentación de 10 vehículos.
Pese al importante movimiento registrado durante la noche, la siniestralidad se mantuvo contenida. Hubo tres siniestros: dos en la ruta Interbalnearia y otro en la ruta 39, próximo a la segunda entrada del hipódromo. Dos personas resultaron lesionadas y no se registraron fallecidos.
Pígola señaló que hubo “mucha gente” en Maldonado y Piriápolis, mientras que en Pan de Azúcar el movimiento fue algo menor. En términos generales, consideró que la concurrencia fue similar a la del año pasado, aunque en algunos puntos se observó una disminución. “Con tranquilidad, con orden”, resumió el desarrollo de una noche que, pese a su volumen de circulación y actividad, evaluó como comparable a una jornada normal en cuanto a incidentes.
Uno de los cambios incorporados este año al operativo fue la fiscalización específica del transporte oneroso de pasajeros. Se efectuaron 64 inspecciones y durante los controles fueron constatadas modalidades de traslado de pasajeros que no estaban autorizadas por la Intendencia.
El subdirector Carlos Flores había adelantado esa situación mientras recorría los puestos instalados en la Zona Oeste. Explicó que, además de los controles habituales de tránsito, alcohol y sustancias, se incorporó personal del área de Transporte de la IDM para fiscalizar ese tipo de servicios, y confirmó que ya durante la noche se habían detectado vehículos operando en modalidades irregulares.
Flores destacó, además, el despliegue conjunto de los distintos organismos. En el momento de sus declaraciones, estimaba en más de 200 los funcionarios distribuidos en el departamento y en aproximadamente un centenar la participación correspondiente a la Intendencia y a los municipios, dentro de un dispositivo que continuó reforzándose hasta superar los 250 efectivos en el balance general.
El jerarca explicó que la fiscalización apuntaba tanto a detectar vehículos que no estuvieran en condiciones reglamentarias como a impedir que personas que hubieran consumido alcohol u otras sustancias continuaran conduciendo. Definió el operativo como una renovación del compromiso de los organismos participantes con la seguridad vial, más allá de que el despliegue especial se repita cada 24 de agosto.
Durante su recorrida por la Zona Oeste, Flores pasó por Pan de Azúcar, Solís y Piriápolis y señaló que en esos puntos el trabajo se desarrollaba de forma coordinada entre Policía, Policía Caminera, personal de la Intendencia y de los municipios. Hasta ese momento, afirmó, la noche transcurría “sin grandes novedades”.
El operativo también tuvo un despliegue específico en San Carlos y en su zona de influencia. El director de Tránsito del municipio, Ariel Núñez, explicó al comienzo de la noche que los controles abarcarían la ciudad, así como El Tesoro y La Barra. El objetivo inicial, sostuvo, era combinar fiscalización, información y concientización para evitar siniestros graves y lesiones en las personas.
Los equipos realizaron controles de documentación personal y vehicular, alcoholimetrías y reactivos para detectar THC y otras drogas. Núñez destacó además la coordinación con la Policía, que calificó como ágil, y confirmó que el dispositivo se mantendría durante toda la madrugada.
Parte del personal de San Carlos comenzó paralelamente a preparar desde la madrugada el operativo correspondiente al desfile del 25 de agosto. Según explicó Núñez, esa tarea comenzaba para los funcionarios a las 6.00 y se extendía hasta la finalización del desfile y el traslado de la caballería hacia el cruce de las rutas 9 y 39, donde intervenía la Policía Caminera.
La fiscalización de la Noche de la Nostalgia no se limitó al tránsito. Gestión Ambiental intervino ante 12 denuncias por ruidos molestos, sin detectar fiestas clandestinas que requirieran intervención. De acuerdo con el balance de la IDM, unas 800 celebraciones se realizaron en locales previamente habilitados.
Desde la Jefatura de Policía, Trezza destacó el trabajo conjunto con la Dirección de Movilidad y señaló que tanto los espectáculos públicos como las fiestas privadas culminaron sin inconvenientes relevantes. Hubo tareas de prevención y disuasión en los locales nocturnos y controles coordinados entre funcionarios de Espectáculos Públicos de la Intendencia y del Departamento de Hechos Complejos, que también incluyeron inspecciones en comercios.
El jefe policial coincidió en que los indicadores muestran una mayor conciencia entre quienes salen a festejar. Entre los factores que mencionó figuran una mayor disponibilidad de alternativas de transporte y la extensión de la práctica de designar, dentro de los grupos, a una persona que no consuma alcohol para conducir.
En materia delictiva, el episodio de mayor entidad informado durante la jornada fue una rapiña sufrida por un ciudadano extranjero en la zona del puerto. La víctima había salido de un local nocturno cuando fue agredida y despojada de unos 1.000 euros.
En el transcurso de las 24 horas se contabilizaron, además, 15 hurtos en todo el departamento, un panorama que Trezza ubicó entre los registros habituales y que llevó a la Policía a calificar la jornada como tranquila.











