Indignación por arresto domiciliario para imputado por la rapiña al Abitab de Balneario Buenos Aires
- Jul 18 2026
La decisión judicial adoptada este viernes, de arresto domiciliario total con tobillera electrónica para Ezequiel Farías Sosa, imputado por la violenta rapiña al local de cobranzas ocurrida el 11 de julio, generó indignación y fuertes cuestionamientos entre los vinculados al caso. A pesar de que el pedido fiscal fue cautelar de prisión preventiva por 150 días, que, entre otros motivos, se amparaba en que el sujeto vive en la misma zona del Abitab y, por tanto, cercano a las víctimas y testigos, la resolución del juez no habría contemplado esos aspectos. La fiscalía apeló y ahora será el Tribunal de Apelaciones quien decida.
La medida cautelar quedó en el centro de las críticas por los fundamentos expuestos para solicitar la prisión preventiva. Entre ellos, no solo porque la principal testigo de la causa continúa trabajando en el local rapiñado y, por tanto, cerca de donde reside el imputado, sino también porque, al momento de la audiencia, la investigación ya había reunido evidencia variada y de peso que vinculaba a Farías Sosa con el hecho.
Punta News pudo saber que otro de los aspectos que se cuestionan es que el domicilio donde se cumplirá la cautelar sería el mismo donde residiría el adolescente de 16 años, también investigado por su presunta participación en la rapiña, para quien la justicia dispuso su emplazamiento sin fecha.
A las siete de la tarde de aquel viernes 11, una empleada culminaba su jornada laboral en el Abitab de balneario Buenos Aires. Al momento de retirarse, dos hombres que llegaron en motocicleta, con cascos, la amenazaron con un arma de fuego y le exigieron que volviera a ingresar al comercio, abriera el local y la caja fuerte, y entregara todo el dinero.
Antes de hacerlo, la trabajadora logró activar el botón de pánico que llevaba en su llavero. Los delincuentes escaparon por calle 19 hacia calle 48 con aproximadamente 1.700 dólares y 237.000 pesos uruguayos.
El Área de Investigaciones de la Zona Operacional IV realizó indagatorias, analizó registros de cámaras y recabó diversa información en los días posteriores a la rapiña. Con esos elementos, la fiscalía obtuvo una orden de allanamiento para una vivienda ubicada en las calles 23 y 54 del balneario Buenos Aires, donde fueron detenidos Ezequiel Farías Sosa y el adolescente que pertenecería al entorno familiar.
Durante el procedimiento fueron incautadas la campera, el pantalón, una gorra, una "cuellera" y championes que, según la investigación, utilizó quien ingresó al local durante la rapiña; también se incautaron 47.330 pesos uruguayos y 15 dólares en efectivo; una moto Honda Wave, presuntamente utilizada para cometer el delito; un mixer vertical, un microondas Allied, un termotanque Thompson, una almohada y un acolchado, todos adquiridos entre el lunes posterior a la rapiña y el jueves previo al allanamiento; asimismo se encontraron tickets de compras de prendas de vestir realizadas entre el 12 de julio y la fecha del allanamiento.
Dos días después de la rapiña, el jefe de Policía de Maldonado, Víctor Trezza, explicó que los dispositivos de seguridad del local habían funcionado, aunque la comunicación del hecho al servicio de emergencias 911 se produjo con demora. También indicó que la escasa iluminación de la zona y el hecho de que la empleada se retirara sola facilitaron el accionar de los delincuentes.
Asimismo, sostuvo que los autores parecían conocer los movimientos y horarios de funcionamiento del local, una hipótesis que terminó siendo corroborada por la investigación y que también fundamentó el pedido de prisión preventiva para Farías Sosa realizado por la fiscalía en la audiencia.
Ahora será el Tribunal de Apelaciones quien deberá resolver, a partir de la apelación, si mantiene el arresto domiciliario ordenado por el juez o modifica su decisión y si hace lugar a los argumentos fiscales y Farías Sosa pasará a cumplir la prisión preventiva cautelar.












