Maldonado ronda los 10.000 trabajadores de la construcción y Punta del Este “tiene que cuidar” su atractivo para la inversión
- Aug 24 2026
El presidente de la Coordinadora de la Industria de la Construcción del Este (CICE), Gustavo Robayna, señaló que el departamento mantiene cerca de 10.000 puestos de trabajo en la industria, aunque advirtió que la actividad comienza a mostrar cierto enlentecimiento. En el ciclo de entrevistas de Punta News y Canal 2, proyectó que el nivel actual podrá sostenerse durante todo 2026 y parte de 2027 y puso el foco en las condiciones que Maldonado deberá preservar para seguir captando capitales cada vez más diversificados.
Maldonado concentra actualmente cerca de una quinta parte de los trabajadores de la construcción de todo el país. Gustavo Robayna situó en unos 55.000 el promedio nacional y en casi 10.000 los puestos vinculados a la actividad en el departamento, un volumen que todavía considera alto aunque se encuentre por debajo de los máximos registrados años atrás.
“En Maldonado estamos cerca de los 10.000, no en el pico histórico que ha tenido Maldonado, que fue de casi 12.000, 13.000, en 2008, 2009, 2010”, señaló el presidente de CICE.
La perspectiva inmediata, según Robayna, no es de una caída abrupta de la actividad. Sí observa una moderación, pero entiende que los tiempos propios de los proyectos que ya están en marcha permitirán mantener durante un período prolongado el actual volumen de trabajo.
“Creo que la cosa está un poquito enlenteciéndose, pero como los proyectos demoran en ejecutarse, yo creo que todo el año 26 y parte de los 27 se va a mantener en esto”, afirmó.
Vinculó esa desaceleración con factores internos y externos y mencionó, entre otros elementos, una expectativa de crecimiento económico menor a la que se había proyectado inicialmente.
“La proyección del gobierno fue de un crecimiento de 2,5 y están hablando de 1,2, la mitad. (...) Hay un enlentecimiento que parte por temas internos y por otros afuera”, sostuvo.
A partir de allí, Robayna llevó la mirada hacia las condiciones que explican la capacidad de Maldonado para seguir recibiendo inversiones y advirtió que esa posición no debería darse por asegurada.
“La construcción sigue teniendo la fuerza de lo que se invierte. Punta del Este lo tiene, lo tiene que cuidar, porque lo que vale hoy, mañana puede no valer”, expresó.
En esa ecuación incluyó factores que exceden a la propia industria y mencionó expresamente el turismo, la seguridad y la limpieza. También señaló situaciones vinculadas a personas en situación de calle que, según dijo, comienzan a advertirse en el departamento.
“Son cosas muy puntuales que uno empieza a ver que denotan que atrás hay otras cosas que hay que empezar a cuidar”, afirmó, y sostuvo que determinados procesos llevan tiempo en instalarse pero también pueden resultar difíciles de revertir una vez consolidados.
Un mapa de inversores que cambió
El presidente de CICE marcó además una transformación importante en el origen de los capitales que llegan a Punta del Este.
Según explicó, hubo una etapa en la que alrededor del 95% de los inversores eran argentinos. Ese escenario se modificó y actualmente el mercado reúne capitales de procedencias mucho más diversas.
“Ahora tenemos argentinos, brasileros; hay inversiones, por ejemplo, el que se inauguró ahora en la Parada 22, que son inversores peruanos; hay americanos, hay australianos, hay europeos”, enumeró.
Para Robayna, esa diversificación amplía el universo de potenciales inversiones, pero también significa que quienes evalúan colocar capital en Punta del Este observan simultáneamente otros destinos.
“Tenemos una diversificación de inversores de todos lados del mundo que están mirando todos los mercados”, señaló.
En ese contexto utilizó a Paraguay como ejemplo para remarcar que el precio de construcción, por sí solo, no determina dónde termina radicándose una inversión.
“Si, como dice todo el mundo, en Paraguay es tan barato construir, ¿por qué no van todos a Paraguay? Por algo lo que se hace en Punta del Este vale, pero eso lo tenemos que cuidar. No es in aeternum”, afirmó.
Al analizar los riesgos hacia adelante, Robayna volvió sobre la necesidad de mantener competitiva la inversión. Mencionó costos propios de la construcción, la incidencia que tendrá la reducción de la jornada laboral y variables que las empresas no controlan directamente, como el dólar y los costos burocráticos.
“Nosotros tenemos que ser rentables, no solo rentables entre nosotros, las empresas, sino con los inversores afuera, porque si no somos rentables el dinero va a otro lado”, sostuvo.
El escenario que trazó combina, así, un nivel todavía elevado de empleo y obras capaces de sostener la actividad en el corto plazo con una advertencia hacia adelante: el flujo de inversiones que alimenta buena parte de la construcción en Maldonado dependerá también de que Punta del Este conserve las condiciones que hoy lo diferencian frente a otros mercados.
La entrevista completa está disponible en la sección Entrevistas de Punta News.












