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Retorno de Turismo: despliegue total, drones en ruta y una semana marcada por siniestros fatales

Retorno de Turismo: despliegue total, drones en ruta y una semana marcada por siniestros fatales

El operativo nacional de Policía Caminera entra en su tramo más crítico con el regreso de la Semana de Turismo: despliegue total, monitoreo con drones y advertencias por la congestión en las principales rutas, en un contexto atravesado por una seguidilla de siniestros fatales en distintos puntos del país.

El retorno de la Semana de Turismo concentra el mayor flujo de vehículos en rutas nacionales y coloca al sistema en su punto más crítico, con controles reforzados, monitoreo en tiempo real y una secuencia de siniestros fatales y graves que se acumulan en distintos puntos del país en los últimos días.

En ese marco, Policía Caminera mantiene activo el operativo iniciado el viernes 27 de marzo, que se extenderá hasta el lunes 6 de abril, con el despliegue de todo el personal disponible, el refuerzo de 100 nuevos agentes recientemente incorporados y la presencia de móviles en las principales vías de circulación a nivel nacional.

“El operativo durante la Semana de Turismo incluye más personal y más controles por tierra y aire en las principales rutas”, explicó el director nacional de Policía Caminera, comisario mayor Luis Calzada Dodera.

La principal novedad operativa es la incorporación de drones para la gestión del tránsito, que operan desde una base móvil equipada con cámaras multipropósito y permiten observar la circulación en tiempo real, detectar con mayor rapidez situaciones de enlentecimiento o congestión y mejorar la capacidad de respuesta ante eventos en la ruta.

“Esto significa que, cuando se produzca algún tipo de enlentecimiento o congestionamiento en ruta, es la tecnología la que nos va a permitir visualizar el problema”, señaló Calzada.

El jerarca agregó que estos equipos también se utilizarán en tareas preventivas y represivas, que abarcan delitos que puedan constatarse en rutas y caminos nacionales —incluido el contrabando—, la vigilancia ante situaciones de pedreas a vehículos y la obtención de pruebas para la Fiscalía. Aclaró, además, que el monitoreo con drones no está destinado a constatar infracciones de tránsito ni a aplicar multas.

La advertencia de Caminera ahora se centra en el retorno de este fin de semana, cuando se espera una fuerte concentración de vehículos en los corredores de salida y de regreso, especialmente el domingo 5, con circulación intensa en rutas hacia el este, el oeste y el norte del país y la posibilidad de embotellamientos en tramos de alta demanda.

“Solicitamos planificar el retorno con anticipación, ya que se van a generar embotellamientos debido al aumento del parque automotor”, indicó Calzada.

También exhortó a respetar las normas de circulación y a extremar precauciones en un contexto de alta movilidad, donde se combinan viajes largos, la fatiga de los conductores y una mayor densidad vehicular.

“Exhortamos a los conductores al cumplimiento estricto de las velocidades reglamentarias, a que chequeen las condiciones de seguridad de los vehículos antes de salir a la ruta, al no uso del celular y al no consumo de sustancias (alcohol y drogas) que afecten durante la conducción”, sostuvo.

La dimensión del operativo también se explica por el movimiento que la propia Semana de Turismo generó en todo el país, con eventos y desplazamientos masivos que incrementaron de manera sostenida la circulación en las rutas nacionales. En Paysandú, la 59ª Semana de la Cerveza volvió a reunir a miles de personas y obligó a un despliegue de seguridad específico, mientras que en Salto la Policía Nacional reforzó los patrullajes en las Termas del Daymán y en Arapey, así como en la zona portuaria y en el área céntrica, con participación de Aviación Policial, Bomberos y Policía Caminera en un esquema que también incluyó eventos como la Vuelta Ciclista del Uruguay.

Ese aumento de la circulación coincidió con una serie de siniestros de alta gravedad en rutas nacionales en los últimos días.

El caso más impactante se registró el 30 de marzo, a las 21:00, en la Ruta 56, kilómetro 19, próximo al acceso a Parada Urioste, en Florida. Dos vehículos que circulaban de este a oeste impactaron entre sí por alcance. Una camioneta pick-up, con un único ocupante, chocó la parte trasera de un automóvil en el que viajaban cinco personas.

Murieron en el lugar Gustavo Souza, de 32 años, quien conducía el automóvil, su pareja María Russo, de 28, y los dos hijos de ambos, de 2 y 9 años. Los cuatro integraban un mismo núcleo familiar y fueron despedidos del vehículo tras el impacto. El quinto ocupante, un hombre de 42 años, sufrió lesiones de gravedad extrema y fue trasladado en estado de riesgo de vida.

El hecho tuvo una fuerte repercusión en Maldonado. El Club Social y Deportivo Punta Ballena expresó su “profundo dolor” por la muerte de Souza —padre de un jugador de la categoría sub-14— y de los menores. “Acompañamos a Thian (hijo de Gustavo) y a toda su familia en este difícil momento”, señaló la institución en un mensaje difundido en redes sociales.

El conductor de la camioneta, un hombre de 48 años, resultó ileso. La espirometría fue cero. Tras el impacto, continuó su desplazamiento a lo largo de la faja natural. Derribó un alambrado e ingresó a un campo. Recorrió al menos 300 metros desde el lugar del hecho hasta su detención. Fue judicializado por este siniestro.

En el este del país, la Ruta 9 volvió a estar en el centro de la atención. Allí se registraron otros episodios fatales en las últimas horas.

El 3 de abril, a las 11:40, en el kilómetro 331,500, en Barra de Chuy, se produjo una colisión entre un automóvil y una moto. En primera instancia, se consideró que podía tratarse de un choque por alcance. El conductor de la moto fue reportado como politraumatizado grave. Luego se confirmó su fallecimiento. Tenía 36 años. La espirometría del conductor del automóvil arrojó un resultado de 0. De acuerdo con la declaración de ese conductor, se trató de una colisión frontal.

Un día después, el 4 de abril, a las 09:15, en la Ruta 9, kilómetro 223, en una zona rural del departamento de Rocha, otro motociclista murió tras caer al pavimento. Tenía 20 años. Fue atendido por personal de una emergencia móvil, pero falleció en el lugar. No hubo testigos presenciales. En una primera hipótesis, el motociclista pudo haber cambiado de senda e impactado contra un guardarraíl. En la escena se encontró un casco protector.

También en Maldonado se registró un siniestro fatal esta semana. Ocurrió el 2 de abril a las 21:45 en la Ruta 104, kilómetro 12. Por causas a determinar, un automóvil embistió por alcance a un birrodado que circulaba en la misma dirección.

La moto estaba ocupada por una sola persona. La conductora, una mujer de 26 años, falleció a raíz de las lesiones sufridas. El automóvil, de matrícula argentina, era conducido por un hombre de 34 años, quien resultó ileso. La espirometría fue negativa.

A esa secuencia de casos fatales se sumaron otros siniestros de gran magnitud en distintos puntos del país.

El 2 de abril, a las 15:40, en la Ruta 107, kilómetro 16, en Canelones, se produjo una colisión frontolateral entre una camioneta y una moto. La camioneta circulaba de este a oeste. La moto lo hacía en sentido contrario. La conductora de la camioneta intentó ingresar a un predio y no advirtió la presencia del birrodado.

La camioneta era conducida por una mujer de 50 años. Resultó ilesa. La espirometría fue cero. La moto era conducida por un ciudadano cubano de 30 años. Sufrió lesiones de entidad y una fractura expuesta en el miembro inferior izquierdo.

Ese mismo día, a las 18:47, en Ruta Interbalnearia kilómetro 45,500, en Atlántida, se produjo un siniestro por alcance entre cuatro vehículos. Eran tres autos y una camioneta. Todos circulaban de este a oeste. Hubo dos personas lesionadas.

La camioneta era conducida por un hombre de 41 años. Resultó ileso. La espirometría fue cero. En el primer automóvil, su conductor, de 49 años, también resultó ileso y con espirometría cero. En el segundo auto, el conductor, de 76 años, resultó ileso, también con espirometría cero. Su acompañante, una mujer de 78 años, sufrió un traumatismo torácico y amnesia del episodio. Fue trasladada a La Española.

En el tercer automóvil, el conductor, un hombre de 56 años, resultó ileso y con espirometría cero. Su acompañante, una mujer de 56 años, presentó traumatismo cervical y traumatismo encéfalo-craneano, sin pérdida de conocimiento. Fue trasladada a CAAMEPA Pando.

El 3 de abril, además, a las 06:55, se produjeron el despiste y el vuelco de un ómnibus de la empresa EGA en la Ruta 3, kilómetro 242, en Andresito, departamento de Flores. El servicio regresaba desde las Cataratas de Iguazú con destino a Montevideo. Viajaban 47 pasajeros y tres tripulantes.

En una primera instancia, se informó de ocho lesionados. Luego la cifra subió a once. Todos eran mayores de edad. Ninguno integraba la tripulación. Todas las personas lesionadas correspondían al pasaje. No se reportaron, en principio, lesiones de entidad o gravedad.

El conductor resultó ileso. La espirometría fue negativa. Los traslados se realizaron a la ciudad de Flores, con apoyo de móviles policiales y unidades médicas. La ruta se mantuvo liberada. De acuerdo con la planimetría primaria, el ómnibus circulaba de norte a sur, salió de una curva a la izquierda, despistó y volcó por su lateral derecho.

Con ese cuadro de fondo, el retorno de Turismo no aparece solo como un operativo de ordenamiento vial. Es la fase más sensible de una semana con eventos masivos, alta movilidad y presión sobre las rutas, en la que, además, se registraron varios episodios de extrema gravedad.

Ahí se concentra ahora el mensaje de la Policía Caminera: anticipar el regreso, reducir riesgos y evitar que el tramo final del movimiento turístico vuelva a traducirse en nuevas tragedias.