Ocupaciones en escalada en Maldonado: explosión de casos y 300 situaciones críticas
- Mar 31 2026
La Intendencia de Maldonado advirtió sobre un aumento sostenido de ocupaciones en el departamento y confirmó la existencia de al menos 300 situaciones de emergencia habitacional, en un escenario marcado por la reincidencia, la presión social creciente y la falta de una respuesta estructural que contenga el fenómeno.
“Ha habido una explosión de ocupaciones en el último mes y medio. Impresionante”, afirmó el director de Vivienda y Desarrollo Barrial, Alejandro Lussich, en entrevista con *La Página Central de la Revista* de FM GENTE, al describir un fenómeno que se repite en distintos puntos del departamento.
El jerarca señaló que la dinámica actual combina ocupaciones, desalojos y una rápida reincidencia que supera la capacidad operativa. “Sacamos a la gente, limpiamos, cerramos, y vuelven al rato. Es tirar un balde de agua al río”, sostuvo. Y agregó: “Hay gente que la sacamos todas las semanas del mismo lugar”.
Según explicó, el problema no es solo operativo sino estructural. “Nosotros notificamos, actuamos, pero la situación queda latente”, indicó, y advirtió que no existe hoy un abordaje integral sostenido. “No se está aplicando la ley de faltas y falta una respuesta coordinada”, afirmó.
En ese marco, planteó la necesidad de una intervención más amplia del Estado. “Son personas con adicciones, problemas psiquiátricos o recién liberadas. Necesitan atención”, señaló, en referencia al rol que deberían asumir organismos como el Ministerio del Interior y el MIDES.
300 casos críticos: el núcleo duro de la demanda
En paralelo, Lussich confirmó que Maldonado tiene actualmente unos 300 casos de emergencia habitacional, que constituyen la prioridad dentro del sistema.
“Estamos hablando de niños con enfermedades complicadas, situaciones de abuso, mujeres golpeadas, hogares monoparentales con enormes dificultades”, detalló. Y precisó: “La mayoría son familias donde entra un solo ingreso y no hay forma de sostener un alquiler”.
El jerarca diferenció este universo de la demanda general. “Hay miles de solicitudes, porque todo el mundo aspira a tener su vivienda y es legítimo. Pero nosotros tenemos que priorizar los casos de emergencia”, subrayó.
Control y delito: la cláusula que condiciona el acceso a vivienda
En el plano de las políticas, Lussich destacó la incorporación de un mecanismo que endurece las condiciones de acceso y permanencia en viviendas adjudicadas.
“Si se comete un delito en la vivienda, se pierde el derecho”, afirmó, en referencia a la cláusula de desadjudicación que ya fue aplicada en el realojo del Kennedy y que ahora se incorporó en nuevos programas como Los Eucaliptus.
El jerarca explicó que la medida apunta a evitar que situaciones delictivas se trasladen a nuevos barrios. “Lo aplicamos porque vimos que el problema se podía repetir. Y hasta ahora está dando resultado”, sostuvo.
Eucaliptus: avance del plan y demoras en la entrega
En paralelo, el director de Vivienda se refirió al proceso en el asentamiento Los Eucaliptus, donde se prevé la entrega escalonada de 120 viviendas entre abril y junio.
El proyecto, que implica intervención del Ministerio de Vivienda, la Intendencia y organismos como UTE y OSE, apunta a la regularización del barrio con obras de saneamiento, vialidad y servicios básicos.
Sin embargo, reconoció demoras en la ejecución. “Hay viviendas prontas que todavía no tienen saneamiento o electricidad, y eso depende de varios organismos”, explicó.
Presión creciente y sin solución estructural
El escenario descrito por Lussich expone una presión creciente sobre el territorio, donde el aumento de ocupaciones, la demanda estructural y los casos críticos configuran un problema que trasciende la política de vivienda.
“Es un tema que hay que encarar entre varios organismos. Así como está hoy, no alcanza”, concluyó.












